Cuba agradece a Rusia su apoyo frente a las "políticas criminales" de EEUU contra la isla

El ministro Bruno Rodríguez destacó la solidaridad del Gobierno ruso tras una conversación con Sergei Lavrov, quien calificó de “inaceptable” la presión ejercida por Washington y aseguró que Moscú mantendrá la cooperación política y material

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Durante una conversación telefónica, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, tildó de “inaceptable” la presión económica que enfrenta Cuba, haciendo hincapié en el impacto que tiene el bloqueo del suministro energético sobre la isla, afectada de manera severa por apagones frecuentes y graves complicaciones tanto económicas como humanitarias. Esta declaración tuvo lugar en el contexto de un diálogo sostenido con el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, quien posteriormente manifestó su gratitud por el respaldo recibido desde Moscú frente a las medidas adoptadas por Estados Unidos. Según reportó el medio, Cuba comparte que estas acciones han propiciado complicaciones notables para la población y han agravado su situación interna.

El medio detalló que Bruno Rodríguez agradeció de manera pública, a través de redes sociales, el apoyo y la solidaridad expresados por el gobierno ruso en el contexto de estas restricciones norteamericanas. Rodríguez calificó las políticas implementadas por Washington, incluyendo las aplicadas por la administración liderada por Donald Trump, como “criminales” y responsables de una “asfixia económica” sobre la isla. En sus mensajes, añadió que ambas partes aprovecharon la ocasión para intercambiar información sobre el panorama internacional y regional, mostrando la importancia del vínculo bilateral en temas de actualidad.

De acuerdo con la misma fuente, Sergei Lavrov reiteró el compromiso de Rusia para sostener la cooperación con La Habana, tanto en el ámbito político como material, frente a una coyuntura internacional compleja. Lavrov también puso énfasis en el “bloqueo del suministro energético”, que puede derivar en una agudización significativa de la situación de carencia de recursos esenciales, afectando negativamente la vida cotidiana de los habitantes de Cuba.

El medio informó que la conversación entre ambos cancilleres coincidió con la reciente firma de una orden ejecutiva por parte del expresidente Donald Trump, la cual establece la imposición de aranceles para los países que envíen petróleo a Cuba. Dicha medida responde, según Washington, a una supuesta “amenaza a la seguridad” atribuida a la isla, en un contexto en el que el desabastecimiento y la escasez de combustibles ha ido en aumento. La influencia de Estados Unidos también ha incidido en la reducción de los envíos de crudo desde Venezuela y ha incluido presiones adicionales a México, con el objetivo de impedir la llegada de más buques cisterna a puertos cubanos.

El medio indicó que Trump ha endurecido su retórica al referirse a Cuba como “una nación fallida” y ha reiterado la existencia de una crisis que, según él, “solo irá a peor”. No obstante, aseguró que existen conversaciones en curso entre altos funcionarios cubanos y representantes estadounidenses. “Estamos hablando con las personas más importantes de Cuba. Veremos qué pasa (...) Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”, señaló Trump según consignó el medio. Estas afirmaciones sugieren movimientos diplomáticos paralelos a las presiones, donde se exploran eventuales posibilidades de diálogo y acuerdo entre ambas naciones.

Según lo publicado, la crisis que enfrenta Cuba se ha visto potenciada por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses durante la administración Trump, lo que ha afectado tanto el ámbito energético como otros sectores fundamentales para la economía cubana. La respuesta de La Habana ha consistido en buscar aliados estratégicos y renovar acuerdos de cooperación, como ocurre con Rusia, para amortiguar los efectos de las políticas restrictivas estadounidenses, resaltó la fuente.

El reclamo de Cuba recibió el respaldo explícito de las autoridades rusas, que reafirmaron la continuidad del soporte bilateral, tanto en foros internacionales como en la colaboración práctica sobre el terreno. De acuerdo con esa información, ambos gobiernos insistieron en la necesidad de reforzar la cooperación frente a lo que consideran medidas injustificadas que atentan contra la estabilidad nacional y regional.

A través de esta comunicación, trascendió que la actual administración cubana percibe la situación como una operativa de “asfixia económica” perpetrada desde Estados Unidos y ve en la alianza con Moscú un sostén fundamental para mantenerse a flote en un escenario adverso, de acuerdo con el informe. Mientras tanto, las conversaciones entre Washington y La Habana continúan en un clima de tensión, marcado por declaraciones cruzadas y anuncios de endurecimiento de sanciones.

Según publicó el medio, tanto las acciones estadounidenses como la respuesta rusa siguen definiendo el tablero diplomático del Caribe, mientras la población cubana enfrenta las repercusiones directas de las restricciones, en particular en cuestiones de energía y abastecimientos básicos en la isla.