
Las inundaciones que podrían afectar a unas 3.000 personas en la ciudad de Córdoba, con escenarios similares a los registrados en febrero de 2010, han activado los protocolos de emergencia tras una paulatina subida del caudal del Guadalquivir incrementada por la borrasca Leonardo. El aumento del nivel del río, que se acerca a los seis metros y ha situado la zona en alerta roja, ha llevado a las autoridades a desalojar un total de 704 viviendas ubicadas tanto cerca del Guadalquivir como del arroyo La Lancha. Según informó el medio de comunicación, Protección Civil ha instado a la población residente en áreas en riesgo a alejarse de las zonas inundables y respetar las indicaciones de emergencia mientras los equipos trabajan para prevenir daños personales y materiales mayores.
De acuerdo con la información detallada por el Ayuntamiento de Córdoba y recogida por la fuente citada, el reparto de las viviendas desalojadas revela la magnitud del operativo. En la zona de Alcolea se han evacuado 27 casas; en las urbanizaciones Guadalvalle, Altea y San Isidro, el número asciende a 166 viviendas; Fontanar de Quintos cuenta con 158 hogares afectados; Majaneque ha visto desalojadas a 120 familias; La Forja 1 y 2 suman otras 51 residencias (35 y 16, respectivamente). Además, en el área influenciada por el arroyo La Lancha, concretamente en Las Cigüeñas, han debido desalojarse 180 viviendas. Con estos datos, la cifra total de personas afectadas se incrementa, reforzando la necesidad de mantener las medidas de prevención y respuesta.
El medio añade que el río Guadajoz, que desemboca en el Guadalquivir a la altura de Valchillón, mostraba un descenso del nivel de riesgo durante la noche del jueves, al bajar de la zona roja al amarillo con una cota de 1,9 metros. Esta situación contrasta con la evolución del Guadalquivir, cuyo crecimiento tras las intensas precipitaciones motivadas por la borrasca mantiene bajo vigilancia especial a las autoridades responsables de emergencias. La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) emitió, a las 18:44 horas del jueves, un nuevo mensaje de alerta a través del sistema Es-Alert, dirigido a los móviles de los vecinos pertenecientes a la zona más próxima al cauce del Guadalquivir. El Es-Alert es una herramienta de la Red de Alerta Nacional que pretende fomentar la autoprotección y la colaboración ciudadana como parte fundamental de la cadena de seguridad ante estos eventos.
Entre las zonas afectadas por los desalojos preventivos identificadas por el informe de la Policía Local y mencionadas en la cobertura del medio se hallan Guadalvalle, La Altea, Ribera Baja, San Isidro, Majaneque, Fontanar de Quintos, La Forja 1 y 2, Las Cigüeñas y la calle de la Barca en Alcolea. En Alcolea, la policía ha completado el desalojo en la calle La Barca, en Camino Azud se ha evacuado la parte baja y las últimas tres casas, mientras que en la Ribera Baja la evacuación llegó hasta la calle Nuestra Señora de los Ángeles. En la Acequia, el proceso de evacuación preventiva comenzó durante la jornada. Los equipos de emergencia se mantienen desplegados en todas estas áreas para asistir a los evacuados y garantizar el orden en las operaciones de realojo y prevención.
El mensaje transmitido por las autoridades a través del sistema Es-Alert (citado por el medio en cuestión) remarcó la importancia de evitar permanecer en las zonas que puedan verse afectadas por la crecida del río. Además, se subrayó la necesidad de obedecer las instrucciones emitidas por las autoridades de protección civil para asegurar tanto la seguridad individual como colectiva. Las urbanizaciones incluidas en los avisos de emergencia habían experimentado evacuaciones desde la noche anterior, intensificadas durante las horas siguientes a medida que la lluvia derivada de la borrasca Leonardo aumentó el volumen de agua en los cauces.
El protocolo desplegado por Protección Civil y Policía Local está diseñado para anticipar incidentes mayores y reducir el impacto de las posibles inundaciones, priorizando la evacuación preventiva frente al riesgo de daños personales y evitando situaciones de atrapamiento o peligro para los habitantes. El medio informó que la alerta actual contempla evoluciones desfavorables similares a los episodios pasados, y que las actuaciones continúan adaptándose al comportamiento del caudal del Guadalquivir y afluentes cercanos. El seguimiento permanente de los niveles y el contacto directo con los vecinos forman parte de la estrategia integral de respuesta.
Las autoridades confirmaron que el dispositivo de emergencia y vigilancia se mantendrá activo hasta que las condiciones meteorológicas y los caudales permitan la vuelta segura a las residencias desalojadas. Las escuelas, servicios sociales y albergues municipales permanecen en alerta para acoger a quienes han debido abandonar sus hogares por precaución, según detalló el medio citado. Socorristas, bomberos y personal sanitario también han sido movilizados para atender cualquier emergencia derivada de las condiciones extremas generadas por la borrasca sobre la región.
El seguimiento de la situación, a cargo de los servicios municipales, emergencias de Andalucía y Protección Civil, se apoyará en los datos remitidos en tiempo real sobre las variaciones del caudal de los ríos y arroyos afectados, mientras las autoridades insisten en la importancia de cumplir las recomendaciones y no regresar a las viviendas hasta que la seguridad pueda garantizarse plenamente.
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