El microbioma de las semillas podría abrir nuevas vías para la gestión especies vegetales invasoras, según estudio

Investigadores del MNCN-CSIC han hallado que los microorganismos presentes dentro de las semillas del diente de león impulsan su crecimiento y expansión, lo que permite anticipar riesgos y mejorar estrategias de control de plantas invasoras, según 'Nature Communications'

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La colaboración entre científicos del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad de Talca ha demostrado que el diente de león debe gran parte de su éxito como planta invasora a los microorganismos residentes en su interior. Esta conclusión, presentada en la publicación Nature Communications, sugiere que el estudio de estos microbios puede anticipar riesgos y perfeccionar acciones para controlar especies vegetales que se expanden agresivamente en diferentes ecosistemas.

Según informó Nature Communications, los investigadores analizaron de manera experimental semillas de dientes de león, una maleza que ha colonizado territorios en cinco continentes y que constituye un problema en regiones como California y Chile. El experimento consistió en recolectar semillas en ecosistemas mediterráneos de diversas partes del mundo, cultivarlas durante cinco generaciones y someterlas a distintos tratamientos, incluyendo la reducción de su comunidad microbiana utilizando antibióticos y fungicidas.

Los resultados, detalló el medio, mostraron diferencias notables entre los grupos de control —cuyas semillas conservaron su microbioma— y los grupos donde el microbioma fue inhibido. Las plantas que mantuvieron su endomicrobioma presentaron tasas fotosintéticas más altas, una mayor producción tanto de flores como de semillas, y más capacidad competitiva frente a especies nativas, lo que facilitó su capacidad invasora y propagación en nuevos territorios.

Luis R. Pertierra, investigador del MNCN, comparó la relación de la planta con sus microorganismos simbiontes a la elección de vestimenta de una persona según el clima, adaptando así su desarrollo y supervivencia a cada ambiente. Pertierra explicó para Nature Communications que manipular el endomicrobioma podría ser una herramienta no solo para controlar dientes de león, sino también para intervenir en la gestión de otras especies vegetales invasoras. El científico añadió que comprender estos procesos podría servir también para mejorar cultivos o restaurar ecosistemas degradados.

El profesor Marco Molina-Montenegro, de la Universidad de Talca, enfatizó el aporte de la asociación funcional entre el diente de león y sus microbios simbiontes, calificándola como responsable en gran medida de la trayectoria evolutiva y del éxito biológico de la especie. Molina-Montenegro utilizó la analogía del Caballo de Troya para describir cómo las semillas transportan microorganismos internos que, al llegar a un nuevo ecosistema, desempeñan labores biológicas determinantes para la supervivencia y expansión de la planta.

La investigación, según consignó Nature Communications, incluía el análisis de compuestos alelopáticos presentes en suelo y tejidos, así como la observación de la expresión génica relacionada con tolerancia al estrés y metabolismo secundario. El objetivo era comprender cómo estos factores contribuyen a la inhibición de especies nativas compartiendo hábitats con diente de león.

Ian S. Acuña Rodríguez, investigador de la Universidad de Talca, aportó que en la quinta generación de experimentos, los efectos beneficiosos del microbioma se hicieron más evidentes, lo que prueba que las ventajas pueden acumularse con el tiempo. Acuña Rodríguez puntualizó que el endomicrobioma no solo activa la expresión de genes relacionados con la adaptación y la tolerancia ambiental, sino que también dota a la planta de compuestos químicos para competir con éxito frente a la flora nativa.

Nature Communications reportó que estos hallazgos abren nuevas posibilidades para anticipar qué especies pueden convertirse en amenazas invasoras, facilitando el diseño de estrategias de control más precisas. También sugieren que intervenciones sobre el microbioma podrían aprovecharse tanto para limitar el avance de plantas dañinas como para incrementar la productividad agrícola o acelerar la recuperación de ecosistemas impactados por invasiones.

De acuerdo con los resultados expuestos, la interacción entre el diente de león y su endomicrobioma representa un factor decisivo en su capacidad para adaptarse y conquistar hábitats diversos, lo que añade una dimensión microbiana a los estudios sobre invasividad vegetal y manejo ecológico. El enfoque experimental a través de cinco generaciones reflejó cómo la relación simbiótica influye en los rasgos fisiológicos y de competencia ecológica de la planta, un aspecto clave para futuras investigaciones, según detalló Nature Communications.