La OMS denuncia al menos 31 muertos en ataques aéreos contra centros médicos en Sudán durante esta semana

Al menos 31 personas, incluyendo personal médico y menores, murieron y otras 27 resultaron heridas tras una serie de ataques contra hospitales y clínicas en Kordofán, mientras la violencia recrudece entre fuerzas militares y grupos paramilitares en Sudán

Guardar
Imagen TQX52IK3JVDDJAG6R5ECDJMPUM

La Organización Mundial de la Salud ha destacado que los ataques a la atención médica, ocurridos entre el 3 y el 5 de febrero en el estado de Kordofán Sur, agravan la limitada disponibilidad de servicios sanitarios en una región donde la asistencia resulta crucial. Según reportó la OMS, el periodo mencionado se vio marcado por ataques que impactaron un centro de atención primaria y un hospital en Kadugli, así como otro centro médico en Al Reef Alshargi, y dejaron un saldo de al menos 31 fallecidos y 27 heridos. Entre las víctimas se encuentran cuatro trabajadores sanitarios y cinco menores de edad.

El organismo internacional condenó estos hechos a través de un comunicado divulgado este domingo, en el que expresó su profunda consternación por las agresiones contra las instalaciones de salud en Kordofán, actualmente epicentro de intensos combates entre el Ejército de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), grupo paramilitar que disputa el control de varias zonas del país. La OMS advirtió sobre el grave impacto que estos ataques generan en el acceso a la atención médica, acción que calificó como “una violación deplorable del derecho internacional humanitario”.

Según consignó la OMS en el comunicado, tales acciones no solo atentan contra la integridad de los pacientes y el personal sanitario, sino que además obstaculizan la provisión de tratamientos en un contexto donde cada recurso resulta indispensable. El organismo internacional hizo un llamado a la suspensión inmediata de este tipo de ataques e instó a la protección activa de hospitales, centros médicos, insumos, pacientes y trabajadores de la salud, recordando que estos nunca deben ser blanco de violencia.

El medio reseñó que, ante las acusaciones, las Fuerzas de Apoyo Rápido negaron cualquier responsabilidad respecto a los ataques aéreos perpetrados contra estos centros médicos y atribuyeron la autoría al Ejército sudanés. En un comunicado publicado a última hora del sábado, las RSF rechazaron también estar vinculadas con el ataque adicional reportado en la región, que involucró el impacto de un dron explosivo sobre un convoy de personas desplazadas en Kordofán y provocó la muerte de 24 civiles, según denunciaron médicos sudaneses.

Según detalló la OMS, las RSF expresaron pesar por “las condenas precipitadas emitidas por algunos actores regionales sin verificación ni uso de mecanismos de investigación”, aludiendo a lo que calificaron como un entorno mediático contaminado por información falsa y campañas engañosas. De acuerdo con la misma fuente, los paramilitares manifestaron su descontento frente a la falta de confirmación rigurosa antes de la difusión de acusaciones públicas en el ámbito internacional.

El medio puntualizó que la violencia ha experimentado un recrudecimiento en Kordofán tras la intensificación de los combates entre las fuerzas armadas sudanesas y los grupos paramilitares, generando una situación de elevada inseguridad y dificultando tanto la labor de atención médica como el acceso de la población desplazada a servicios básicos. Según la OMS, estos incidentes se insertan en un contexto de enfrentamientos recurrentes, donde los ataques dirigidos contra la infraestructura sanitaria presentan consecuencias directas en la posibilidad de salvar vidas y atender necesidades urgentes.

A lo largo del último año, la confrontación militar en Sudán ha derivado en elevados niveles de desplazamiento y en una crisis humanitaria de gran alcance, afectando tanto al personal sanitario como a miles de personas que requieren asistencia. Las hostilidades han forzado el cierre de múltiples centros de salud y han generado obstáculos para la llegada de suministros y equipos.

Hasta el momento, ni las fuerzas armadas ni los grupos paramilitares han reconocido formalmente su implicación en los sucesos denunciados. Los organismos internacionales, siguiendo lo comunicado por la OMS, mantienen el seguimiento sobre la evolución de los enfrentamientos y continúan solicitando respeto a las normativas humanitarias para salvaguardar a la población civil y a quienes prestan servicios esenciales en medio del conflicto.