Von der Leyen pide abrir la puerta a una UE a dos velocidades y defiende la "preferencia europea"

Ursula von der Leyen insta a implementar este año medidas para fortalecer la independencia económica del bloque, advirtiendo que la fragmentación impide el avance y que los tratados permiten superar la falta de acuerdo entre los Veintisiete para reformas clave

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, enfatizó la fragmentación existente en el sistema financiero de la Unión Europea, resaltando la presencia de 27 mecanismos diferentes de supervisión y más de 300 centros de negociación, lo que dificulta el avance del bloque como actor económico global. Según informó el medio fuente, von der Leyen consideró que este escenario reduce la capacidad europea para competir y funcionar como un mercado plenamente integrado, por lo que urge adoptar medidas decisivas en 2024 para fortalecer la independencia económica y la base productiva de la UE.

Tal como reportó la fuente, durante su intervención ante el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo, Von der Leyen defendió la "preferencia europea" como herramienta clave para impulsar la autonomía estratégica, señalando que sectores productivos europeos requieren políticas que les permitan competir en igualdad de condiciones. Planteó que si la unanimidad entre los 27 Estados miembro no se da, los tratados europeos posibilitan avanzar mediante cooperaciones reforzadas, mecanismo que autoriza a algunos países avanzar en reformas sin el acuerdo de todos, abriendo así paso a una Europa a distintas velocidades en áreas estratégicas.

El medio fuente detalló que este llamamiento cobra especial relevancia ante la cercanía de la cumbre informal en el castillo de Alden Biesen, donde jefes de Estado y de Gobierno analizarán la agenda económica y la competitividad del bloque en una serie de “retiros” estratégicos impulsados por António Costa, presidente del Consejo Europeo. Von der Leyen destacó que los mercados de capitales se encuentran poco integrados debido a la dispersión de la supervisión financiera, lo que, en sus palabras, mantiene a Europa alejada de convertirse en un “verdadero gigante mundial”. Enfatizó la necesidad de adoptar este mismo año las iniciativas para configurar un mercado de capitales europeo grande, profundo y líquido, al tiempo que recordó que la Comisión ya ha presentado propuestas sobre integración y vigilancia del sector.

La mandataria expresó que la “preferencia europea” debe servir para proteger y fortalecer la producción interna en sectores estratégicos, permitiendo crear mercados líderes y respaldar la ampliación de capacidades productivas en Europa. De acuerdo con lo publicado, Von der Leyen señaló que esta vía requiere un análisis económico riguroso y que cualquier paso debe respetar las obligaciones internacionales ya asumidas por la Unión Europea. Añadió que no existe una opción única para todos los países y que cada iniciativa debe adaptarse a las particularidades de los distintos sectores y realidades nacionales.

Von der Leyen vinculó la apuesta por la "preferencia europea" con la necesidad de acortar vulnerabilidades en las cadenas de suministro críticas y consolidar sectores esenciales, como el de tecnologías limpias y la industria avanzada. La idea, según consignó el medio fuente, apunta a consolidar la competitividad europea mientras se mantienen los principios de apertura comercial. Además, la presidenta remarcó la importancia de eliminar cuellos de botella en los sectores más estratégicos y consideró necesario incrementar la producción interna y diversificar la red de socios confiables para abrir nuevas oportunidades de mercado.

En materia comercial, Von der Leyen recordó recientemente los acuerdos internacionales suscritos por la Unión. El medio fuente refirió que en 2025 se cerraron pactos con México, Indonesia y Suiza, se firmó el acuerdo con Mercosur tras 25 años de negociaciones y avanzó el entendimiento con la India, descrito por Von der Leyen como “el mayor acuerdo de libre comercio jamás alcanzado” y “la madre de todos los acuerdos”. Sostuvo que estos tratados ofrecen nuevas cadenas de suministro en áreas tan diversas como los microchips y las tecnologías limpias, reforzando la resiliencia del bloque y abriendo mercados esenciales para los exportadores europeos.

En relación a los desafíos energéticos, la presidenta abogó por completar la Unión Energética, como venía informando el medio fuente. Alertó que los costes energéticos siguen registrándose altos y volátiles, proponiendo que invertir en energías bajas en carbono permitiría abaratar costes, reforzar la capacidad de independencia y mejorar la seguridad energética. Von der Leyen ejemplificó con datos de 2025, año en el que la electricidad generada con gas alcanzó un precio medio de más de 100 euros por megavatio hora, frente a 34 euros de la energía solar y entre 50 y 60 euros de la nuclear. Consideró que la consolidación de infraestructuras, así como la aceleración de permisos, contribuirán a generar “autopistas energéticas” que potencien el flujo de energía limpia entre los Estados miembro.

Respecto al entorno regulatorio, Von der Leyen llamó la atención sobre el peso de la burocracia, afirmando que las empresas europeas destinan prácticamente el mismo coste a trámites administrativos que a investigación y desarrollo. Insistió, según dio cuenta la fuente, en la necesidad de reducir cargas y simplificar los procedimientos a todos los niveles, sosteniendo que la competitividad y el avance de la Unión exigen una "profunda limpieza regulatoria". Finalmente, Von der Leyen concluyó destacando que la urgencia y la rapidez en la implementación de las reformas determinan la capacidad de respuesta europea frente a los desafíos globales y que el contexto actual exige unidad y celeridad en la toma de decisiones estratégicas.