Temporal de nieve en Madrid: Carreteras colapsadas en la Sierra y varios centímetros acumulados en la capital

Las precipitaciones persistentes complican la circulación en vías principales del norte regional, el acceso a centros educativos se ve afectado y se ha activado el plan de emergencias con máquinas quitanieves desplegadas y restricciones en puertos por acumulación de hielo

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Las autoridades regionales han insistido en extremar las precauciones al acudir a centros educativos, ante la acumulación de nieve que dificulta la movilidad tanto en la Sierra como en la capital madrileña. Según informó el medio, desde primeras horas del día se mantienen activados diferentes protocolos de emergencia y se ha desplegado maquinaria específica en los accesos principales y zonas de mayor tránsito.

De acuerdo con la información publicada, la mañana comenzó con precipitaciones pluviales que dieron paso a una intensa tormenta de nieve a partir de las 8:00, intensificándose por completo antes de las 10:00. Este fenómeno ha generado incidentes a lo largo de la Comunidad de Madrid, con mayor incidencia en las carreteras de la Sierra y en el norte urbano, donde varios centímetros de nieve han quedado ya asentados sobre el asfalto.

El medio reportó que las principales complicaciones afectan a la autovía A-6, donde entre los kilómetros 7,5 y 30 en ambos sentidos se han acumulado capas de nieve en la calzada. Esta situación ha provocado que numerosos vehículos quedaran inmovilizados o progresaran con dificultades, incrementando los riesgos para conductores. La afectación también se ha extendido a la autovía A-1, específicamente entre el kilómetro 30 y el 100. En ambas vías, la combinación de bajas temperaturas y precipitaciones a corto intervalo ha supuesto un aumento en los tiempos de desplazamiento y la exposición de los usuarios a situaciones de emergencia en carretera, según detalló el medio.

El Ejecutivo autonómico ha desplegado cerca de 100 profesionales y alrededor de 30 máquinas quitanieves en estas zonas para intentar restablecer la circulación. El operativo abarca tareas de limpieza y dispersión de materiales antideslizantes, especialmente en los tramos con mayores problemas por acumulación de hielo. El medio precisó también que el uso de cadenas se encuentra vigente como obligatorio en todos los puertos de montaña de la región, restringiendo el paso a vehículos sin la equipación adecuada y vigilando especialmente los corredores de acceso a núcleos rurales.

La incidencia de las nevadas se ha visto reflejada asimismo en el transporte público. Varias líneas interurbanas de autobús presentan suspensiones y retrasos, afectando la conectividad de los municipios periféricos y barrios próximos a la capital, según reportó el medio. En respuesta, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento han puesto en funcionamiento sendos dispositivos de emergencia. A escala regional, se ha activado el Plan de Inclemencias Invernales en situación operativa 1, lo que conlleva la movilización de equipos de intervención y el monitoreo continuo de la red viaria principal.

En el ámbito urbano, el consistorio ha activado la fase de alerta y seguimiento, impulsando la intervención de maquinaria en los distritos del norte de la ciudad y esparciendo salmuera para evitar la formación de placas de hielo. El medio añadió que estos trabajos se concentran especialmente donde la acumulación de nieve puede comprometer el tránsito peatonal y vehicular.

El impacto de la tormenta ha provocado que las autoridades autonómicas recalquen la necesidad de priorizar la seguridad, solicitando a la ciudadanía evitar desplazamientos innecesarios y prestar especial atención al acceso a centros educativos ante la posibilidad de que el hielo complique las entradas y salidas de los estudiantes y el personal docente. El medio resaltó que esta recomendación busca limitar los riesgos asociados a caídas y accidentes por la inestabilidad de la superficie nevada.

La situación permanece en desarrollo. Las previsiones meteorológicas recogidas indican que las condiciones adversas pueden prolongarse, por lo que los dispositivos de respuesta y vigilancia del clima se mantienen activos. Las autoridades insisten en la coordinación constante entre servicios de emergencia y la comunicación permanente con la población, a fin de trasladar información actualizada sobre la evolución de las precipitaciones y el estado de la red de transporte.