El temor a una nueva guerra crece en la región etíope de Tigré tras los nuevos combates

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Simon Berhane

Adís Abeba, 30 ene (EFE).- La población de la región etíope de Tigré (norte) se apresura a sacar efectivo o trata de desplazarse a otros territorios del país en medio de los temores por el posible estallido de una nueva guerra, después de los combates de los últimos días entre el Ejército federal y las fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), que gobernó antaño en la región.

"He comprado un billete para el martes, porque están agotados hasta el lunes", dice a EFE por teléfono Kiflay Hagos, uno de los residentes de la capital regional, Mekele, que hacen fila desde primera hora de la mañana frente a la taquilla para conseguir viajar hasta Adís Abeba, a unos 800 kilómetros.

"No quiero enfrentarme a otro bloqueo como en la guerra anterior", subraya en referencia al conflicto devastador que enfrentó al FPLT con las fuerzas federales etíopes entre 2020 y 2022, durante el que Tigré estuvo sometida a un bloqueo humanitario de facto, según denunció la ONU.

Por segundo día consecutivo, este viernes se han podido ver en diferentes ciudades tigrinas largas filas de vecinos ansiosos que intentan retirar dinero en efectivo.

"Vine a las 05.30 horas de la mañana para sacar billetes y sigo esperando. Lamentablemente, solo nos permiten retirar 2.000 birrs (unos once euros)", explica a EFE Mihret  Hailu desde Shire, una de las principales ciudades de la región.

Los enfrentamientos se han registrado desde el pasado lunes por la noche en las localidades de Mai Degusha y Dima, en el distrito de Tselemti, en el oeste de Tigré, zona en disputa donde el Gobierno central planea resolver un contencioso entre las regiones de Amhara y Tigré mediante un referéndum.

También se han observado movimientos militares en el sur de Tigré, cerca de la frontera con la región vecina de Afar.

Los combates son una mala noticia para los algo más 760.000 desplazados internos que, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), viven en Tigré, muchos de ellos originarios del oeste de la región.

"Nuestra esperanza era regresar al oeste de Tigré, pero las noticias de los enfrentamientos hacen ese sueño imposible", lamenta Teklit Mebrathu, que ha vivido durante los últimos cinco años en el campamento de Hitsats, a sólo unos cuarenta kilómetros de donde se están desarrollando los combates.

"Tememos volver a vernos desplazados", admite a EFE.

 ¿Una nueva guerra en el Cuerno de África?

Los nuevos enfrentamientos tienen lugar en medio del temor a que la situación pueda escalar hasta una guerra que, indirectamente, involucre a la vecina Eritrea, a la que Adís Abeba acusa de financiar a grupos armados, especialmente a las fuerzas del FPLT.

Eritrea, por su parte, también acusa a Etiopía de prepararse para la guerra por su ambición de recuperar el acceso al mar Rojo.

El presidente de la Administración Provisional de Tigré, teniente general Tadesse Worede, advirtió hace un par de meses de que "la situación actual es complicada. Hay una nube visible de guerra".

Para Kjetil Tronvoll, vicerrector de Investigación de la Nueva Universidad de Oslo, especializado en Eritrea y Etiopía, los recientes combates no son una sorpresa, dado el deterioro de las relaciones entre las partes en los últimos años, después del acuerdo de paz que puso fin en noviembre de 2022 a la última guerra.

"Se está gestando una aparente alianza política y de seguridad entre el FPLT y el presidente eritreo, Isiaias Afwerki", señala el experto.

Según Tronvoll, en el contexto actual de tensiones entre Etiopía y Eritrea, el escenario de una posible guerra cambiaría respecto al conflicto de 2020-2022, cuando Eritrea apoyó al Ejército etíope, ya que un enfrentamiento abierto "empujaría a Eritrea probablemente al bando de Tigré".

"Si estalla una guerra a gran escala entre las fuerzas del FPLT y el Gobierno etíope, Etiopía y el Cuerno de África volverían a ser escenario de guerras indirectas" por las alianzas y rivalidades con otros países cercanos, como Somalia o Egipto, alerta.

La guerra de Tigré empezó el 4 de noviembre de 2020 cuando el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ordenó una ofensiva contra el FPLT (que gobernaba entonces la región), en respuesta a un ataque a una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.

Al menos 600.000 personas murieron en la guerra, según el mediador de la Unión Africana (UA) en la contienda, el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo. EFE