La Fiscalía brasileña abre una investigación sobre presuntos delitos de Epstein en el país

Tras la denuncia en Río Grande del Norte, autoridades federales brasileñas activan diligencias tras vincular al estadounidense Epstein con posibles redes de captación y explotación de mujeres en ese país, según documentos recientemente desclasificados y fuentes judiciales locales

Guardar

El hallazgo de que Jeffrey Epstein poseía un Número de Identificación Fiscal en Brasil y mantenía nexos con personas y negocios en el país figura entre los elementos más recientes que han llevado a autoridades federales a profundizar en sus presuntas actividades delictivas en territorio brasileño. Según reportó la Fiscalía Federal de Brasil, esta información surgió tras el análisis de documentos recientemente desclasificados sobre la red del empresario estadounidense, que también involucran intercambios comerciales potenciales y la captación de varias mujeres en Río Grande del Norte para actividades ordenadas supuestamente por Epstein.

Tal como detalló el medio, la Fiscalía Federal inició diligencias formales luego de que se presentara una denuncia en ese estado del noreste brasileño, señalando la posible existencia de un esquema de explotación y tráfico de mujeres con ramificaciones en Estados Unidos. La decisión de abrir la investigación se basó en la evidencia contenida en los documentos judiciales, donde se identifica que Epstein contaba con un NIF brasileño, y en la información sobre al menos dos mujeres originarias del país sudamericano: una habría sido contactada y trasladada, posiblemente para cumplir órdenes relacionadas con actos sexuales en Estados Unidos, mientras que la otra figura mencionada sería una colaboradora local encargada de facilitar el reclutamiento y la expansión de la supuesta red.

De acuerdo con las comunicaciones hechas públicas por la Fiscalía, la apertura del caso ocurre en medio de fuerte reserva institucional y con el enfoque puesto en la protección de los datos de las potenciales víctimas. El organismo no divulgó detalles adicionales acerca de la magnitud de la red o la identidad de los actores involucrados en suelo brasileño, subrayando la sensibilidad del asunto y la prioridad en torno a la seguridad de las personas cuyos nombres se encuentran en los registros incautados, según reportó la prensa local.

Entre los elementos revelados en la última tanda de documentos se encuentra, además del NIF de Epstein, la mención a un socio que habría buscado asociarse con él para la compra de una revista de moda en Brasil, lo que apunta a intentos para establecer lazos empresariales en el país, según consta en los archivos revisados por medios nacionales y la propia Fiscalía. Los datos sobre el contacto de una posible "principal colaboradora" brasileña de Epstein en el territorio refuerzan las sospechas sobre la existencia de una estructura organizada destinada a captar mujeres bajo distintos pretextos.

El caso actualmente está siendo manejado por la Unidad Nacional de Combate al Tráfico de Personas (UNTC), con sede en Brasilia, indicaron portavoces de la Fiscalía en declaraciones recogidas por medios locales. Esta unidad especializada concentra recursos para investigar delitos transnacionales vinculados con la trata y explotación sexual, fenómeno que ya ha motivado operativos y colaboraciones internacionales en casos anteriores.

Según informó la fuente judicial, los recientes hallazgos en el estado de Río Grande del Norte muestran que una de las mujeres afectadas habría sido captada ahí antes de ser trasladada fuera del país, en relación con la red que Epstein dirigía desde Estados Unidos. A partir de este caso, surgió la denuncia que desencadenó la investigación federal y facilitó el acceso a los documentos que confirman la actividad de Epstein en Brasil, según revelaron fuentes oficiales.

Esta investigación se suma al historial global de acusaciones contra Epstein, cuyas redes han sido objeto de múltiples pesquisas por parte de fiscalías en distintos países, pero ahora adquiere una dimensión específica en Brasil. El enfoque de las autoridades apunta a identificar la extensión real de la estructura y el número de víctimas potenciales brasileñas, de acuerdo con lo consignado en el comunicado oficial de la Fiscalía.

En la comunicación difundida, el órgano encargado remarcó la confidencialidad del proceso, justificando la reserva en la "necesidad de proteger a las víctimas" involucradas, lo que limita la difusión pública de nuevos datos durante la fase inicial de la indagación judicial, según consta en la información proporcionada a los medios brasileños.

El caso se convierte en el primer proceso formal que vincula operativamente a Epstein con redes activas o tentativas de explotación sexual desarrolladas desde Brasil, estableciendo un nuevo escenario para las investigaciones judiciales vinculadas al empresario estadounidense, precisó la Fiscalía. Las actuales diligencias también han generado expectativas sobre la posibilidad de cooperación internacional en el esclarecimiento de los hechos y la identificación de otros colaboradores o víctimas dentro del país.