Vox propone que Madrid sea anfitriona en la negociación con Venezuela y MM ataca el "imperialismo territorial" trumpista

El Pleno de Cibeles analizará dos posturas encontradas sobre la crisis venezolana: Vox plantea un papel central para la capital como mediadora, mientras Más Madrid impulsa una condena global a las políticas expansionistas y amenazas internacionales de la Administración Trump

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El debate sobre la situación internacional y la política exterior volverá a centrarse en el Pleno de Cibeles, donde confluirán dos propuestas con visiones profundamente diferenciadas respecto a la crisis de Venezuela y el papel de la capital española en este contexto. De acuerdo con la información publicada por El Diario, las posiciones las encabezarán Vox y Más Madrid, quienes llevarán iniciativas propias al primer pleno del año.

En su intervención, Más Madrid pretende recabar apoyos para una declaración institucional que rechace contundentemente la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, así como el aumento de presiones y amenazas de anexión sobre otros territorios soberanos, como Groenlandia. Según El Diario, la formación hace énfasis en condenar cualquier acto que contravenga la soberanía nacional y la integridad territorial de los Estados, y solicita al pleno que se posicione contra “toda forma de imperialismo, intervención militar o presión económica coercitiva” que ponga en entredicho el orden legal internacional.

La iniciativa de Más Madrid describe la reciente intervención militar sobre Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro como graves violaciones de la Carta de las Naciones Unidas, del derecho internacional y de la propia normativa estadounidense. El Diario recoge que la agrupación advierte que este tipo de acciones unilaterales establecen un precedente que debilita el orden legal establecido después de la Segunda Guerra Mundial, en el que se basa el derecho de los pueblos a definirse políticamente libres de interferencias foráneas. “Criticar esta intervención no implica defender al gobierno de Maduro, que ha degenerado en autoritario, sin garantías para los derechos humanos, ni elecciones limpias y justas”, apunta la proposición.

Para Más Madrid, la postura contraria a las intervenciones militares unilaterales tampoco significa un respaldo incondicional al régimen actual de Venezuela. Además, la agrupación insiste en el derecho irrenunciable del pueblo venezolano a un gobierno democrático, y aboga por el apoyo tanto a mecanismos multilaterales de resolución de conflictos como al respeto del derecho internacional, según señala El Diario. En el documento presentado, Más Madrid reclama el rechazo a cualquier subordinación de la autonomía política y económica de la Unión Europea ante presiones externas, tales como amenazas comerciales, presiones arancelarias o la intromisión en procesos democráticos.

La propuesta también expande el foco hacia Groenlandia, advirtiendo sobre los riesgos que implica el “imperialismo territorial” que, desde la administración Trump, ha llegado a poner abiertamente a esta región en la mira, a pesar de tratarse de un territorio que pertenece a Dinamarca, miembro de la Unión Europea y de la OTAN. “Estas amenazas apuntan directamente a Europa y deben ser rechazadas de manera categórica por todas las instituciones democráticas”, reclama Más Madrid en el texto desvelado por El Diario. El grupo recalca que la invulnerabilidad de las fronteras y la resolución pacífica de conflictos mediante la negociación deben prevalecer sobre la coerción o fuerza militar.

En el otro extremo del debate, Vox aportará una visión que coloca a Madrid como protagonista internacional en el conflicto venezolano. Tal como señala El Diario, Javier Ortega Smith liderará la propuesta de que la capital española asuma el papel de anfitriona y mediadora en un proceso de transición ordenado hacia la democracia en Venezuela. El argumento señala la “historia compartida” entre España y Venezuela, y destaca que Madrid alberga la mayor comunidad de venezolanos en Europa, muchos de ellos desplazados a raíz de la inseguridad, la persecución y el deterioro de las condiciones de vida bajo el actual régimen.

La proposición de Vox subraya que la “detención del dictador Nicolás Maduro y su puesta a disposición del sistema judicial de los Estados Unidos” ha marcado un punto de inflexión, abriendo la posibilidad de una transición. Insiste en que la transformación política en Venezuela no puede surgir desde el caos, sino únicamente de una transición ordenada, planificada y duradera que derive en legitimidad y efectividad. Según el documento recogido por El Diario, el arranque de este proceso pasa por la consolidación de un equilibrio político entre los distintos bloques de poder: el aparato militar, el sector político y el núcleo institucional del chavismo.

Para Vox, un paso imprescindible consiste en liberar inmediatamente a los presos políticos, terminar con la persecución a la disidencia y desmantelar los instrumentos de control social e institucional que, según la formación, han sostenido el régimen en las últimas décadas. El seguimiento lógico sería, apunta la propuesta, acometer la reconstrucción de la nación no solo en lo económico, sino en términos de restauración moral, mediante la cooperación internacional y apoyos financieros y técnicos que permitan la implementación de un plan de ayuda humanitaria y reformas institucionales.

El regreso de la diáspora venezolana representa otra de las prioridades expuestas en la moción de Vox, puesto que más de ocho millones de personas se han visto forzadas al exilio. El Diario señala que la formación considera que ningún proceso de transición puede afirmarse como completo si no se habilitan las condiciones para el retorno de esta población. El desenlace se perfila en la convocatoria de elecciones libres, tácita bajo estrictos controles de transparencia, seguridad y supervisión internacional, garante de la participación igualitaria de las principales corrientes políticas, incluidas las encabezadas por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.

La propuesta de Vox, recogida por El Diario, plantea que la ciudad de Madrid ofrezca institucionalmente su experiencia y capacidades para facilitar los foros de diálogo y mediación requeridos en el proceso de cambio en Venezuela. La formación argumenta que la capital “no debe ser espectadora” de este proceso y destaca la tradición, institucionalidad y vínculos hispano-venezolanos como fundamentos para ejercer ese papel dinamizador y mediador. Al cierre del texto presentado, Vox reclama que el pleno exprese su respaldo al proceso de transición democrática y muestre solidaridad explícita con la comunidad venezolana residente en Madrid, reconociendo el esfuerzo y sufrimiento de quien ha dejado su país en busca de mejores condiciones de vida.

Así llegan al Pleno de Cibeles dos propuestas contrapuestas, que, según El Diario, buscan influir en el posicionamiento de la capital en el tablero internacional frente a la crisis venezolana y al auge de políticas unilaterales, y que persiguen definir cómo articular respuestas institucionales tanto ante intervenciones militares como ante procesos de acompañamiento democrático para países en crisis.