La UME se despliega en diversos puntos de Andalucía para colaborar con los servicios de emergencia

Crecen las operaciones de asistencia en el sur tras la llegada de efectivos especializados, quienes afrontan retos por inundaciones y posibles riesgos ambientales en zonas críticas, tras la solicitud de intervención ante el agravamiento del clima en la región

Guardar

La Junta de Andalucía activó medidas específicas ante el deterioro de las condiciones climáticas, al solicitar al Gobierno la preactivación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) debido a la posibilidad de que las intensas lluvias comprometieran la seguridad de zonas vulnerables, incluidas áreas con balsas mineras y ríos desbordados. A raíz de este llamado, el despliegue de la UME se concretó este martes en varios puntos críticos del sur de España. Según consignó la UME en su canal oficial en la red social X, equipos del Segundo Batallón de Intervención, cuya base está ubicada en Morón (Sevilla), intervinieron especialmente en tareas de contención de residuos mineros y operaciones de rescate tanto en ambientes acuáticos como terrestres, colaborando directamente con los servicios de emergencias locales.

El Ministerio de Defensa, a través de la misma plataforma digital, destacó la implicación de la UME en la ayuda a poblaciones que enfrentan emergencias relacionadas con las precipitaciones excepcionales que afectan la región. El ministerio subrayó que el personal militar responde de forma expedita cuando la situación lo requiere y reforzó que la disposición para actuar en situaciones de riesgo permanece como una constante. Fue la propia Junta de Andalucía la que gestionó esta intervención, enmarcada en el nivel 2 del Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones, dado el pronóstico meteorológico y las condiciones hidrológicas adversas, según detalló la UME en sus comunicaciones.

La colaboración entre la UME, los servicios autonómicos y entidades municipales busca mitigar los efectos de las tormentas que han generado incrementos significativos en los caudales de ríos, escorrentías y acumulación de agua en infraestructuras de riesgo. Las balsas mineras, que almacenan residuos potencialmente peligrosos, se encuentran entre las principales preocupaciones de las autoridades, motivando actuaciones preventivas para evitar desbordamientos o filtraciones que pudieran afectar al medio ambiente y a la población cercana, tal como informó la UME en sus mensajes.

La UME, en su labor asociada al Segundo Batallón de Intervención, dispone de especialistas y recursos materiales diseñados para la gestión de emergencias acuáticas y situaciones derivadas de inundaciones. Según publicó el Ministerio de Defensa, estas tareas incluyen desde el refuerzo de diques temporales hasta el rescate y evacuación de personas atrapadas en viviendas inundadas, accesos cerrados o zonas rurales de difícil acceso. Además, la intervención contempla el monitoreo constante de infraestructuras energéticas e industriales que puedan haber sido comprometidas por el temporal.

El plan de contingencia establecido por la Junta de Andalucía contempla la coordinación entre diversas agencias públicas y cuerpos de seguridad, con la UME actuando como refuerzo en las áreas más afectadas. Según detalló la fuente oficial de Defensa, se priorizan intervenciones inmediatas en enclaves donde la acumulación de agua representa un peligro inminente para la población o donde existen amenazas identificadas para la seguridad ambiental.

Además, la labor de la UME se orienta a reducir el impacto sobre infraestructuras críticas y asegurar que los niveles de agua no alcanzan parámetros que puedan desencadenar situaciones de emergencia mayor. La presencia de los equipos militares en el territorio responde tanto a la demanda de profesionales altamente capacitados en la respuesta rápida ante inundaciones como a la necesidad de recursos logísticos especializados, indicó la Junta andaluza en su petición.

Las operaciones desplegadas incluyen el uso de equipos de navegación y rescate acuático, vehículos todoterreno adaptados para el acceso en zonas anegadas y material técnico para reforzar barreras protectoras. El despliegue ha implicado la reubicación estratégica de recursos entre las distintas provincias de Andalucía, atendiendo a la evolución de la alerta meteorológica y a los informes de acumulación de lluvia en cortos períodos, según informó la UME.

El canal de comunicación a través de redes sociales fue activado por la UME y el Ministerio de Defensa no solo para ofrecer información en tiempo real a la ciudadanía sobre las labores en marcha, sino también para coordinar respuestas conjuntas con otros organismos involucrados en la gestión de la emergencia. La información transmitida ha incluido recomendaciones para la población residente en áreas susceptibles de inundaciones, con instrucciones preventivas y avisos de evacuación puntuales cuando la situación lo requirió, tal como reportó la UME.

La movilización de efectivos y recursos de la UME responde a la metodología establecida en intervenciones anteriores ante episodios de lluvias persistentes con riesgo de inundación en Andalucía. Las autoridades destacaron que el seguimiento de las condiciones meteorológicas continuará de manera rigurosa para adaptar la respuesta a los cambios en la intensidad de las precipitaciones y en el comportamiento de los ríos, según las actualizaciones publicadas en las cuentas oficiales de los organismos responsables.

Se prevé que, mientras se mantenga la alerta meteorológica, los equipos permanezcan en las zonas críticas y refuercen su presencia en caso de que las lluvias vuelvan a intensificarse. Los protocolos del Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones permiten la activación progresiva de recursos adicionales si las circunstancias lo exigen. Según comunicó la UME en su reporte, el despliegue se coordina en tiempo real con los centros de emergencias 112 y los planes provinciales de protección civil.

El papel de la UME y de los servicios asociados a la defensa nacional se ha consolidado como elemento fundamental en la respuesta inmediata a situaciones extremas, con experiencia demostrada en la gestión tanto de episodios hidráulicos como de emergencias ambientales en todo el país. La interlocución continua entre los diferentes niveles administrativos y los técnicos especializados garantiza la trazabilidad y transparencia de cada paso en la respuesta, según las comunicaciones emitidas por las distintas partes involucradas en la gestión del episodio actual.