La Casa Blanca arremete contra Bad Bunny por sus críticas en los Grammy a las políticas migratorias de Trump

Karoline Leavitt, vocera de la administración estadounidense, cuestiona públicamente al cantante puertorriqueño por sus acusaciones en la reciente gala, denunciando “ironía y tristeza” en las declaraciones de celebridades sobre agentes migratorios y seguridad nacional

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Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, señaló como “irónico y sencillamente triste” que figuras reconocidas del entretenimiento, quienes invierten grandes sumas de dinero en seguridad privada, critiquen públicamente el trabajo de los agentes encargados de hacer cumplir la ley en Estados Unidos. Con estas palabras, Leavitt respondió a las declaraciones que el puertorriqueño Bad Bunny expresó al recibir el Premio Grammy al mejor álbum de música urbana, donde se manifestó en contra de las políticas migratorias y del Servicio de Control de Aduanas e Inmigración (ICE). Según publicó la prensa estadounidense, la crítica de Leavitt se dirigió especialmente a la intervención del artista en la ceremonia, donde cuestionó abiertamente la labor de las autoridades migratorias del país.

De acuerdo con lo reportado, durante la gala del domingo, Bad Bunny, cuyo nombre legal es Benito Martínez Ocasio, utilizó la plataforma del Grammy para manifestar un alegato en contra de los discursos de odio asociados a las leyes migratorias en Estados Unidos. El artista expresó: “Antes de dar gracias a Dios, voy a decir: ICE, fuera. No somos salvajes, no somos animales, somos seres humanos y somos estadounidenses.” Esta declaración ocurrió antes de que el cantante agradeciera por el galardón y estuvo dirigida a resaltar la humanidad de quienes enfrentan procesos migratorios. La respuesta de Karoline Leavitt se produjo rápidamente tras la premiación, evidenciando la incomodidad que generó el pronunciamiento en medios oficiales.

Según informó el medio especializado, la vocera del gobierno estadounidense cuestionó la postura de las figuras del espectáculo que critican la labor de las agencias federales. “Es irónico y sencillamente triste ver a personas que tienen seguridad privada, que gastan millones de dólares en protección, intentando demonizar de nuevo a los agentes que trabajan para cumplir las leyes del Gobierno”, declaró Leavitt a los periodistas. Con este mensaje, la Casa Blanca buscó subrayar lo que consideran una contradicción en las críticas expresadas desde el ámbito artístico respecto a los funcionarios que forman parte del ICE.

Leavitt añadió, en declaraciones recogidas por los medios, que los “famosos de Hollywood” guardaron silencio ante acontecimientos previos relacionados con la migración y la seguridad fronteriza bajo la administración anterior. La portavoz afirmó que durante el período de gobierno previo, de Joe Biden, se permitió lo que calificó como una “invasión de la frontera” con México, donde, según sostuvo, se registraron situaciones de violencia y crímenes graves cometidos por personas que, según sus palabras, no debieron entrar a Estados Unidos. Sostuvo que en esos casos “nadie salió en Hollywood, o en los Grammy para hablar de esto”.

La portavoz incluso enfatizó su postura al referirse a la labor de los agentes migratorios actuales. Según consignó el medio, Leavitt afirmó: “Ahora tenemos a los agentes que intentan hacer su trabajo, sacar a depredadores violentos como aquellos que acabaron con la vida de ciudadanos inocentes. Nadie salió en Hollywood, o en los Grammy para hablar de esto. Esta es la desafortunada ironía que vemos en Hollywood”.

El pronunciamiento de Bad Bunny en la ceremonia se inscribió en un contexto de debate sobre los derechos de las comunidades migrantes y las políticas fronterizas. La frase “ICE, fuera”, presentada frente al público internacional, visibilizó una posición política sobre el rol de las autoridades estadounidenses responsables de la detención y deportación de inmigrantes. Diversos medios recogieron que la intervención del artista desencadenó reacciones divididas tanto en las redes sociales como entre funcionarios de la administración norteamericana.

El medio también reportó que la respuesta de la Casa Blanca se extendió al señalar que las celebridades que critican a los agentes del ICE no lo hicieron cuando, según la portavoz, ocurrían violaciones de derechos humanos bajo la anterior administración. El intercambio de declaraciones reflejó las tensiones existentes entre la cultura popular y los organismos federales dedicados a la seguridad fronteriza, tensiones que se intensifican durante eventos de alta visibilidad mediática, como los premios Grammy.

El debate en torno a la legitimidad y el alcance de las críticas formuladas por figuras públicas a instituciones gubernamentales de control migratorio se renueva cada vez que un evento de alcance internacional sirve de escenario para el activismo social. En esta ocasión, el discurso de Bad Bunny, según detalló la prensa especializada, puso nuevamente en el centro del debate la actuación de los agentes migratorios y la respuesta oficial de la Casa Blanca ante cuestionamientos públicos provenientes del mundo del espectáculo.