
El grupo de ataque marítimo liderado por el portaaviones 'Gerald Ford', buque insignia de la marina estadounidense, se encuentra escoltando al 'Abraham Lincoln' en aguas del mar arábigo mientras continúan las conversaciones indirectas sobre la cuestión nuclear entre Irán y Estados Unidos en Mascate, Omán. De acuerdo con lo publicado por medios estadounidenses y consignado por el medio de referencia, esta movilización naval ha sido reconocida por el gobierno de Washington como una medida preventiva en caso de que las negociaciones no logren avances significativos.
Según informó el medio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la decisión de enviar al 'Gerald Ford', el cual ya había participado en operaciones anteriores en el Caribe, incluyendo acciones contra supuestas narcolanchas y la captura de embarcaciones vinculadas a cargamentos de drogas. Trump precisó que este despliegue adicional se mantiene como una "opción militar" disponible mientras se mantiene la incertidumbre en torno a los resultados de las negociaciones con Teherán. El mandatario estadounidense declaró: "por si no hay acuerdo con Irán", agregando que, de no llegarse a un entendimiento, "vamos a necesitarlo". Estas afirmaciones se produjeron ante la prensa antes de que Trump partiera a su residencia en Florida, donde suele pasar los fines de semana.
El medio detalló que el despliegue obtiene también un carácter simbólico, ya que el 'Gerald Ford' representa la tecnología naval más avanzada en poder de Estados Unidos y ha desempeñado roles protagónicos en acciones recientes de la administración Trump en el ámbito internacional. Entre ellos, resaltó la operación que culminó el pasado 3 de enero con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas, un acontecimiento que ha sido vinculado a la acción conjunta de fuerzas estadounidenses en el Caribe, incluido el mencionado portaaviones.
Paralelamente, la situación en el mar arábigo refleja la presión ejercida por Washington sobre Teherán durante las negociaciones nucleares, realizadas con la mediación de Badr al Busaidi, ministro de Asuntos Exteriores de Omán. Según consignó el medio, tras la conclusión de la ronda más reciente de conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos, las delegaciones de ambos países acordaron programar nuevos encuentros con la esperanza de alcanzar algún tipo de acuerdo o entendimiento acerca del programa nuclear iraní.
En este contexto, la administración estadounidense busca reforzar su posición mediante la presencia de dos portaaviones en una zona estratégica, como respuesta tanto a las tensiones diplomáticas como a la posibilidad de un fracaso en el diálogo. El potencial uso de la fuerza militar sirve como advertencia, de acuerdo con lo desarrollado por el medio, ante la falta de avances en la vía diplomática, lo que resalta la complejidad y la volatilidad de la coyuntura en Oriente Medio.
El medio agregó que la presencia militar estadounidense en el mar arábigo se interpreta como una muestra de fuerza y capacidad de disuasión ante posibles acciones hostiles, así como un mensaje dirigido tanto a Irán como a la comunidad internacional respecto a la determinación de Washington de mantener abiertas todas las opciones mientras se desarrollan las negociaciones.