El Peritoneal Cancer Institute estima 7.000 nuevos casos anuales de este tumor en España

Expertos alertan que la baja visibilidad de tumores difíciles de detectar, como el peritoneal, retrasa el acceso a diagnósticos y tratamientos oportunos, aumentando los riesgos y la mortalidad, según oncólogos y directores del Peritoneal Cancer Institute de Barcelona

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El cáncer peritoneal puede surgir en el 15% de los pacientes diagnosticados con cáncer de colon, en el 70% de los casos de cáncer de ovario y en el 50% de quienes tienen cáncer de apéndice, según cifras recogidas por el Peritoneal Cancer Institute de Barcelona. De acuerdo con este centro, las dificultades para detectarlo de manera temprana están directamente relacionadas con una sintomatología poco específica, lo que retrasa tanto el diagnóstico como el inicio de los tratamientos. Esta situación incrementa los riesgos y la mortalidad asociada, como alertaron oncólogos y codirectores del instituto durante la celebración del Día Mundial contra el Cáncer.

Según publicó el Peritoneal Cancer Institute, España suma aproximadamente 7.000 casos nuevos de cáncer peritoneal cada año. El informe resalta que los cánceres de detección dificultosa representan uno de los principales retos de la oncología contemporánea. La organización enfatizó que la falta de visibilidad y el limitado acceso a pruebas diagnósticas especializadas favorecen los diagnósticos en fases avanzadas de la enfermedad, lo que reduce las opciones terapéuticas y la probabilidad de supervivencia.

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), citada por el Peritoneal Cancer Institute, registró cerca de 300.000 diagnósticos de cáncer en España durante el año 2025, lo que representa un incremento del 3,3% respecto al año anterior. En este contexto, la peritonitis tumoral resulta especialmente compleja por el hecho de que sus manifestaciones clínicas —malestares abdominales persistentes, alteraciones digestivas, cansancio sin causa aparente y pérdida de peso— pueden confundirse fácilmente con trastornos frecuentes, lo que retrasa la búsqueda de atención médica o la derivación a especialistas.

El medio señaló que en la actualidad no existen programas de cribado efectivos dirigidos a estos tumores. A esto se suma que el acceso a pruebas diagnósticas avanzadas es, en ocasiones, insuficiente, lo que genera demoras considerables tanto en la confirmación de la enfermedad como en la planificación del tratamiento. “Seguimos llegando tarde a tumores que apenas dan señales en sus fases iniciales”, declaró Lana Bijelic, codirectora del Peritoneal Cancer Institute, al medio. Bijelic subrayó que incrementar la detección precoz constituye más que una cuestión médica, ya que influye directamente en el futuro de quienes padecen estos tumores.

Por su parte, Domenico Sabia, también codirector del instituto, afirmó a través del comunicado difundido por el centro que resulta “fundamental conocer los factores de riesgo, acudir a revisiones periódicas y no ignorar síntomas persistentes, que son pasos clave que pueden marcar la diferencia en el pronóstico”. Además, Sabia insistió en la necesidad de fortalecer la visibilidad institucional de estas patologías y de ampliar las garantías para acceder a técnicas diagnósticas innovadoras. A su juicio, “cada medida de prevención, educación y seguimiento contribuye a que los pacientes tengan más opciones, mejor tratamiento y, sobre todo, más esperanza”.

El Peritoneal Cancer Institute también puso de manifiesto los avances logrados durante los últimos años en el tratamiento del cáncer peritoneal. Entre los factores que han contribuido a mejorar la situación, el centro menciona la conformación de equipos multidisciplinares con alta especialización, la evolución de las técnicas quirúrgicas y la implementación de terapias personalizadas. Estas transformaciones han mejorado tanto los resultados clínicos como la calidad de vida de los pacientes, incluso cuando afrontan enfermedades de alta complejidad y mal pronóstico.

La investigación también progresa en el desarrollo de métodos para lograr diagnósticos más tempranos, como el estudio de biomarcadores, nuevas alternativas de imagen y la profundización en los mecanismos que permiten la diseminación tumoral, de acuerdo con la información proporcionada por el instituto. Estas líneas de estudio, en conjunto, abren la posibilidad de que en el futuro los tratamientos sean más efectivos y el reconocimiento de estas enfermedades se produzca en fases iniciales, facilitando una intervención médica más oportuna.

El Peritoneal Cancer Institute indicó que la identificación de mutaciones específicas hace posible la aplicación de terapias dirigidas, que han demostrado ser más eficaces para algunos subtipos de tumores. Además, se están experimentando estrategias de inmunoterapia locorregional que buscan estimular la respuesta inmunológica justo en la región donde se aloja el tumor y en la cavidad peritoneal, lo que representa una opción terapéutica adicional para estos pacientes.

La organización recalcó que la prevención, junto con la educación sanitaria, permanece en el centro de las recomendaciones dirigidas tanto a pacientes como a la población general. Tomar parte en los programas de cribado constituye una de las herramientas indicadas para mejorar el pronóstico y reducir la carga de la enfermedad, afirmó el Peritoneal Cancer Institute al medio citado. El centro insistió en que mientras no existan mecanismos rutinarios y accesibles para la detección de los tumores peritoneales, la labor de concienciación y acceso a información fiable seguirá siendo esencial.