China pide conversaciones con Lituania tras reconocer Vilna el "error" de abrir una oficina en Taiwán

Tras reconocer Lituania que actuar con Taiwán fue una equivocación, el gobierno chino manifestó su disponibilidad para retomar el diálogo, animando a la nación báltica a plasmar en hechos su interés por mejorar la relación bilateral

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Las declaraciones recientes de la primera ministra lituana, Inga Ruginiene, en las que calificó como un “enorme error” la apertura de una oficina de representación en Taiwán y describió que “realmente se lanzó delante del tren y perdió”, han marcado un giro en la percepción de la política exterior lituana hacia Asia. Según consignó Europa Press, estos dichos tuvieron eco inmediato en Pekín, que manifestó su disposición a entablar un diálogo con Vilna, al tiempo que pidió gestos concretos antes de retomar los vínculos bilaterales.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, afirmó, citado por la agencia estatal Xinhua, que “la puerta de comunicación de China con Lituania sigue abierta”. Lin añadió que esperan que la nación báltica traslade su interés por mejorar los lazos a gestos tangibles y “corrija sus errores lo antes posible”. La petición se produce luego de que la jefa de gobierno de Lituania reconociera en una entrevista a la agencia Baltic News Service que la decisión de abrir una delegación en la isla “fue un enorme error”, motivado, según sus palabras, por la esperanza de recibir reconocimiento mundial por parte de otros países.

Durante la conversación con Baltic News Service, Ruginiene reveló que existía la expectativa en Vilna de que asumir una posición pionera al establecer la Oficina de Representación de Taiwán garantizaría un respaldo visible en la comunidad internacional. Sin embargo, señaló que esa reacción no se produjo: “Fue un enorme error por parte de Lituania pensar que, si ofrecíamos algo por nuestra cuenta y éramos los primeros en hacer algo, el mundo de repente lo apreciaría. Pues bien, lo intentamos en este caso, tenemos la Oficina de Representación de Taiwán, pero el mundo no lo apreció, nadie lo apreció”.

Según detalló Europa Press, las tensiones diplomáticas entre Lituania y China se intensificaron desde el año 2021, tras la decisión del país báltico de estrechar vínculos con Taiwán. Como respuesta, el gobierno chino implementó diversas restricciones comerciales con el objetivo de presionar a Vilna. Entre las medidas tomadas, China vetó el despacho de productos de origen lituano en su aduana, denegó múltiples solicitudes de importación procedentes de empresas lituanas y promovió que compañías de otros países europeos retiraran componentes fabricados en Lituania de sus cadenas de suministro a la hora de exportar al gigante asiático.

Las represalias económicas derivadas de estas acciones de Pekín también generaron un efecto a nivel comunitario. Europa Press consignó que la Unión Europea interpuso una denuncia contra China ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), alegando que las restricciones impuestas por China a Lituania vulneraban las reglas del comercio internacional. Estos sucesos contribuyeron a un deterioro sin precedentes de la relación bilateral y situaron a Lituania en el centro de las discusiones sobre la relación entre Europa, Taiwán y China.

La postura del Ministerio de Exteriores chino tras las palabras de la primera ministra lituana subraya la voluntad de Pekín de fomentar la reanudación del diálogo, siempre y cuando se produzcan acciones que respalden el interés manifiesto por parte de Vilna. Lin Jian recalcó la importancia de que Lituania traduzca su voluntad en “acciones reales”, remarcando la necesidad de “corregir sus errores lo antes posible”, según recoge Xinhua.

Europa Press relató que la política lituana de aproximación a Taiwán en 2021 y la posterior respuesta de China propiciaron un ambiente de tensión sin precedentes y sirvieron de ejemplo para observar la manera en que las decisiones diplomáticas individuales de un estado miembro de la Unión Europea pueden desencadenar consecuencias geopolíticas y comerciales de alcance global. Las declaraciones recientes de Inga Ruginiene añaden un elemento relevante al análisis, al reconocer explícitamente que las motivaciones originales no produjeron el resultado deseado ni en el plano del reconocimiento internacional ni en el de protección ante las represalias económicas.

El medio Europa Press también explicó que, pese al escenario de distanciamiento, representantes del gobierno chino enfatizan que la opción del diálogo permanece vigente, condicionada a que Lituania muestre señales tangibles de cambio en su política exterior respecto a la cuestión de Taiwán. Estas condiciones y la reacción en el país báltico seguirán sujetas al escrutinio internacional, mientras persisten las consecuencias diplomáticas y comerciales en la región.