Irak completará hoy el proceso de recepción de 7.000 miembros de Estado Islámico deportados desde Siria

Altos responsables iraquíes confirman que el traslado de miles de individuos vinculados con actividades extremistas desde Siria ya está casi finalizado y señalan que enfrentan diversas acusaciones bajo la estricta legislación nacional contra el terrorismo

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Entre las personas trasladadas a Irak desde Siria por su vinculación con el grupo Estado Islámico se encuentran individuos provenientes de hasta 60 países distintos, con presencia de altos líderes señalados como “emires” dentro de la estructura yihadista. El ministro de Justicia de Irak, Jaled Shuani, indicó en declaraciones recogidas por el canal kurdo Rudaw que la mayoría de estos prisioneros son de nacionalidad siria y que todos ellos han sido llevados a una prisión situada en Bagdad. Según informó Rudaw, el Gobierno iraquí prevé completar este jueves la última fase de recepción de aproximadamente 7.000 miembros y simpatizantes de Estado Islámico, procedentes de centros de detención al norte y noreste de Siria bajo control de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). Este traslado se produce tras un acuerdo entre las autoridades kurdas semiautónomas de Siria y el Ejecutivo central de Damasco.

El proceso ha contado con la participación de fuerzas estadounidenses involucradas en la coordinación y logística en territorio sirio, mientras que la seguridad y el traslado en Irak es responsabilidad exclusiva de un equipo conformado por especialistas de ese país. The coalition forces operating en la región, según el mismo ministro Shuani, se encargan de cubrir los costes asociados tanto al transporte como a la reclusión de los detenidos en suelo iraquí. Shuani remarcó ante Rudaw que la operación se ha planificado para impedir el acceso de los prisioneros a la región del Kurdistán iraquí y enfatizó que “todos ellos han sido ubicados en una prisión en Bagdad”, asegurando que ninguno será derivado a otras zonas del territorio nacional.

El titular de Justicia subrayó que todos los casos serán sometidos a investigación antes de la celebración de juicios por parte de los tribunales locales, de acuerdo con la estricta ley antiterrorista vigente en Irak. Esta normativa establece que formar parte de una organización catalogada como terrorista constituye un delito sancionable, incluyendo la cadena perpetua para quienes se determinen culpables de haber pertenecido a Estado Islámico. “No hay necesidad de desarrollar lo que Estado Islámico hizo en Irak, todo el mundo lo sabe. Por ello, según la ley iraquí, la pertenencia a Estado Islámico es un crimen punible con la cadena perpetua”, declaró el ministro a la cadena Rudaw, refiriéndose a los antecedentes de violencia y atentados cometidos por este grupo en territorio iraquí.

Entre los trasladados figuran reconocidos dirigentes de Estado Islámico considerados de elevada peligrosidad por las autoridades de Irak, quienes se encuentran ya recluidos en instalaciones penitenciarias de máxima seguridad. El ministro de Justicia también abordó las informaciones según las cuales existiría una comunidad turca numerosa entre los prisioneros recién enviados, rechazando que sumaran 2.500 como se había especulado. Shuani precisó que “solo 165” de los detenidos poseen nacionalidad turca, aunque no descartó que puedan identificarse más ciudadanos de Turquía entre los extranjeros del último contingente. Añadió que las autoridades de Bagdad mantienen un canal de comunicación constante con el gobierno turco y que Ankara ha mostrado interés en repatriar a sus nacionales. Estos trámites se resolverán cuando concluyan las investigaciones pertinentes que realiza el sistema judicial iraquí.

Según publicó Rudaw, la entrega de detenidos se produce en medio del férreo dispositivo de seguridad dispuesto para evitar cualquier incidente durante los traslados. Estados Unidos, a través de sus fuerzas desplegadas en Siria, ha supervisado la entrega de los reclusos a las autoridades iraquíes, mientras que el Ministerio de Justicia de Irak, respaldado por fuerzas de seguridad nacionales, se hace cargo a partir del momento del ingreso en el país. Según detalló Shuani, ningún extranjero será liberado sin antes comparecer ante la justicia local, ya que todos los casos serán revisados bajo la legislación vigente contra el terrorismo.

Este movimiento masivo de detenidos responde al compromiso iraquí de procesar a todos los presuntos miembros y colaboradores del Estado Islámico implicados en ataques y crímenes que tuvieron repercusiones tanto dentro como fuera del país. La operación forma parte de los acuerdos regionales alcanzados para coordinar el manejo de prisioneros vinculados a organizaciones yihadistas en Siria e Irak, así como la repatriación o persecución judicial de los extranjeros capturados fuera de su país de origen.

El medio Rudaw consignó que el proceso de investigación y catalogación de los detenidos, especialmente aquellos pertenecientes a diferentes nacionalidades, se realiza en colaboración con varias embajadas y consulados, mientras continúa el intercambio de información entre Irak y otros gobiernos interesados en los casos de sus ciudadanos vinculados con Estado Islámico. La presencia en este grupo de ciudadanos de múltiples países refleja la dimensión transnacional que asumió la organización yihadista durante su etapa de mayor actividad armada en la zona.

El ministro de Justicia de Irak reiteró que la detención y el traslado masivo, así como el futuro procesamiento legal de estos individuos, busca responder a la demanda de justicia ante las acciones que Estado Islámico protagonizó en territorio iraquí y que afectaron gravemente a la población civil local. Tal como informó Rudaw, las acciones legales y las investigaciones en curso tienen como objetivo sentar precedentes frente a la participación extranjera en actividades terroristas desarrolladas en Oriente Medio.