El Ejército de Israel mata a un palestino durante una operación en Jericó, en el este de Cisjordania

Según las autoridades sanitarias y de seguridad palestinas, un joven de 24 años perdió la vida por heridas de bala tras una redada militar, mientras que varias personas resultaron lesionadas, algunas por disparos y otras por agresiones físicas y atropello

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La agencia de noticias WAFA informó que, además de la muerte de Said Nael Said al Sheij causada por disparos del ejército israelí en Jericó, una mujer también sufrió atropello por un vehículo militar y otras personas resultaron afectadas por agresiones físicas. El Ministerio de Salud palestino había reportado inicialmente tres heridos de diversa consideración, pero WAFA precisó que la cifra ascendió a seis: tres de ellos heridos por munición real, dos por golpes y una mujer por el atropello mencionado.

Según publicó WAFA, el director del Hospital de Jericó, Riyad Eid, detalló que Said al Sheij, de 24 años, falleció después de recibir un disparo en el abdomen, lo que le provocó daños en el hígado. El Ministerio de Salud de la Autoridad Palestina confirmó la identidad de la víctima y describió la letalidad de las heridas en un informe breve difundido a través de Telegram, en el que también enumeró el número de personas lesionadas durante la operación militar.

El medio WAFA añadió que la intervención militar se realizó en la ciudad cisjordana de Jericó. La Autoridad Palestina responsabilizó directamente al ejército israelí por la muerte del joven y denunció el uso de fuerza letal en la incursión, que forma parte de una serie de operaciones militares en la región. Las autoridades palestinas, citadas por WAFA, expresaron preocupación por la escalada de violencia y las consecuencias para la población civil.

Desde el incremento de operaciones israelíes y ataques de colonos en Cisjordania y Jerusalén Este, casi 1.050 palestinos han perdido la vida, según cifras recogidas por WAFA y confirmadas por el Ministerio de Salud palestino. Estas acciones se intensificaron a partir del 7 de octubre de 2023, aunque ya antes de esta fecha, los primeros nueve meses de 2023 habían mostrado un aumento en el número de víctimas en estos territorios.

Naciones Unidas, citadas por WAFA, registraron en 2024 aproximadamente 500 muertes de palestinos en el contexto de la ocupación y el conflicto en Cisjordania y Jerusalén Este. Para 2025, el reporte señala la muerte de 240 personas en situaciones relacionadas con la ocupación israelí dentro del mismo marco de confrontaciones.

El reporte de WAFA también destaca que la violencia se manifiesta de manera diversa, incluyendo no solo el uso de armamento, sino también agresiones físicas directas y atropellos, como lo reflejan los últimos incidentes ocurridos en Jericó. Las instituciones sanitarias y de seguridad palestinas reiteraron la naturaleza grave de las lesiones observadas en los afectados por los enfrentamientos con el ejército israelí.

En diversas declaraciones recogidas por el medio, la Autoridad Palestina sostuvo que las incursiones militares israelíes continúan afectando de manera desproporcionada a la población civil en la región. Según las autoridades, la intensidad y frecuencia de las operaciones han traído consigo un aumento en el número de muertes y heridos, lo que ha motivado reiterados llamados a la comunidad internacional para la intervención y la protección de los residentes en Cisjordania.

Las cifras presentadas por WAFA y corroboradas por organismos internacionales reflejan el impacto sostenido de las operaciones militares y los incidentes violentos en estos territorios. El Ministerio de Salud palestino y otras agencias locales reiteraron la necesidad de atención médica y recursos para atender a las personas afectadas, y subrayaron la vulnerabilidad de la población en escenarios de violencia recurrente.

El artículo de WAFA concluyó que tanto funcionarios sanitarios como representantes de la sociedad civil han insistido en la urgencia de medidas que garanticen la seguridad y la protección de los derechos fundamentales de los habitantes de Jericó y otras ciudades bajo ocupación. Las secuelas de la incursión armada y el saldo de víctimas continúan generando tensión y debate sobre la situación en la región y el futuro de los operativos militares en Cisjordania.