La Paz, 13 feb (EFE).- Más de una decena de mascotas junto a sus dueños participaron este viernes en un concurso en el que se disfrazaron de pepinos y ch’utas, personajes emblemáticos del carnaval andino, en una iniciativa destinada a celebrar y reivindicar el origen boliviano de estas tradicionales figuras.
El evento se efectuó en la céntrica plaza de San Pedro, en La Paz, bajo el nombre de 'Ritmo y tradición carnavalera por el bien común', que premió las mejores caracterizaciones de las mascotas y, además, a la mejor representación humana del pepino.
"Queremos promover esta diferente manera de disfrutar el carnaval con nuestros animalitos y rescatar la figura del pepino", dijo a EFE Paola Álvarez, jefa de Desarrollo Integral de la Subalcaldía de Cotahuma, el distrito organizador del certamen.
En los últimos meses, Bolivia cerró filas en defensa del origen boliviano del pepino, tras la denuncia de la Alcaldía de La Paz por la “apropiación indebida” del personaje durante el lanzamiento de la Festividad de la Virgen María de la Candelaria 2026, en Lima (Perú), realizado a finales del año pasado.
Esto ocasionó que distintas organizaciones estatales y ciudadanas dedicadas a la salvaguarda del patrimonio del país realizaran varios actos para exigir que en el exterior se reconozca el origen boliviano de ese personaje.
En el concurso de esta jornada, los participantes caracterizaron a sus mascotas con los atuendos de los principales personajes del carnaval paceño, como el pepino, similar a los bufones europeos, con un traje bicolor y una máscara de enorme sonrisa y orejas grandes.
Participaron canes mestizos, cocker, salchicha, pug y chihuahua con el típico traje del arlequín andino, algunos también luciendo collares de globos y serpentinas, que desfilaron por una gran tarima ante los jueces encargados de calificar sus atuendos.
Bendi, una cachorra, fue una de las más llamativas, pues llevaba la vestimenta tradicional de las cholitas, las emblemáticas mujeres aimaras de La Paz, con una pollera ondulada, una blusa tipo corsé y un sombrero tipo bombín que, sin incomodar al animal, se mantenía fijo en su cabeza.
También destacó Nerón, un perro mestizo pequeño y peludo de unos 14 años, que participó por primera vez en este tipo de concursos para mostrar que el pepino es “cien por ciento boliviano”, según dijo a EFE su dueña, Kimico Montecinos.
Otros canes exhibieron la vestimenta del ch’uta, un personaje oriundo del altiplano de La Paz cuyo origen está en la relación entre indígenas y patrones en las haciendas durante los primeros años de la fundación del país, en el siglo XIX.
En su versión urbana, el ch’uta lleva ropa ancha y sombrero, mientras que su representación rural luce un gorro típico tejido o chullo y ropa ajustada, similar a la de los toreros españoles.
La competencia también seleccionó al mejor representante humano del pepino, figura que debía mostrar su alegría con brincos y travesuras, hablar en falsete con voz chillona y responder de forma ocurrente a las preguntas del jurado.
Bolivia se prepara para celebrar cuatro jornadas de carnaval con distintas manifestaciones, principalmente desfiles de disfraces y bailes típicos, como el Carnaval de Oruro, declarado en 2001 Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Unesco.