Sora de OpenAI deja de ser la 'app' favorita de los usuarios para generar vídeos y registra un descenso en las descargas

El auge inicial de la herramienta impulsada por inteligencia artificial pierde fuerza tras registrar una fuerte baja en la actividad y el interés de los consumidores, según datos recientes de la consultora Appfigures recogidos por TechCrunch

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En medio de una competencia creciente entre plataformas de inteligencia artificial dedicadas a la generación de vídeo, el gasto global de los consumidores en la aplicación Sora de OpenAI reflejó 367.000 dólares (unos 307.390 euros) durante el mes de enero, una cifra inferior al pico de 540.000 dólares (452.291 euros) registrado en diciembre. Este descenso se produce tras una secuencia de caídas en la actividad y el interés de los usuarios desde el máximo inicial que llegó a alcanzar la ‘app’ después de su lanzamiento. Así lo indica un informe de la consultora Appfigures, citado por el medio TechCrunch, que expone la disminución del atractivo que mantenía Sora entre los consumidores pocos meses atrás, a pesar de las significativas inversiones y acuerdos de licencia vinculados al producto.

Según TechCrunch, la plataforma, impulsada por el modelo Sora 2, debutó como una aplicación social en septiembre del año pasado, promovida por la empresa de inteligencia artificial OpenAI, dirigida por Sam Altman. La herramienta permite tanto la generación de vídeos realistas empleando inteligencia artificial como la opción de compartir y remezclar las creaciones entre usuarios, propiciando así un espacio interactivo basado en la creatividad digital. Sora alcanzó un impacto inicial marcado: logró superar el millón de descargas en solo cinco días, un ritmo más acelerado que el que en su momento presentó ChatGPT, de acuerdo a la publicación en la red social X realizada por el director de Sora, Bill Peebles. Este logro se dio pese a que la descarga de la plataforma, en sus primeras jornadas, requería invitación y estaba restringida a la App Store de Apple en Estados Unidos.

El medio TechCrunch reportó que, en sus primeros meses de disponibilidad, la aplicación mostró un crecimiento sostenido y extendió su presencia a la Play Store de Google. Según los datos, a inicios de diciembre la demanda de la generación de vídeos saturó el servicio, lo que llevó a OpenAI a imponer límites en el uso del modelo Sora 2 con el objetivo de mantener la operatividad de la plataforma. A pesar de estas restricciones implementadas en respuesta a una demanda inicial elevada, la tendencia general de Sora cambió. A partir de diciembre, la cantidad de descargas empezó a caer, pasando de 3,2 millones en ese mes a 1,2 millones en enero, lo que representa una caída intermensual del 45 por ciento, de acuerdo a Appfigures.

La misma consultora, según recogió TechCrunch, señaló que el interés diario de los usuarios también ha descendido. El número de personas que utilizan la aplicación para crear vídeos experimentó un descenso interanual del 32 por ciento. En la suma total desde su lanzamiento, Sora ha alcanzado los 9,6 millones de descargas en dispositivos con sistemas iOS y Android.

Por países, Estados Unidos se consolida como el mercado dominante en cuanto a gasto dentro de la plataforma, seguido por Japón, Canadá, Corea del Sur y Tailandia, precisa el informe de Appfigures citado por TechCrunch. Estos datos de consumo ponen en perspectiva el recorrido financiero de Sora, acumulando desde su aparición unos 1,4 millones de dólares (alrededor de 1,17 millones de euros).

El entorno competitivo representa otro factor relevante en la trayectoria reciente de Sora. Tal como publicó TechCrunch, esta aplicación se disputa usuarios frente a otras propuestas similares desarrolladas por empresas tecnológicas de primer nivel, incluido Vibes de Meta y el modelo Nano Banana desarrollado en la plataforma Google Gemini, ambas orientadas a la generación automática de vídeos empleando inteligencia artificial.

Otro eje que ha incidido negativamente en la proyección de Sora se relaciona con cuestionamientos legales y de derechos de autor. TechCrunch detalla que la Asociación Japonesa de Radiodifusores Comerciales (JBA) acusó a OpenAI de utilizar para Sora 2 materiales pertenecientes a compañías japonesas de anime y otros tipos de contenido sin la debida autorización para el entrenamiento de sus algoritmos. Según el medio, estas acusaciones añadieron presión sobre la gestión de la plataforma, incrementando el escrutinio respecto al origen del material con el que entrena el modelo de inteligencia artificial.

A pesar de los desafíos recientes, OpenAI logró cerrar acuerdos estratégicos. Disney formalizó una inversión valorada en 1.000 millones de dólares (858 millones de euros) en OpenAI y estableció un convenio de licencia de contenido en favor de Sora para los próximos tres años. Incluso con esta alianza, que habilita la generación de vídeos que pueden incluir personajes de Disney, la expectativa de un repunte en el uso de la aplicación no ha presentado cambios significativos, según la monitorización recogida por TechCrunch y los datos de Appfigures.

En el contexto general, Sora y su descenso marcan una pausa tras un lanzamiento caracterizado por el entusiasmo de los usuarios y un rápido crecimiento en los primeros meses. Según las cifras y el análisis de TechCrunch, este ejemplo se suma a la volatilidad que afecta a las aplicaciones de inteligencia artificial en un entorno de constante innovación y saturación de propuestas digitales orientadas al consumo masivo.