Las nuevas posibles fechas de lanzamiento del regreso a la Luna tras más de 50 años serán entre el 7 y el 11 de marzo

La NASA reprograma la histórica misión Artemis II debido a fugas detectadas en los sistemas de combustible, después de suspender el ensayo final en Florida y estableciendo una nueva ventana tentativa para el despegue tripulado hacia el satélite en marzo de 2026

Guardar

El jefe de la NASA, Jared Isaacman, ha comunicado que las cinco oportunidades para el lanzamiento de la misión Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida, se han fijado entre el 7 y el 11 de marzo de 2026, tras quedar atrás la ventana propuesta inicialmente para febrero. Este anuncio, efectuado en la red X y citado por Europa Press, responde al aplazamiento del esperado regreso de astronautas a la órbita lunar después de más de medio siglo, decisión impulsada por problemas técnicos detectados durante el ensayo general del cohete.

De acuerdo con Europa Press, durante el reciente ensayo de la cuenta regresiva para el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), los equipos detectaron fugas reiteradas en el sistema de hidrógeno líquido mientras se llenaban los tanques, lo que provocó interrupciones poco antes del previsto inicio. La cuenta regresiva se canceló a tan solo cinco minutos del lanzamiento, debido al aumento en la tasa de fugas en la interfaz de la etapa central del cohete. A pesar de estos inconvenientes, la NASA informó que logró cargar satisfactoriamente tanto los tanques de la etapa central como los de la etapa de propulsión criogénica provisional.

Isaacman detalló que los ingenieros pausaron en diversas ocasiones para calentar el hardware y modificar el flujo del propelente, buscando controlar la fuga del hidrógeno líquido. Aunque el llenado general concluyó con éxito y los sistemas realizaron casi toda la secuencia de cuenta atrás, el secuenciador terrestre del lanzamiento tomó la decisión de detener las operaciones tras identificar el incremento de la fuga antes de completar el procedimiento.

La agencia espacial estadounidense había previsto originalmente el lanzamiento de Artemis II para febrero de 2026 y había organizado una serie de simulacros para asegurar la preparación tanto del vehículo como de las tripulaciones para esta primera misión tripulada a la Luna desde la era Apolo. Según publicó Europa Press, la suspensión del ensayo forzó la reprogramación de las fechas de lanzamiento, que ahora se distribuyen entre el 7 de marzo a las 02:29 horas (hora en España), el 8 de marzo a las 02:57, el 9 de marzo a las 04:56, el 10 de marzo a las 04:52 y el 11 de marzo a las 05:48.

Este retraso implica ajustar nuevamente el calendario del Programa Artemis y afecta los planes para el regreso de astronautas estadounidenses al satélite natural. Europa Press recogió que el jefe de la NASA subrayó la importancia de superar estos desafíos técnicos antes de proceder con el despegue tripulado, con el objetivo de garantizar la seguridad y el éxito de la misión.

Con el ajuste del calendario oficial, la agencia refuerza los procedimientos de seguridad y protocolarios para asegurar la fiabilidad del Sistema de Lanzamiento Espacial, una de las piezas clave del programa Artemis. El incidente registrado durante la prueba, marcado por el aumento de la tasa de fugas durante la carga de propelente en condiciones controladas, pone de relieve la complejidad técnica que implica el desarrollo y la operación de cohetes de nueva generación.

Artemis II tendrá como misión transportar astronautas a la órbita lunar y representa, después de más de cinco décadas del programa Apolo, la siguiente etapa en la exploración humana de la Luna. Europa Press señaló que la NASA trabaja para corregir las deficiencias técnicas identificadas y retomar la preparación del cohete y de su tripulación, con la mira puesta en las nuevas oportunidades de lanzamiento establecidas para marzo de 2026.

Los trabajos de investigación y ajuste de los sistemas afectados requerirán la participación de diversos equipos técnicos que analizarán el origen preciso de las fugas y aplicarán las medidas necesarias para prevenir su recurrencia. La agencia orienta estos esfuerzos a minimizar la probabilidad de incidentes similares durante las futuras fases de la misión Artemis, según consignó Europa Press.

Mientras tanto, la comunidad internacional de expertos en exploración espacial y los organismos de supervisión continuarán atentos a los avances de la NASA, que afronta uno de los grandes retos de la actual era espacial: llevar una nueva tripulación humana alrededor de la Luna y avanzar hacia el objetivo de futuras misiones de asentamiento en el satélite terrestre.