UPA-UCE Extremadura advierte de que seguirán "muy vigilantes" sobre el acuerdo con Mercosur que les "quieren imponer"

Dirigentes agrarios exigen soluciones urgentes ante la amenaza de recortes en la PAC, los problemas de sanidad animal y el incumplimiento de la ley de la cadena alimentaria, manteniendo la presión en las calles tras la paralización del pacto comercial

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Óscar Llanos, secretario general de UPA-UCE Extremadura, explicó que las recientes movilizaciones de agricultores y ganaderos lograron detener temporalmente el avance del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, pero remarcó que, pese a esta paralización, el sector se mantiene en alerta y preparado para continuar con acciones de protesta. Según publicó la plataforma de noticias utilizada como fuente, Llanos insistió en la necesidad de mantenerse “muy vigilantes” ante cualquier intento de reactivar este pacto comercial que, según consideran las organizaciones agrarias, puede representar un riesgo para las explotaciones nacionales.

Durante el inicio de una nueva protesta de tractores, que partió desde la localidad de Miajadas hacia la carretera N-430, Llanos detalló que estas acciones forman parte de una serie de demandas que trascienden el rechazo al acuerdo Mercosur. De acuerdo con las declaraciones recogidas por la fuente, estas movilizaciones también expresan el rechazo a posibles recortes en la Política Agraria Común (PAC), advierten sobre los problemas de sanidad animal y denuncian el incumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.

Según el dirigente agrario, la suspensión del debate sobre el acuerdo con Mercosur en el Parlamento Europeo obedeció en gran medida a la presión ejercida “a nivel nacional como a nivel europeo” por parte de los sectores afectados, quienes han recurrido sistemáticamente a la protesta pública. Llanos insistió en que la vigilancia debe continuar, ya que persiste el temor a que se intente imponer un modelo de libre comercio que, según estiman los productores, afectaría la rentabilidad de sus actividades y la viabilidad de numerosas explotaciones.

La protesta de este viernes, reportó la fuente, se suma a la que tuvo lugar la semana anterior y da continuidad a una tabla reivindicativa en la que, según expuso Llanos, se identifican al menos cuatro cuestiones esenciales. Entre ellas, subrayó su oposición a la reducción de más del 23% en las ayudas de la PAC. De este modo, Llanos advirtió que este recorte podría repercutir “muy gravemente” en las explotaciones agrícolas y ganaderas, hasta provocar el cierre de muchas de ellas.

Asimismo, expresó su preocupación por los reiterados incumplimientos en la aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria. Según informó la plataforma noticiosa, las organizaciones agrarias han aconsejado recientemente a los agricultores que no vendan tomate a precios inferiores a los costes de producción, que se sitúan en torno a los 137 euros por tonelada, una recomendación con la que buscan evitar pérdidas económicas y proteger la sostenibilidad del sector.

Otro punto central en la agenda de protestas tiene que ver con los “importantes problemas” de sanidad animal detectados en la cabaña ganadera regional. Llanos, según reportó el medio utilizado como fuente, solicitó a la Junta de Extremadura la articulación de ayudas específicas para contrarrestar el efecto de estas enfermedades, ya que diversos explotaciones han tenido que cesar su actividad debido al impacto de los brotes sanitarios en el ganado.

A pesar de la reciente paralización del acuerdo, UPA-UCE Extremadura y otras organizaciones mantienen su postura de movilización continua, defendiendo la unidad y la presión como herramientas efectivas para lograr avances en sus planteamientos. Según las palabras de Llanos, el sector agrícola y ganadero ha comprobado que “estando en la calle y todos juntos, se consiguen las cosas”, por lo que las protestas seguirán en las próximas semanas.

Está previsto que los representantes de UPA-UCE mantengan una reunión con María Guardiola, presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, durante la semana entrante. El objetivo del encuentro, según comunicó Llanos y ha recogido la fuente, es exponer el conjunto de reivindicaciones y detallar de primera mano la situación que atraviesan los agricultores y ganaderos de Extremadura.

En otro orden de asuntos, Llanos confirmó que ha recibido una denuncia, a la que se suman otras presentadas contra los dirigentes de APAG Extremadura Asaja y La Unión, en relación al corte de tráfico registrado en la carretera 430 durante la protesta celebrada el pasado viernes. El dirigente agrario puntualizó que, aunque contaban con permiso para la marcha lenta de tractores por diferentes carreteras, los cortes carecían de autorización, afirmando que “el tema de los cortes es muchas veces inevitable”, según reflejó el medio que ha servido de base para este reporte.

El desarrollo y continuidad de estas movilizaciones ilustran la tensión existente entre el sector primario y las instituciones encargadas de regular la política agraria y los acuerdos comerciales internacionales. Las demandas incluyen la defensa de la renta agraria, la solicitud de apoyo para el control sanitario animal y la implementación efectiva de las leyes destinadas a garantizar precios justos y sostenibles para los productores de Extremadura.