
El apoyo psicológico y social ha sido fundamental para E.T., una madre de origen africano residente en España desde 2001, que atravesó situaciones complejas como la violencia de género, el desempleo y un desahucio. Según informó Europa Press, el cambio más visible en su entorno familiar se refleja en la motivación de su hija mayor, quien ha retomado el interés por la educación superior y aspira a cursar una carrera universitaria, bajo el acompañamiento de la entidad YMCA y el programa CaixaProinfancia de la Fundación la Caixa.
Europa Press detalló que E.T. inició su proceso de recuperación y fortalecimiento familiar en 2019, cuando decidió buscar ayuda al reconocer que se sentía desbordada y sin los recursos necesarios para enfrentar las dificultades que atravesaba. En ese momento, sus hijas estaban en distintas etapas de desarrollo: la mayor era adolescente, la segunda tenía menor edad, y la menor apenas un año. E.T. relató al medio que las cargas psicológicas y familiares la llevaron a sentirse “anulada” y sin capacidad para tomar decisiones. Señaló que sus hijas han sido el principal motor para afrontar y superar estas situaciones adversas. La llegada a YMCA le permitió identificar la necesidad de recurrir a una red de apoyo que no solo ofrece herramientas para el desarrollo personal sino también soluciones integrales para el núcleo familiar.
El medio Europa Press consignó que Silvia Castillo, trabajadora social de la asociación, jugó un papel central en el proceso de acompañamiento. Castillo explicó que la intervención arranca con un diagnóstico individual para identificar las áreas donde se presentan mayor vulnerabilidad, ya sea vivienda, desarrollo educativo o dinámicas familiares. La actuación del equipo incluye tanto intervención sociofamiliar directa como programas dirigidos a menores, enfocados en refuerzo educativo, actividades de ocio y campamentos. La atención a los niños se adapta a cada caso, con planes individualizados que trascienden los contenidos académicos tradicionales y que buscan potenciar habilidades y herramientas personales en función de las necesidades particulares de cada uno.
El apoyo ofrecido a sus hijas, especialmente en el ámbito educativo, ha marcado una diferencia significativa. Previo a la entrada al programa, la hija mayor de E.T. había manifestado su intención de abandonar los estudios, consecuencia directa del ambiente complejo que vivía en el hogar. Al integrar el programa de YMCA y CaixaProinfancia, las menores accedieron a refuerzo escolar y actividades orientadas a la mejora de su bienestar emocional y su rendimiento académico. Europa Press reportó que el cambio en la hija mayor fue evidente, recuperando el interés por avanzar en su formación y participando activamente en la vida escolar.
De acuerdo con Europa Press, las derivaciones hacia los programas como el de E.T. provienen en su mayoría de los servicios sociales, aunque también participan centros educativos, de salud y otras entidades colaboradoras. La vinculación de las familias al programa depende de un análisis individual, para ofrecer la intervención más adecuada. E.T. detalló que en su caso, el acompañamiento emocional fue prioritario, y subrayó la importancia de encontrar trabajadores sociales que logren empatizar con las familias para que el apoyo sea efectivo.
La experiencia personal de E.T. refleja una transformación profunda. Europa Press recogió sus declaraciones en las que señala: “Me ha cambiado a positivo, me siento empoderada y me siento muy fuerte”. Rememoró que al principio de su proceso sentía “muchísimo miedo” y reconoció que el apoyo recibido le permitió recuperar la confianza. Actualmente, E.T. se encuentra preparando una oposición, pero considera que el mayor logro es el crecimiento y la motivación de su familia, especialmente la recuperación académica y las nuevas aspiraciones de su hija mayor.
El programa CaixaProinfancia de la Fundación la Caixa, según reportó Europa Press, opera desde el año 2007, desplegando su intervención en todas las comunidades autónomas y en las dos ciudades autónomas de España. Solo en la Comunidad de Madrid, la iniciativa ofrece servicios a 7.345 niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad, proporcionándoles refuerzo académico, actividades de ocio, acompañamiento psicosocial y apoyo familiar. Estas acciones se desarrollan a través de una red de 475 entidades sociales en 155 municipios, coordinadas con los servicios públicos y con un presupuesto anual cercano a 82 millones de euros.
Datos del programa recopilados por Europa Press destacan que el 84,7% de los menores que participan concluyen la Educación Secundaria Obligatoria, una tasa 2,6 puntos porcentuales superior a la media nacional. Por otro lado, la tasa de abandono escolar entre los beneficiarios del programa se sitúa en torno al 3,5%. Estas cifras reflejan la eficacia de una intervención orientada no solo al soporte académico, sino también al acompañamiento emocional, la integración social y la mejora de la convivencia familiar.
E.T. transmitió que las herramientas recibidas abarcan distintos niveles: desde la preparación de un currículum para la búsqueda de empleo, hasta el fortalecimiento de habilidades personales para sortear las dificultades emocionales y sociales. Subrayó que aunque el esfuerzo individual es clave, el acompañamiento externo resulta indispensable en situaciones de alta vulnerabilidad. Animó a otras mujeres en contextos similares a recurrir a estos programas, enfatizando la importancia del apoyo continuado para lograr una recuperación integral.
En el relato compartido por Europa Press, E.T. también recordó su vida previa en su país de origen, donde estudió Comercio Exterior y soñaba con llegar a ser jueza, una meta que no pudo consolidar por distintos factores. Comparó el entorno educativo de su país, donde aún existe desigualdad de género, con el camino recorrido en España, enfocándose en la importancia de ofrecer mejores oportunidades a sus hijas.
El acompañamiento individualizado, el impacto en la trayectoria escolar de los menores y el fortalecimiento de las familias vulnerables conforman el núcleo de las acciones impulsadas por la red social y educativa que acoge casos como el de E.T., según publicó Europa Press. La combinación de intervención social, participación educativa y actividades de ocio favorece la recuperación de la confianza y la capacidad de superar experiencias traumáticas o contextos socioeconómicos adversos.