Los países europeos de la OTAN toman el mando de la nueva misión 'Centinela del Ártico'

Varios gobiernos europeos despliegan recursos militares en el Ártico tras un acuerdo alcanzado por la OTAN en Davos, con el objetivo de reforzar la seguridad ante la creciente presencia de Rusia y China y nuevas tensiones geopolíticas

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El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healy, ha comunicado que su país duplicará el número de militares desplegados en Noruega, alcanzando así los 2.000 efectivos. Esta participación forma parte del despliegue de recursos militares europeos en el Ártico, como expresó Healy en referencia a la nueva misión 'Centinela del Ártico' de la OTAN, durante una reunión de responsables de Defensa en Bruselas. Según informó el medio que sirve como fuente de esta información, la misión constituye una respuesta directa al incremento de la presencia de Rusia y China en el Ártico y a las recientes tensiones en la región que involucran la seguridad de Groenlandia, isla perteneciente a Dinamarca.

Tal como publicó la fuente, la OTAN anunció el inicio de la operación 'Centinela del Ártico' este miércoles tras el acuerdo alcanzado en el Foro Económico Mundial de Davos entre el secretario general Mark Rutte y el presidente estadounidense Donald Trump. El objetivo radica en coordinar y reforzar la presencia militar bajo el liderazgo europeo, integrando los ejercicios de los Estados miembros, además de permitir nuevos despliegues de cualquiera de los 32 países aliados. El Mando Conjunto de Fuerza de Norfolk (JFC Norfolk), cuya sede está ubicada en Virginia, Estados Unidos, asumirá la planificación y dirección operativa de la iniciativa en coordinación con el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) y los mandos Norte y Europeo de Estados Unidos. El Centro del Mando Conjunto de JFC Norfolk ha pasado a estar bajo el liderazgo del Reino Unido, ratificando su papel clave en la seguridad ártica.

Alemania ha sido el primer Estado en confirmar formalmente su participación, informando a través de su ministro de Defensa, Boris Pistorius, que enviará cuatro cazas Eurofighter y capacidades de reabastecimiento en el aire a la fase inicial de la operación. Según detalló el medio, Suecia se sumará también, aportando aviones de combate JAS 39 Gripe, aunque aún sin precisar el número de aeronaves. El Ministerio de Defensa sueco destacó que estos recursos servirán para apoyar la seguridad en el Ártico y el Alto Norte.

El acuerdo en Davos entre Rutte y Trump zanjó las tensiones internas surgidas tras la crisis en torno a Groenlandia. La postura de Estados Unidos surgió como presión para que los socios europeos incrementaran su gasto en defensa, tras la preocupación expresada por la Casa Blanca por "la poca inversión" del bloque europeo. Trump, buscando respuestas ante la creciente actividad militar rusa y el interés económico de China en la zona, planteó la necesidad de una mayor implicación europea en la defensa del Ártico y el establecimiento de nuevas líneas de trabajo en la región. El deshielo progresivo en el Ártico y las consiguientes rutas de navegación también influyen en la importancia estratégica de esta zona.

Canadá ha manifestado disposición a sumarse a la misión e indicó que estudia posibles aportes. El gobierno canadiense expresó el deseo de que la 'Centinela del Ártico' tenga carácter permanente, con el fin de garantizar la disuasión y la defensa en la región de forma sostenida ante posibles agresiones externas, consignó la fuente. Otros Estados miembros, según el medio, han indicado su intención de participar y aguardan detalles de las necesidades específicas de la misión.

España, a través de la ministra Margarita Robles, ha reiterado su predisposición a incorporarse al operativo, a la espera de recibir indicaciones sobre las capacidades concretas requeridas por el Comandante Supremo Aliado en Europa (SACEUR), el general Alexus G. Grynkewich. Tras la reunión de ministros de Defensa de la OTAN efectuada en Bruselas, Robles recordó a los periodistas que España "siempre está presente en todas las misiones de la Alianza Atlántica", citando como precedentes las operaciones en el flanco este, incluyendo Letonia, Lituania, Estonia y la misión 'Centinela del Báltico'.

En el contexto de esta coordinación internacional, la misión 'Centinela del Ártico', también denominada 'Arctic Sentry', pretende consolidar los despliegues preexistentes bajo un mando único. El objetivo es maximizar la eficacia de los recursos, incrementar el impacto y cubrir brechas operativas previamente identificadas. Entre los ejercicios integrados a esta nueva estructura se encuentran el noruego 'Cold Response' y la maniobra danesa 'Resistencia Ártica', esta última involucró a ocho países europeos durante la crisis de Groenlandia, suscitando la reacción de la administración Trump, que llegó a amenazar con la imposición de nuevos aranceles a sus aliados, lo que llevó a la Unión Europea a reconsiderar su acuerdo comercial con Washington.

El medio de referencia señaló que la reunión de ministros de Defensa de la OTAN celebrada este jueves marcó un punto de inflexión tras la resolución interna sobre Groenlandia. El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, subrayó que existe ahora un "cambio de mentalidad" entre los socios europeos, alineados en torno a la prioridad de garantizar la disuasión mediante una defensa reforzada. En palabras de Rutte, recogidas por la fuente: "Lo que he visto y escuchado hoy es diferente a cualquier reunión de la OTAN en la que haya participado, y he estado en muchas desde 2010". El secretario general opinó que la organización atraviesa una etapa de relaciones más constructivas que hace dos años y, por primera vez, existe "unidad de visión" entre los 32 Estados miembros.

Estados Unidos ha matizado su postura hacia los socios europeos y ha valorado positivamente el "replanteamiento" que, a juicio de Washington, implica una mayor asunción de la defensa convencional por parte de Europa, en línea con la razón fundacional de la OTAN. El subsecretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, animó a sus socios a avanzar hacia una "especie de OTAN 3.0", retomando una estructura que no dependa exclusivamente del respaldo norteamericano y que refleje el objetivo original de la Alianza Atlántica.

La fuente evidenció que la creación de la misión 'Centinela del Ártico' no solo responde a necesidades defensivas inmediatas, sino que también busca evitar que otras potencias, en particular Rusia y China, amplíen su influencia en el Ártico. Washington ha señalado que el interés sobre Groenlandia y su entorno radica tanto en la protección de la seguridad nacional como en las oportunidades que surgen del aumento del tránsito marítimo por el derretimiento de los hielos.

La coordinación de ejercicios en la zona ha sido señalada por la OTAN como precedente a este acuerdo, apuntando que los Estados miembros ya mantenían actividades independientes que, a partir de ahora, funcionarán bajo una estrategia común para optimizar recursos y capacidades. La integración a gran escala de estas maniobras permitirá actuar con mayor rapidez y eficiencia ante posibles amenazas identificadas por la Alianza en la región.

Al evaluar el desarrollo de la misión y su impacto, el medio destacó la suma de apoyos institucionales y la disposición de los aliados europeos a asumir más responsabilidades. Los países implicados consideran que el nuevo marco operativo podría redefinir el equilibrio estratégico en el Ártico y consolidar la defensa del territorio aliado frente a la acción de terceros actores en un contexto de tensiones geopolíticas en aumento.