La Eurocámara pide medidas para aumentar la oferta y aliviar la crisis de vivienda en la UE

El Parlamento Europeo respalda una serie de iniciativas urgentes para hacer frente al déficit habitacional, priorizando la agilización de permisos, nuevas construcciones y rehabilitación, incentivos fiscales y protección social, en respuesta al aumento de precios y alquileres en toda la región

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El informe final de la Comisión Especial sobre la Crisis de la Vivienda del Parlamento Europeo propone que los permisos para proyectos residenciales sostenibles y asequibles no tarden más de 60 días en aprobarse, con el objetivo de potenciar la construcción de 10 millones de viviendas adicionales en todo el territorio europeo. Esta medida, considerada clave por los eurodiputados responsables del texto, aspira a revertir años de insuficiente actividad constructiva y un desequilibrio persistente entre la oferta y la demanda de viviendas, en un contexto donde los precios de compra han subido un 60,5 % y los alquileres un 28,8 % desde 2010. Según detalló la agencia Europa Press, el Parlamento busca responder así al incremento de precios y a un aumento generalizado de la presión sobre la vivienda en numerosos países de la Unión Europea.

Tal como reportó Europa Press, el documento obtuvo 23 votos a favor, seis en contra y cuatro abstenciones en la comisión parlamentaria, quedando pendiente su votación en el pleno de la Eurocámara, prevista para marzo. El texto pretende ejercer presión sobre las instituciones europeas para que refuercen el plan de acción en materia habitacional presentado en diciembre por la Comisión Europea. Ese plan ya priorizaba la movilización de recursos tanto públicos como privados para responder a la crisis, pero el Parlamento reclama medidas adicionales más ágiles y directas.

El informe aprobado por la Comisión Especial sobre la Crisis de la Vivienda enfatiza que la carencia de vivienda constituye la forma más grave de pobreza y exclusión social en la Unión Europea. Según publicó Europa Press, los eurodiputados consideran que la raíz del problema reside en la escasa construcción desde hace décadas, sumada a factores estructurales que han provocado que la oferta de viviendas no pueda atender la demanda de la población, un fenómeno agravado en las áreas urbanas.

Entre las propuestas centrales presentadas, destaca la necesidad de ampliar el parque residencial mediante la simplificación de trámites burocráticos y la rehabilitación de inmuebles. El eurodiputado Borja Giménez Larraz, encargado principal de la redacción, defendió que el informe dota de seguridad jurídica tanto a propietarios como a inversores, promueve la protección de la propiedad privada y respeta las especificidades de los sistemas nacionales de vivienda. Además, remarcó, estas iniciativas buscan generar el contexto necesario para atraer inversiones y mejorar la asequibilidad en todos los países miembros.

Europa Press informó que la Eurocámara reclama también un sistema fiscal más eficiente enfocado en las políticas de vivienda, incorporando incentivos específicos para la construcción nueva y la rehabilitación. Los europarlamentarios proponen, en este sentido, la aplicación de tipos superreducidos de IVA y la eliminación de obstáculos para los compradores primerizos y para quienes buscan acceder al alquiler a largo plazo.

El informe pide que la legislación europea sobre alquileres de corta duración encuentre un equilibrio entre el desarrollo turístico y el acceso general a la vivienda en las ciudades más tensionadas por la demanda, advirtiendo que el crecimiento del alquiler temporal no debe comprometer la asequibilidad para los residentes permanentes. Según Europa Press, esta cuestión se vincula al aumento en la proliferación de plataformas de alquiler turístico en destinos urbanos, fenómeno que incide en los precios y en la disponibilidad de viviendas en ciertos municipios.

De acuerdo con el medio Europa Press, otro eje relevante del documento del Parlamento Europeo reside en la necesidad de reforzar la autonomía industrial del sector de la edificación, fomentando la incorporación de materiales innovadores, sostenibles y de origen comunitario. El texto recomienda que los proyectos financiados con fondos de la Unión prioricen el uso de materias primas europeas y adopten soluciones tecnológicas adaptadas a los retos medioambientales y energéticos del sector.

En relación al empleo y la formación profesional, los eurodiputados instan a mejorar las condiciones laborales en el ámbito de la construcción y la rehabilitación, garantizando salarios adecuados y mayor formación técnica. También proponen facilitar el reconocimiento de cualificaciones entre países de la Unión Europea y reconocer la necesidad, en algunos casos, de atraer profesionales cualificados de otros países cuando exista escasez de mano de obra especializada.

Europa Press consignó que el Grupo Socialista celebró la inclusión de propuestas para fortalecer los derechos de los inquilinos y el reconocimiento explícito del sinhogarismo como una manifestación extrema de pobreza. A su vez, valoraron las acciones planteadas contra la especulación inmobiliaria y a favor de una mayor transparencia del mercado. Pese a esto, la eurodiputada socialista Alícia Homs manifestó su insatisfacción con el enfoque final del texto, señalando que predominó una perspectiva “excesivamente orientada al mercado” durante las negociaciones. Homs justificó, según recogió Europa Press, el voto favorable de su grupo bajo el argumento de que la ciudadanía demanda una intervención de la Unión Europea en esta crisis, aunque recalcó que el respaldo socialista “no es un cheque en blanco” y mantendrán su lucha por una política de vivienda centrada principalmente en las personas.

A la espera de su debate y posible adopción en el pleno, el informe de la Comisión Especial sobre la Crisis de la Vivienda representa el esfuerzo más reciente del Parlamento Europeo por dar respuesta a las preocupaciones relacionadas con el acceso digno y asequible a la vivienda, fomentando la movilización de recursos y la innovación en el sector de la construcción y la vivienda social en todos los Estados miembros, según concluyó Europa Press.