Al menos 25 muertos en ataques de las ADF en Ituri, en el noreste de RDC

La violencia continúa intensificándose en la provincia nororiental de República Democrática del Congo, con una nueva oleada de asesinatos y secuestros atribuidos a un grupo armado vinculado al Estado Islámico, generando temor y fuertes reclamos de seguridad en la región

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El coordinador de la Convención para el Respeto de los Derechos Humanos (CRDH/Irumu), Christophe Munyanderu, solicitó a las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) reforzar la presencia militar en el área cercana al río Ituri luego de una serie de ataques mortales realizados por las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), facción armada asociada al Estado Islámico, en la provincia de Ituri. Esta petición se produjo después de que civiles fueran asesinados y varios otros secuestrados en un nuevo episodio de violencia que, de acuerdo con las declaraciones del activista, requiere medidas urgentes de seguridad. Según consignó el medio, al menos veinticinco personas perdieron la vida entre el sábado y el domingo en distintos puntos de la región, en una escalada que profundiza la inseguridad e incrementa el temor entre la población local.

El medio reportó que el pasado domingo se registró el asesinato de veintidós civiles en Apakolu, entre los cuales al menos quince hombres fueron hallados muertos en sus propias viviendas. La CRDH/Irumu, a través de un comunicado emitido en redes sociales, especificó esta cifra y alertó sobre el secuestro de un número indeterminado de habitantes durante el mismo asalto. De acuerdo con la organización de derechos humanos, estos hechos ocurrieron apenas veinticuatro horas después de que la misma milicia cometiera tres homicidios adicionales en las aldeas de Ahombo y Mangwalo, también dentro de los límites de Ituri.

La brutalidad y frecuencia de los ataques ha motivado un llamado urgente por parte de líderes locales y defensorías de derechos humanos para que el gobierno congolés intervenga. Munyanderu enfatizó la necesidad de que el Estado actúe con seriedad y decisión ante la "gravedad" de la situación, según lo publicado por el medio, subrayando la importancia de reforzar la vigilancia militar en zonas sensibles junto al río Ituri para frenar los desplazamientos y operaciones de los grupos armados.

Esta nueva ola de violencia se suma a una secuencia de confrontaciones en el territorio de Irumu, donde recientemente el Movimiento de Resistencia Popular de Congo (MRPC) logró la neutralización de dos integrantes de las ADF y capturó a otros tres el 23 de enero en Kazaroho, según detalló el propio coordinador de la CRDH/Irumu. El medio especificó que la acción de grupos locales como los Wazalendo, que efectuaron este operativo contra los rebeldes, no ha sido suficiente para contener el avance del grupo yihadista ni reducir los riesgos para la población civil.

Las ADF, originarias de Uganda, han incrementado su actividad en el noreste de la RDC en los últimos años, aprovechando la fragilidad estatal y las dificultades logísticas de las fuerzas armadas nacionales. Según publicó el medio, la provincia de Ituri se ha convertido en uno de los focos de mayor inestabilidad y violencia del país debido al accionar de grupos como las ADF, cuya vinculación con el Estado Islámico eleva las alarmas sobre posibles estrategias de radicalización y presión territorial en la región.

El medio documentó que, además de las muertes, los secuestros de civiles se han tornado recurrentes en este tipo de incursiones armadas, incrementando la desesperación de las familias y complicando los esfuerzos de las organizaciones humanitarias. Los ataques dejan a centenares de residentes en situación vulnerable y refuerzan la percepción de inseguridad generalizada. Líderes sociales como Munyanderu reiteraron la urgencia de respuestas estatales coordinadas para frenar las incursiones y proteger a los habitantes.

Ante estos hechos, la CRDH/Irumu instó a una revisión inmediata de las estrategias de seguridad y al despliegue masivo de personal armado en los puntos identificados como críticos. La organización también demandó una mayor atención internacional a la situación del noreste del país, donde la presencia regular de milicias y la escasa intervención estatal han propiciado un escenario de violencia cada vez más intenso, según las fuentes consultadas por el medio.