
Uno de los heridos más graves por el episodio de viento en Catalunya permanece en estado crítico y se encuentra estable en el Hospital de Bellvitge, en Barcelona. Otro paciente, ingresado en el mismo hospital a causa de la caída de un árbol, evoluciona favorablemente fuera de peligro, según consigna el medio informativo. El episodio afectó a nueve personas en total, distribuidas en varios centros sanitarios catalanes, y forzó la cancelación de las actividades educativas y sanitarias no urgentes, previstas para retornar a la normalidad este viernes.
Tal como publicó el medio, la consellera de Interior, Núria Parlon, destacó la prioridad de revisar e inspeccionar los edificios a fin de garantizar que no presenten daños estructurales antes de reiniciar las actividades habituales este viernes. Según informó la fuente mencionada, el episodio de viento se prolongará hasta aproximadamente las 20:00 horas de este jueves, momento en el que también quedará sin efecto la resolución del Govern que suspendió actividades no esenciales. Desde el Departament de Interior, se hicieron recomendaciones constantes a la población para extremar precauciones durante los desplazamientos, especialmente a través de una segunda Es-alert enviada este jueves para advertir sobre riesgos persistentes pese a la disminución de la intensidad del viento.
De acuerdo con la información publicada, el Govern recomienda mantener el teletrabajo durante todo el día, aun cuando la situación meteorológica empieza a estabilizarse. Hasta las 15:09 horas de este jueves, el teléfono de emergencias 112 recibió 4.891 llamadas por 4.179 incidentes directamente vinculados con el viento, la mayoría en el área metropolitana de Barcelona, señalaron fuentes oficiales. El cuerpo de Bombers de la Generalitat también gestionó 2.172 avisos, fundamentalmente relacionados con la caída de árboles, muros, planchas, cubiertas y elementos urbanos como farolas y antenas, detalló el medio.
Sobre los heridos tras el temporal, la cobertura de la fuente subrayó los distintos casos atendidos: una persona de 46 años ingresó en el Hospital Vall d’Hebron en estado crítico tras recibir el impacto de parte del techo de una nave industrial; otra de 68 años fue hospitalizada en estado grave por la caída de una farola. En Girona, el Hospital Josep Trueta recibió a un paciente grave afectado por la caída de una pared, mientras dos personas con heridas menos graves debido al impacto de un árbol quedaron ingresadas en el Hospital de Olot. Además, dos voluntarios de Protecció Civil resultaron heridos leves durante una intervención en Sant Boi de Llobregat y ya han recibido el alta, reportó el medio consultado.
Las alteraciones causadas por el viento alcanzaron también a los servicios de transporte. El medio detalló que la red de Rodalies afrontó restricciones importantes. Adif informó que los trenes no podrían superar los 80 kilómetros por hora durante toda la jornada. Por motivos de seguridad, las estaciones de Premià, Malgrat de Mar y Barberà del Vallès se cerraron, implementando un servicio alternativo por carretera hasta Cerdanyola que afectó la línea R4. En el ámbito aéreo, el Aeropuerto de Barcelona suspendió 101 vuelos, desvió 10 y mantenía 599 pendientes por operar, mientras 199 vuelos transcurrieron con normalidad, según los datos facilitados. Desde el Servei Català de Trànsit (SCT), se dispusieron medidas especiales en carretera, incluida la obligación para camiones de circular únicamente por el carril derecho y la prohibición de adelantar, además de una restricción temporal para el paso de camiones en la Jonquera, levantada hacia las 15:00 horas.
El mismo reporte indicó una reducción del 37% en el tráfico de entrada a Barcelona y un descenso del 30% en las salidas, junto con una disminución del 80% en las retenciones registradas en el conjunto de Catalunya durante la emergencia. Las cifras ilustran el amplio impacto del episodio, tanto en la movilidad urbana como en la seguridad de los desplazamientos.
En el plano meteorológico, la directora del Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), Sarai Sarroca, informó que la jornada dejó registros de viento “muy significativos” en diferentes zonas de la comunidad. La estación en la montaña de Puig Sesolles, Barcelona, registró rachas de hasta 166 kilómetros por hora. En el Puerto de Barcelona se alcanzaron los 105 kilómetros por hora, la máxima velocidad medida desde que existen registros en esa estación, según lo consignado por el medio. Sarroca subrayó la excepcionalidad de este fenómeno en la capital catalana y su área de influencia.
De acuerdo con Meteocat, la previsión apunta a la llegada de otra ráfaga ventosa desde la madrugada del sábado y durante toda esa jornada. El grado de peligro estimado es 4 en una escala de 6, lo que, según el organismo, indica una situación que sería menos intensa que la vivida este jueves. De todos modos, los servicios de emergencia y meteorológicos permanecen atentos a posibles incidencias adicionales.
Por último, el jefe de Bombers de la Generalitat, David Borrell, señaló en conferencia de prensa, citada por el medio, que tras el pico de emergencias se inicia ahora una fase de recuperación en la que el cuerpo realizará asistencias técnicas y otras intervenciones pendientes, que continuarán tanto durante la tarde y noche de este jueves como a lo largo del viernes. Los esfuerzos de revisión y reparación buscan restablecer totalmente la situación antes del regreso pleno a las actividades cotidianas en la comunidad catalana.