Moscú, 6 feb (EFE).- Rusia prohibió este viernes la entrada al país durante 50 años a un famoso humorista kazajo, al que las autoridades le acusan de lavado de dinero después de varios escándalos por bromas.
"(Nurlán) Sabúrov tiene prohibido entrar a la Federación Rusa durante 50 años. La decisión se tomó debido a sus críticas a la Operación Militar Especial (guerra de Ucrania), así como a la infracción de las leyes de inmigración y tributarias", comunicó la agencia TASS citando una fuente anónima.
De este modo, las autoridades rusas sospechan que "Sabúrov intentó blanquear ingresos a través de intermediarios".
El comediante, de 34 años, con gran presencia en la escena rusa, fue detenido en el aeropuerto de Vnúkovo al aterrizar en Moscú.
La agencia rusa RIA Nóvosti publicó un vídeo de la detención en el que el cómico discute con los policías rusos y asegura que el Ministerio del Interior había tomado la decisión el 30 de enero.
El hombre voló desde Dubái a Moscú para grabar un anuncio, pero "durante el control de pasaportes, Sabúrov fue llevado a una sala aparte, donde le entregaron un documento que le prohibía entrar en Rusia", informó el canal de Telegram SHOT.
Sabúrov ya fue detenido en mayo de 2025 en el aeropuerto Sheremétievo de Moscú por exceder su estancia en Rusia y multado por infringir las leyes de inmigración.
Después de ello, muchos de esos espectáculos en Rusia se fueron cancelando uno a uno hasta este año.
Se trata de uno de los comediantes y presentadores más populares de Rusia.
En 2022 sus espectáculos en Estados Unidos e Israel fueron cancelados porque Sabúrov no se pronunció al respecto de la guerra de que inició ese mismo año de Rusia contra Ucrania.
Según el medio opositor ruso Novaya Gazeta, Sabúrov fue cancelado por irritar tanto a la sociedad liberal rusa, como a los ultrapatriotas por su postura gris en relación con el conflicto ucraniano.
Además, Novaya Gazeta sugiere que sus problemas con las autoridades rusas comenzaron después de bromear sobre la empresaria y periodista Ksenia Sobchak, hija de Anatoli Sobchak, exalcalde de San Petersburgo y antiguo jefe del presidente ruso, Vladímir Putin.
Esta semana la Justicia rusa condenó a cinco años y nueve meses de prisión al humorista Artiom Ostanin por bromear sobre una persona con discapacidad en el metro y sobre la figura de Jesucristo, justo cuando la censura rusa prohíbe terminantemente hacer bromas sobre política, guerra y religión.
Ostanin denunció haber recibido una paliza en un bosque cuando fue detenido, al intentar cruzar la frontera, por las fuerzas de seguridad bielorrusas en marzo de 2025, que le habrían amenazado de muerte y roto una vértebra. EFE