
El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, ha estimado que todos los presos políticos podrían ser liberados "a más tardar" el próximo viernes una vez que la ley de amnistía sea aprobada en segunda lectura por los diputados del Parlamento.
"Nosotros esperamos que entre el martes que viene y, a más tardar, el viernes, estén todos sueltos", ha asegurado durante una visita a un centro de detención conocido como la Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana, ubicada en el distrito metropolitano de Caracas.
Rodríguez --que ha acudido al lugar acompañado del presidente de la comisión encargada de realizar consultas sobre la ley de amnistía, el diputado Jorge Arreaza-- ha afirmado que "el perdón no genera ningún tipo de reserva".
"En estos tiempos tan complejos que vivimos, debemos ser justos, pedir perdón y perdonar también", ha indicado el presidente del Parlamento en redes sociales, donde ha publicado un vídeo en el que aparece abrazando a familiares de presos políticos.
Esto se produce después de que la Asamblea Nacional aprobara en primera lectura la denominada Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, que contempla la excarcelación de presos políticos detenidos entre 1999 y 2026, incluyendo los arrestados por las protestas tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024.
La legislación --que excluye delitos de violaciones graves a los Derechos Humanos, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, homicidio intencional, corrupción o tráfico de drogas-- tiene que ser aprobada en segunda lectura para entrar en vigor.
Gonzalo Himiob, el fundador de la ONG Foro Penal, especializada en el seguimiento de la situación de los presos políticos en el país, ha señalado que "calificar de entrada la amnistía como un 'acto de clemencia' la desnaturaliza".
"Las amnistías no son eso, no sitúan a nadie en la posición de 'perdonar'. Implican una renuncia al ejercicio del poder punitivo del Estado que abarca casos ya finalizados y los que estén en curso", ha defendido en redes sociales en alusión a los términos en los que ha sido definida la legislación por parte de las autoridades chavistas.