España registra 1.680 casos de hepatitis A hasta noviembre de 2025, casi el doble que el mismo periodo del año anterior

El informe sanitario revela que los contagios han subido en casi todas las regiones, con predominio en hombres, mientras expertos advierten sobre transmisión en comunidades concretas y recomiendan aumentar la vigilancia y la prevención mediante vacunación y campañas informativas

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El informe difundido por el Ministerio de Sanidad advierte que la información existente en la Red Nacional de Vigilancia (RENAVE) aún no permite identificar con precisión las causas detrás del notable incremento de casos de hepatitis A en 2025. Según los datos oficiales publicados por este organismo, entre el inicio de enero y el 2 de noviembre de 2025, España ha contabilizado 1.680 infecciones, lo que representa un aumento del 62 por ciento respecto a las notificaciones recibidas en todo 2024. Estos datos reflejan una duplicación respecto a los registros de los 10 primeros meses del año anterior, cuando se habían detectado 680 casos.

Según publicó el Ministerio de Sanidad en su informe de evaluación, este crecimiento prolonga la tendencia ascendente detectada durante 2024, período en el que ya se advertía un “cambio de patrón epidemiológico”. El documento indica que el incremento de hepatitis A asciende a un 534 por ciento si se compara con las cifras del mismo periodo en 2022 y a un 400 por ciento respecto a 2023. Entre los casos identificados hasta la semana 44 de 2025, 1.190 corresponden a hombres y 490 a mujeres, lo que supone una tasa de notificación de 3,46 por cada 100.000 habitantes.

Tal como recogió el medio, el informe del Ministerio destaca que la gran mayoría de los casos son autóctonos: 1.441 infecciones (85,8 %) no se vinculan a importaciones, mientras que 239 (14,2 %) sí se consideran importadas. Sobre la cadena de trasmisión, el informe señala que los datos actuales no apuntan a importación ni a brotes de gran magnitud con una fuente común, sino a una combinación de mecanismos diversos.

En cuanto a los brotes colectivos, los datos oficiales reportan 67 episodios con 244 personas afectadas de hepatitis A en lo que va del año. Se trata de un número superior a los registrados durante el mismo lapso de 2023 y 2024, cuando se produjeron 11 y 50 brotes, respectivamente. De los 67 brotes de 2025, ocho tuvieron origen importado (11,9 %).

En relación a los efectos en la salud de los afectados, el informe ministerial recogido por la RENAVE detalla que de los 1.404 casos con datos sobre hospitalización, 825 personas necesitaron ingreso hospitalario, lo que representa el 58,8 %. Se notificaron tres fallecimientos, según la información disponible para 1.335 casos.

El repunte de hepatitis A ha repercutido en la gran mayoría de las comunidades autónomas. En casi todas las regiones, a excepción de Cantabria, los registros superan la mediana histórica correspondiente al mismo periodo de años previos, señaló el Ministerio de Sanidad. En Cantabria y en las dos ciudades autónomas, el número de diagnósticos ha permanecido igual o por debajo de las cifras habituales. La Comunidad de Madrid encabeza la lista con 409 contagios acumulados, seguida por Andalucía con 387, la Comunidad Valenciana con 149 y Cataluña con 108. Otras regiones, como Navarra (23 casos), Islas Baleares (21), La Rioja (12) y Cantabria (nueve), presentan cifras considerablemente más bajas.

El Ministerio de Sanidad subraya que los elementos registrados en el sistema de vigilancia no permiten aún esclarecer las causas del aumento de infecciones. El informe sostiene, de acuerdo con la información recopilada por la RENAVE, que la hipótesis predominante señala una intensificación de la transmisión en hombres que tienen sexo con hombres, incluidos homosexuales y bisexuales, grupo que la evaluación de riesgo publicada en diciembre de 2024 ya había identificado como especialmente expuesto. Al respecto, el organismo precisa que la cobertura vacunal en este sector continúa siendo limitada, lo que mantiene el nivel de riesgo de infección en categoría “moderada” dentro de este colectivo.

En lo referente a la gravedad clínica, el Ministerio de Sanidad indica que la enfermedad suele presentar menor severidad salvo en personas inmunodeprimidas o pacientes con enfermedades hepáticas previas, quienes sí pueden enfrentar complicaciones más serias. Por ello, la evaluación oficial establece que el riesgo para la población general permanece catalogado como “bajo”.

En respuesta al aumento de casos, Sanidad ha solicitado fortalecer la vigilancia epidemiológica, con especial énfasis en el análisis minucioso de las posibles causas, para ajustar recomendaciones en función de la evidencia más actualizada. Entre las medidas propuestas ante la situación destacan la promoción de la vacunación dirigida a los individuos con mayor riesgo y a quienes presentan mayor probabilidad de exposición. Además, el Ministerio recomienda desarrollar campañas de concienciación y ejecutar acciones destinadas a facilitar el acceso a la inmunización.

Sanidad concluyó en su informe que la respuesta sanitaria se apoyará en la actualización constante de la evidencia y en la cooperación entre comunidades autónomas, con el fin de adaptar las políticas de prevención y control frente a la hepatitis A en función de la evolución de los datos recopilados en la RENAVE.