(Previa) España ansía arrebatar a Portugal el trono europeo de fútbol sala

El conjunto dirigido por Jesús Velasco afronta el desafío más importante de los últimos años ante el actual campeón, buscando reconquistar la cima tras casi una década y dejar atrás las dolorosas derrotas frente al seleccionado luso en las finales previas

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El precedente más reciente entre España y Portugal en finales europeas se remonta a hace ocho años, cuando el combinado español cayó en la prórroga y dejó escapar la posibilidad de sumar un nuevo título continental. Según consignó el medio Europa Press, la selección española de fútbol sala masculino afrontará este sábado a las 19:30 horas en el Arena Stozice de Ljubljana el reto de recuperar el campeonato de Europa ante Portugal, vigente campeón y rival histórico, tras casi diez años de sequía.

El partido, considerado la final soñada por muchos, vuelve a enfrentar a las dos selecciones que han dominado la escena del fútbol sala del continente en la última década. Tal como detalló Europa Press, ambos equipos llegan al duelo con una trayectoria perfecta en el torneo: han ganado todos sus partidos y se han mostrado como los conjuntos más sólidos del campeonato. España, dirigida por Jesús Velasco, alcanzó la final después de imponerse 2-1 a Croacia, un encuentro que representó el primer acceso a una final europea desde 2016, cuando conquistó el título ante Rusia por 7-3. Por su parte, Portugal buscará no sólo revalidar el título, sino también consolidarse como la potencia dominante del viejo continente.

Las recientes eliminaciones de España a manos de Portugal han marcado la rivalidad. En la Eurocopa anterior, la selección española no pudo acceder a la final tras ceder ante el conjunto luso en las semifinales, en un encuentro donde Portugal remontó el marcador en la recta final. Entre esos torneos europeos, se produjo otro enfrentamiento clave en el Mundial de 2021, en el que Portugal volvió a quedarse con el pase a semifinales tras remontar y vencer 4-2 en la prórroga. Europa Press destaca que desde entonces, Portugal ha mantenido su hegemonía, logrando incluso defender el trono continental frente a Rusia cuatro años atrás y acercándose al dominio histórico ejercido durante años por España, que consiguió cuatro títulos consecutivos entre 2005 y 2012.

El choque de este sábado adquiere, según publicó Europa Press, una especial dimensión porque será la revancha de las últimas finales donde la balanza se inclinó hacia los portugueses. Jesús Velasco, al frente de la selección desde noviembre de 2024, ha dado un nuevo impulso al grupo y debutó en su cargo con un triunfo por 1-0, precisamente sobre Portugal en un partido amistoso, lo que añadió un aliciente a una rivalidad ya intensa. De la plantilla española que jugó su última final europea ante los lusos en el Arena Stozice, Adolfo es el único jugador que volverá a estar presente, mientras que Portugal mantiene a varias piezas esenciales como André Coelho, Bruno Coelho, Pany Varela y Tiago Brito, además del seleccionador Jorge Braz.

Durante este torneo, la selección de Jesús Velasco ha desplegado un rendimiento regular y nunca se ha encontrado en desventaja en el marcador. Según resaltó Europa Press, en ninguna de sus presentaciones sus rivales lograron igualar el partido una vez que España tomó la delantera. Mientras tanto, la trayectoria de Portugal estuvo marcada por remontadas, algo que ha conseguido en tres partidos, incluido el cruce de semifinales contra Francia, que cerraron con un 4-1. Además, Portugal ha demostrado un gran poder ofensivo con 26 goles, a pesar de no contar con dos de sus piezas importantes: el pivote Ziky Té y Joao Matos.

En declaraciones recogidas por la página web de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Jesús Velasco expresó la relevancia y el desafío que enfrentan sus jugadores: "Es un día grande. Estamos todos encantados de estar aquí, disfrutando mucho, pero sabemos de la responsabilidad y la oportunidad que tenemos y que hay que aprovechar. Será un partido complicado, creo que hemos demostrado ser las dos selecciones más en forma y hemos ganado todos los partidos. Será una digna final, muy disputada y esperemos que sea espectacular". Velasco también subrayó que los partidos anteriores han marcado el camino a seguir para el equipo español y que el objetivo es mantenerse fiel a la identidad de juego mostrada hasta ahora.

En el banquillo rival, el entrenador portugués Jorge Braz compartió su satisfacción por llegar de nuevo al partido decisivo: "Ahora queremos terminarlo, pero construir este camino requiere más trabajo que terminarlo después porque ya estamos en la cima de la montaña y ahora se trata de plantar la bandera portuguesa allí. Es un partido contra un gran rival que nos traerá muchas dificultades y nos pondrá en esa posición en la que también nos gusta estar", declaró, según uefa.com y recogió Europa Press.

Tanto España como Portugal presentan planteles con alto nivel de competencia individual y colectiva, aunque el conjunto dirigido por Velasco busca capitalizar el aprendizaje de los encuentros previos para revertir la dinámica de las derrotas recientes frente al equipo luso. Europa Press detalló que, en la estadística total de enfrentamientos, la selección española conserva una clara ventaja, con sólo cuatro derrotas en 37 encuentros ante el combinado portugués, aunque la tendencia de los partidos más importantes de los últimos años ha favorecido a Portugal.

Entre los nombres a seguir en el conjunto portugués, Europa Press señaló a jugadores como Pany Varela, Erick y Tomás Paçó, claves para el esquema ofensivo de Jorge Braz. España, en cambio, cuenta con jugadores jóvenes que afrontarán su primera gran final continental, mientras intenta minimizar el impacto de la falta de experiencia ante un rival curtido en este tipo de encuentros.

La federación española, mediante su apuesta por Jesús Velasco, buscó devolver el protagonismo y la solidez a la selección tras el ciclo dirigido por Fede Vidal, período en el que el equipo nacional llegó a las semifinales pero no logró alcanzar la final del Europeo. Ahora, Velasco aspira no solo a detener la racha triunfal portuguesa, sino también a devolver a España la supremacía que ostentó durante años en las competiciones de fútbol sala, tanto a nivel europeo como mundial.