Muere un niño palestino de tres años en un nuevo ataque de Israel contra Gaza pese al alto el fuego

Las autoridades reportan que un menor identificado como Iyad Ahmed Naim al Rabaia perdió la vida tras un bombardeo naval, mientras fuentes médicas advierten de decenas de víctimas resultantes de recientes operaciones militares en zonas residenciales

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Las cifras entregadas por las autoridades sanitarias de Gaza elevaron el número de muertos a 523 y el de heridos a 1.443 en el contexto de los ataques efectuados por Israel en el territorio desde que se implementó el alto el fuego el 10 de octubre, de acuerdo con datos publicados por la agencia palestina de noticias WAFA. En este contexto, se produjo la muerte de Iyad Ahmed Naim al Rabaia, un niño palestino de tres años, a raíz de un bombardeo naval israelí dirigido contra tiendas de campaña utilizadas por desplazados en las cercanías de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, según informaron fuentes médicas a la agencia WAFA.

El deceso del menor se registró el lunes durante un operativo del Ejército israelí pese a la vigencia del alto el fuego, establecido como parte del acuerdo entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) bajo la mediación y propuesta de Estados Unidos para abordar el futuro del enclave, detalló el medio antes citado. La agresión tuvo como objetivo instalaciones provisionales alojando a población desplazada, generando nuevas víctimas y aumentando la tensión en medio de la precaria situación humanitaria que persiste en la región, reportó WAFA.

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El sábado anterior al incidente, el Ejército de Israel llevó a cabo la mayor ofensiva aérea sobre Gaza desde la implementación de la tregua. Esta serie de ataques, que según fuentes castrenses se produjo en respuesta a una supuesta "violación" del acuerdo por parte de Hamás, causó la muerte de más de 30 personas, según los reportes recogidos por WAFA. El Ejército israelí, hasta el momento, no emitió declaraciones oficiales acerca del ataque en el que falleció el menor ni sobre los múltiples bombardeos recientes en áreas residenciales, añadió la agencia.

Los datos aportados por las autoridades de Gaza, gestionadas por Hamás y citados por WAFA, también situaron en 71.795 la cantidad total de muertos y en 171.551 la de heridos desde el inicio de la ofensiva militar israelí contra la Franja, que comenzó tras los ataques perpetrados contra Israel el 7 de octubre de 2023. Estas estadísticas reflejan el impacto acumulado de la violencia, tanto en el periodo previo como posterior a la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego.

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La alarma entre los equipos médicos y las organizaciones de ayuda humanitaria se intensificó debido a que los recientes ataques afectaron a campamentos de desplazados y zonas residenciales, provocando decenas de víctimas, según el relato de fuentes consultadas por WAFA. Los hospitales locales continúan recibiendo un flujo constante de heridos y enfrentan dificultades para brindar atención adecuada ante la magnitud de la emergencia, en un entorno marcado por carencias de servicios básicos y recursos médicos.

La administración de Gaza, bajo control de Hamás, reiteró a través de comunicados difundidos por la agencia WAFA la preocupación por la seguridad de la población civil, especialmente de menores y personas desplazadas, cuya protección se ve comprometida a raíz de los ataques recurrentes a infraestructura no militar. Las autoridades locales sostienen que el bombardeo naval cerca de Jan Yunis representa una violación directa del acuerdo de alto el fuego, situación que incrementa la presión internacional sobre las partes involucradas y sobre los mediadores del proceso.

Las circunstancias que rodearon el reinicio de hostilidades incluyen la acusación de Israel hacia Hamás por una supuesta ruptura del alto el fuego, lo cual desencadenó nuevos actos militares. Según indicó la agencia palestina de noticias, la escalada de violencia tras el acuerdo impulsado por Estados Unidos ha deteriorado aún más la situación de las comunidades desplazadas dentro de Gaza, que dependen de ayuda humanitaria y permanecen vulnerables frente a los operativos armados.

Los datos proporcionados por las instituciones sanitarias de Gaza y Hamas, recogidos por WAFA, marcan un incremento constante en el número de víctimas y refuerzan las denuncias sobre el impacto de las acciones militares en la población civil. Los ataques a zonas residenciales y campamentos de desplazados como el dirigido a Jan Yunis afectan especialmente a mujeres y niños, aumentando las necesidades urgentes de asistencia médica, refugio y protección en el enclave palestino.