Situación "más estable" en Coímbra pese a no descartarse la evacuación de 9.000 personas

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Lisboa, 13 feb (EFE).- La Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) de Portugal informó este viernes de que la situación en el río Mondego, que se desbordó hace dos días, está "más estable", aunque siguen alerta por si fuera necesario evacuar a 9.000 personas a la altura de Coímbra, en el centro del país.

El comandante nacional de la ANEPC, Mário Silvestre, explicó en una rueda de prensa que esta alerta se mantendrá "hasta el final del día de hoy" y que, en el caso de evacuar, se centrarían en la zona de la Baixa de Coímbra.

"En este momento, con base en lo que ocurrió durante la noche, tenemos una situación un poco más estable, menos grave, pero el riesgo de tener que evacuar la zona Baixa de Coimbra se mantiene hasta el final del día", recalcó el comandante, quien pidió a la población que esté atenta a nuevos avisos.

Sybrayó que en el río Mondego, que el miércoles se desbordó por su ribera derecha tras la rotura de un dique en la zona de Casais, cerca de Coímbra, se mantiene en "un riesgo significativo de inundación" esta jornada.

Estos 9.000 posibles desalojados se sumarían a las casi 3.600 personas que ya fueron desalojadas el miércoles a la altura de las localidades de Coímbra, Montemor-o-Velho y Soure antes de que se desbordara ese río.

Por otro lado, Silvestre detalló que en el Tajo se registran "afluencias también muy significativas", con "caudales elevados", pese a haber habido una reducción de las descargas de los embalses españoles en ese río, por lo que seguirán monitorizando la situación en las próximas horas.

También los ríos Sado (distrito de Setúbal) y Sorraia (distrito de Santarém) mantienen un "riesgo significativo de inundaciones".

Silvestre aclaró que, "con riesgo pero no significativo" de inundación, están los ríos Miño, Coura, Lima, Cávado, Ave, Duero, Tâmega, Sousa, Vouga, Águeda, Lis, Nabão y Guadiana.

"Desde el punto de vista hidrológico, la situación no cambió significativamente. Una menor precipitación lo que nos permite es tener una mayor capacidad para gestionar el fenómeno y aliviar un poco los impactos inmediatos en la vida de las personas", planteó el portavoz, quien advirtió que todavía no se ha acabado el riesgo.

Aun así, consideró que el escenario "es bastante más positivo", pese a que podrá haber nuevas inundaciones entre hoy y mañana, no solo por las lluvias, sino por el agua que cargan los caudales y la ruptura de infraestructuras.

En lo que se refiere al suministro eléctrico, Silvestre precisó que hay 45.000 casas sin energía en Portugal.

El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) ha colocado esta jornada en nivel de aviso naranja (el segundo más grave de un total de cuatro) todo el litoral por fuerte oleaje marítimo, mientras que hay aviso amarillo en todo el territorio por viento o lluvias; y se prevé una mejoría en las condiciones meteorológicas a partir del sábado. EFE