Lula afirma que el escándalo de Banco Master será investigado "a fondo" para que no vuelva a ocurrir

Luiz Inácio Lula da Silva prometió esclarecer a los responsables del fraude, señalando que nadie quedará fuera del alcance de la ley y subrayó la necesidad de una investigación rigurosa para castigar a quienes ocasionaron el daño económico en Brasil

Guardar

El caso de Banco Master, cuya liquidación dejó un impacto sobre más de 1,6 millones de personas, centra la atención en los mecanismos que permitieron a la entidad expandirse aceleradamente, según informó UOL TV. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, señaló que se llevará a cabo una investigación detallada para identificar a todos los responsables por el agujero financiero de 12.000 millones de reales (1.696 millones de euros) que habría provocado el mayor daño económico en la historia reciente del país.

De acuerdo con UOL TV, Lula da Silva afirmó que la pesquisa no excluirá a ningún potencial implicado, incluidos funcionarios de gobiernos regionales, diputados, senadores, alcaldes, empresarios y posibles partidos políticos. El mandatario subrayó que se examinarán todas las conexiones: “No sé si hay algún partido político involucrado, no sé qué gobernador está involucrado, si hay diputados, senadores o alcaldes, si hay más empresarios involucrados. Lo concreto es que la orden es la siguiente: investigaremos a fondo para que esto no vuelva a suceder”, declaró durante una entrevista con el medio.

El escándalo financiero implica la intervención de diversas instancias del Estado y expone a numerosos sectores empresariales y oficiales bajo sospecha, según publicó UOL TV. Lula insistió en la importancia de garantizar que la justicia alcance a todos los que hayan participado en prácticas corruptas o en el blanqueo de capitales, advirtiendo que cualquiera que haya estado involucrado enfrentará consecuencias judiciales y tendrá que responder por el daño causado.

El presidente también se refirió a la polémica relacionada con su encuentro con Daniel Vocaro, presidente de Banco Master, quien fue detenido cuando intentaba abandonar el país. Lula sostuvo que recibir a ejecutivos bancarios es parte de sus obligaciones institucionales, pero aclaró que este encuentro no implicó privilegios: comunicó de manera explícita a Vocaro que la administración federal no adoptaría ninguna postura política en favor o en contra del Banco Master. “Lo importante es entender que vamos a llegar al fondo de esto”, expresó el dirigente brasileño. Además, enfatizó que la investigación la conducirá el Banco Central y tendrá carácter estrictamente técnico.

Tal como reflejó UOL TV, Lula exigió esclarecer por qué gobiernos estatales, como los de Río de Janeiro o Amapá, destinaron fondos de trabajadores en Banco Master y cuál fue la naturaleza del fraude que vincula a esta entidad con el Banco de Brasilia (BRB). Dijo: “Queremos saber por qué el gobierno de Río de Janeiro, o Amapá, puso dinero del fondo de los trabajadores en este banco. ¿Qué tipo de fraude existe entre el Banco Master y el Banco de Brasilia (BRB)? ¿Quiénes están involucrados?”.

La investigación se focaliza en el modo en que Banco Master logró un crecimiento “muy rápido”, fundamentalmente mediante la venta de depósitos a plazo fijo que ofrecían tasas de interés considerablemente más altas que las del mercado, detalló UOL TV. Este modelo permitió captar grandes volúmenes de recursos antes de que la autoridad bancaria decretara la liquidación del banco el 18 de noviembre, constatando que se habían producido “graves violaciones” a las regulaciones financieras.

De acuerdo con el portal informativo, las acusaciones contra altos ejecutivos del banco incluyen la falsificación de instrumentos crediticios, los cuales posteriormente eran vendidos a prestamistas. Esta operación constituyó el núcleo del fraude que llevó a la quiebra de la entidad y ocasionó la pérdida de recursos públicos y privados de gran magnitud.

La crisis afectó directamente a 1,6 millones de personas, quienes resultaron perjudicadas por la caída de la entidad. El impacto ha provocado una respuesta coordinada entre autoridades nacionales y organismos reguladores, con la finalidad de revisar no solo las conductas individuales sino también los procedimientos institucionales que hicieron posible la magnitud del fraude reportó UOL TV.

El caso ha reavivado el debate sobre la supervisión bancaria y la transparencia en la administración de recursos estatales, especialmente aquellos que provienen de fondos de trabajadores transferidos a entidades privadas. Lula reiteró la “oportunidad real” que enfrenta Brasil para capturar a quienes orquestaron esquemas de corrupción y lavado de dinero, indicando que este escándalo podría marcar un precedente significativo en la persecución de delitos económicos.

Según la cobertura de UOL TV, la exigencia presidencial apunta tanto al castigo ejemplar de los responsables como a la prevención de futuros episodios semejantes en el sistema financiero nacional. Lula enfatizó que, desde el Ejecutivo, se espera que las autoridades competentes “lleguen hasta el final” de la investigación.

Mientras avanza la pesquisa, los reguladores trabajan para identificar la ruta del dinero e implementar medidas que fortalezcan la estabilidad financiera, concluyó UOL TV. La administración de Lula mantiene la postura de no intervenir políticamente y de garantizar que las instituciones técnicas realicen el proceso de esclarecimiento y sanción conforme a la ley.