Planas defiende la "oportunidad" de Mercosur: "Tenemos los instrumentos para vender pero también para protegernos"

Luis Planas asegura que la colaboración entre la Unión Europea y los países sudamericanos abre nuevas perspectivas para la agricultura nacional, remarcando el respaldo institucional y el establecimiento de controles estrictos para garantizar competitividad sin descuidar la protección de los intereses locales

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La protección de las denominaciones de origen y las indicaciones geográficas españolas figura entre los elementos destacados por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, al analizar las perspectivas que abre el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur para el sector agroalimentario nacional. Según informó Europa Press, Planas resaltó que, además de representar un avance en la garantía de estos distintivos de calidad, el pacto podría contribuir al abastecimiento estable de materias primas esenciales, como la soja, que resulta clave para la alimentación animal en España.

Durante una visita a la localidad onubense de Moguer, el ministro respondió a preguntas sobre la reciente aprobación de cláusulas de salvaguarda para el acuerdo por parte del Parlamento Europeo. Tal como detalló Europa Press, Planas describió a España como un país fundamentalmente exportador, precisando que en 2025 las exportaciones del sector agrícola nacional habrán superado los 77.000 millones de euros. En este contexto, sostuvo que todos los tratados de libre comercio suscritos por la Unión Europea —incluidos los acuerdos con Mercosur, India, Indonesia, Japón, Canadá y Corea— abren posibilidades para los productos españoles en numerosos mercados.

El titular de Agricultura subrayó ante los medios que la apertura comercial a través de Mercosur ofrece importantes oportunidades para el aceite de oliva, el vino, frutas, hortalizas y productos previamente transformados en origen. Insistió, de acuerdo con lo transmitido por Europa Press, en que la diversificación de destinos mejora la competitividad de la producción nacional, al tiempo que aumenta la estabilidad de los sectores agrícola y ganadero frente a posibles crisis de oferta o demanda.

Planas destacó, según publicó Europa Press, que la entrada en vigor del acuerdo ha ido acompañada de instrumentos destinados a proteger los intereses de productores y consumidores europeos ante posibles riesgos. El ministro precisó que la Unión Europea exige a todos los productos procedentes de Mercosur el cumplimiento de los mismos estándares requeridos en la UE, en materia de seguridad y calidad. En ese sentido, negó que el acuerdo implique la aceptación de carne tratada con hormonas, afirmando que estos productos no están autorizados en ninguno de los cuatro países que integran Mercosur y, por tanto, no pueden exportarse a territorio comunitario. "Se hace en Estados Unidos pero no la aceptamos en la Unión Europea", afirmó. Planas consideró que el temor acerca de la introducción de carne hormonada responde a desinformaciones o bulos, e instó a centrarse en la realidad de la normativa vigente y los mecanismos de control puestos en marcha.

El ministro enumeró, según consignó Europa Press, tres sistemas de control clave incluidos en el pacto con Mercosur. En primer lugar, se encuentra la verificación prioritaria de la seguridad de los productos importados. En segunda instancia, se establecen contingentes para las mercancías consideradas más sensibles, limitando los volúmenes que pueden introducirse en el mercado europeo. Finalmente, se adoptaron cláusulas de salvaguardia que pueden aplicarse no solo de forma ordinaria, sino también extraordinaria, otorgando a cualquier Estado miembro de la UE la capacidad de activar medidas de respuesta en menos de 20 días, forzando una intervención de la Comisión Europea. A esto se suma, según lo señalado por el titular de Agricultura, la posible utilización de un fondo de contingencias, diseñado para hacer frente a situaciones imprevistas derivadas de la aplicación del acuerdo.

En este escenario, Planas declaró que el sector agroalimentario español cuenta con herramientas tanto para impulsar las exportaciones como para activar mecanismos de defensa frente a eventuales amenazas a la competencia leal o a la producción local. Según indicó el propio ministro recogido por Europa Press, las instituciones comunitarias han diseñado un sistema equilibrado que persigue el crecimiento del comercio internacional sin comprometer los intereses estratégicos de los actores nacionales.

Pese al optimismo por las oportunidades comerciales, Planas reconoció la preocupación persistente entre productores y organizaciones del sector agrícola y ganadero. Europa Press reflejó su sensibilidad hacia esas inquietudes, subrayando el compromiso del Gobierno español y la Unión Europea en garantizar unos estándares exigentes y una respuesta ágil ante cualquier posible impacto negativo. Según expresó el ministro, la inquietud del sector se vincula también al proceso de negociación en torno a la futura Política Agraria Común (PAC) tras 2027. "Estamos en el principio de una negociación, como siempre, que será dura y difícil, pero donde espero que podamos lograr buenos resultados", expuso. Además, destacó que en Bruselas su interlocución representa tanto al Ejecutivo central como a las comunidades autónomas, organizaciones profesionales agrarias y cooperativas, mostrando una postura unificada sobre la reforma de la PAC.

Europa Press también reportó que el ministro valoró positivamente la posición adoptada por el Gobierno de España en el actual contexto europeo, al apostar por una defensa coordinada de los sectores estratégicos y mantener el contacto continuo con todos los agentes implicados. Según precisó Planas, todas las garantías incorporadas en el acuerdo buscan equilibrar la apertura comercial y las necesidades de protección del tejido productivo español, preservando tanto las oportunidades para colocar productos nacionales en los mercados emergentes como la salvaguarda de los intereses locales ante eventuales desafíos competitivos provenientes de terceros países.