Los dos líderes opositores de Guinea-Bissau regresan a sus domicilios en medio de cierta distensión

Tras la liberación de Domingos Simões Pereira y el retorno de Fernando Dias da Costa a sus viviendas, organismos regionales destacan avances hacia la normalización institucional en Guinea-Bissau bajo supervisión internacional y demandas de continuidad en el proceso de transición democrática

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Tras una semana marcada por la excarcelación de figuras políticas y el retorno de líderes opositores a sus hogares en Guinea-Bissau, organismos regionales africanos se han pronunciado sobre el avance en la normalización institucional del país, señalando estos hechos como pasos importantes en el proceso de restauración del orden constitucional. Según reportó la agencia Lusa y retomó el diario 'O Democrata', Domingos Simões Pereira, ex primer ministro y líder del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), salió de la prisión de Segunda Esquadra alrededor de las 20:00 horas del viernes, acompañado por el ministro de Defensa de Senegal y mediador internacional, el general Birame Diop, para trasladarse a su vivienda situada en las afueras de Bissau. Las circunstancias de su liberación todavía están condicionadas por un proceso judicial en su contra bajo la acusación de malversación de fondos públicos, motivo por el cual permanecerá bajo arresto domiciliario.

El medio 'O Democrata' recogió imágenes del arribo de Fernando Dias da Costa, principal candidato opositor en las últimas elecciones presidenciales, a su residencia tras abandonar la Embajada de Nigeria, donde se había refugiado desde la crisis política iniciada por el golpe de Estado. De acuerdo con los testimonios recopilados por el diario guineano, el mediador senegalés también acompañó la salida segura de Dias da Costa del recinto diplomático nigeriano.

Tal como informó la agencia Lusa, estos movimientos se producen luego de que la junta militar, liderada por el general Horta N'Tam desde finales de noviembre, formalizara el compromiso de celebrar elecciones generales en diciembre, conforme lo estipula la "Carta de Transición". Esta hoja de ruta fue anunciada oficialmente el 22 de enero y responde a la presión internacional y regional para restaurar el funcionamiento democrático en el país después del golpe que desencadenó la detención de líderes y la suspensión de la publicación de los resultados electorales. Según detallaron las fuentes familiares de Simões Pereira, tanto su libertad como la de Dias da Costa se realizaron mediante la supervisión y mediación de instancias internacionales.

La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) se pronunció mediante un comunicado en el que expresó su "satisfacción" por las medidas adoptadas por la junta de Guinea-Bissau para favorecer un entorno político más abierto e inclusivo, aspecto que considera esencial para el retorno a la legalidad constitucional. Según consignó dicho bloque regional, la liberación de figuras políticas opositoras constituye un paso relevante para la normalización de la vida institucional guineana, aunque la CEDEAO instó a la liberación de todos los presos políticos que permanecen privados de libertad.

Las tensiones políticas que desembocaron en el golpe se originaron tras las elecciones de noviembre, en las que tanto el entonces presidente Umaro Sissoco Embaló, destituido en el golpe, como Dias da Costa, reclamaron sendas victorias antes de que se dieran a conocer los resultados oficiales, proceso que quedó interrumpido tras la acción militar. En este contexto, la detención de figuras como Simões Pereira formó parte de un conjunto de medidas coercitivas implementadas por la junta, cuyo gobierno ha sido cuestionado por actores nacionales e internacionales, según acentuó la cobertura de 'O Democrata'.

La CEDEAO demandó que todas las partes involucradas colaboren para lograr una transición pacífica y creíble, que facilite la celebración de elecciones democráticas. El organismo continental subrayó que mantendrá su "apoyo incondicional" al pueblo de Guinea-Bissau en este proceso, reiterando la importancia de que los comicios previstos sean inclusivos y transparentes. Esta posición refleja la preocupación de la comunidad internacional ante las repetidas crisis institucionales en el país, que en el pasado han derivado en prolongados periodos de inestabilidad.

El episodio más reciente de crisis política tuvo como antecedente inmediato la reivindicación simultánea de la victoria electoral por parte de los principales actores políticos, hecho que provocó la intervención de la junta militar y el subsiguiente estado de emergencia. Según los relatos difundidos por la prensa local y recogidos por la agencia Lusa, el clima sociopolítico guineano se ha mantenido tenso desde entonces, con episodios de movilización y llamados al diálogo por parte de organizaciones regionales.

Los observadores del proceso resaltaron el papel desempeñado por el general Birame Diop, ministro senegalés y mediador, al facilitar la salida negociada de los líderes opositores de sus lugares de detención y refugio. Tanto la presencia de Diop en la excarcelación de Simões Pereira como en el acompañamiento a Dias da Costa fue documentada por fuentes periodísticas guineanas y testigos presenciales del evento.

La "Carta de Transición" formalizada por la junta guineana establece como hito clave la convocatoria de unas elecciones generales en diciembre, que buscan poner fin al ciclo de gobierno militar e inaugurar una etapa de estabilidad política e institucional. Las organizaciones internacionales y regionales han centrado sus expectativas en la capacidad del país para organizar unos comicios libres, supervisados y aceptados por las diferentes fuerzas políticas del país.

Según informó la agencia Lusa, la situación jurídica de Simões Pereira sigue sin estar completamente resuelta, pues se mantiene bajo arresto domiciliario y enfrenta cargos por la supuesta malversación de recursos estatales. Mientras tanto, Dias da Costa permanece libre de procesos judiciales en curso, de acuerdo con la última información disponible.

El comunicado emitido por la CEDEAO enfatizó que el apoyo del bloque regional dependerá del cumplimiento de la hoja de ruta propuesta y de la colaboración de todas las fuerzas políticas y sociales de Guinea-Bissau. El organismo insistió en la necesidad de que el proceso transcurra sin exclusiones ni represalias y que la reintegración de los líderes políticos se materialice como parte de un proceso más amplio de reconciliación nacional.

Medios como 'O Democrata' y la agencia Lusa han subrayado que el ambiente en las calles de Bissau refleja una ligera distensión tras el anuncio de estos gestos de apertura por parte de la junta militar, aunque persiste la preocupación acerca del cumplimiento real de las promesas de transición democrática y el respeto a los derechos civiles y políticos. La atención internacional permanece centrada en la evolución de los acontecimientos y en la disposición de los actores nacionales para respetar el calendario electoral propuesto.

En tanto se mantiene el seguimiento del proceso por parte de la comunidad internacional y regional, los movimientos recientes en Guinea-Bissau han sido interpretados como una muestra de voluntad de avanzar hacia la recuperación del orden constitucional, aunque persisten retos en el camino hacia unas elecciones democráticas y transparentes en el mes de diciembre.