Iberdrola obtiene el sello UNEF de excelencia sostenible en la planta fotovoltaica de Bargas (Toledo)

Guardar

Iberdrola ha obtenido el Sello de Excelencia para la Sostenibilidad otorgado por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) para su planta fotovoltaica de Barcience, situada en el término municipal de Bargas (Toledo), una certificación que reconoce a aquellos proyectos solares que presentan más estándares de sostenibilidad, integración local y creación de valor social.

El distintivo fue entregado a Jorge Romero, responsable de Medio Ambiente de Iberdrola Renovables, en un acto en el Congreso de los Diputados.

Entre las actuaciones que han contribuido a que la planta fotovoltaica de Barcience haya sido reconocida por sus altos criterios de integración social y ambiental destaca el proyecto desarrollado para la conservación del cernícalo primilla, especie protegida vinculada tradicionalmente a los paisajes agrarios.

La actuación desarrollada por Iberdrola de la mano del Centro de Recuperación de Rapaces Ibéricas (CERI) en la planta fotovoltaica de Barcience ha permitido pasar de la ausencia de ejemplares de esta especie protegida a la presencia de cerca de una treintena de aves de cernícalo primilla, entre adultos y polluelos, consolidando así un nuevo enclave para esta especie protegida en la provincia de Toledo.

El proyecto de Bargas se suma a otros siete parques solares de Iberdrola que ya han recibido el Sello de Excelencia en Sostenibilidad de UNEF, repartidos por comunidades como Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Canarias, Castilla y León y Murcia. Entre ellos figuran Andévalo (Huelva), Olmedilla (Cuenca), Campo Arañuelo III (Cáceres), Llanos Pelaos III (Fuerteventura), Revilla Vallejera (Burgos), Peñarrubia (Murcia) y en Villarino (Salamanca).

En el plano energético, Barcience dispone de 50 megavatios (MW) de potencia instalada y más de 144.900 módulos fotovoltaicos, con una producción anual equivalente al consumo eléctrico de unas 25.000 viviendas. Esta generación 100% renovable permite evitar la emisión de alrededor de 15.000 toneladas de CO2 al año, consolidando la planta como una de las infraestructuras solares más relevantes del despliegue renovable de Iberdrola en Castilla-La Mancha.