Camboya pide a la ONU supervisar los "abusos" de Tailandia en la frontera

La comisión de derechos humanos de Camboya solicitó a Naciones Unidas intervenir ante las denuncias de agresiones y desalojos por parte de militares tailandeses en la frontera, alertando sobre posibles violaciones de derechos fundamentales de miles de desplazados

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El Ejército tailandés habría restringido el acceso de numerosos camboyanos desplazados a sus viviendas mediante la instalación de barricadas, contenedores y vallas de alambre de espino a lo largo de la frontera entre Camboya y Tailandia, un hecho que ha generado preocupación a escala internacional. Según publicó 'Khmer Times', la Comisión de Derechos Humanos de Camboya (CHRC, por sus siglas en inglés) solicitó la intervención del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Camboya, instando a iniciar labores de supervisión ante los presuntos abusos cometidos por fuerzas tailandesas en la zona.

El medio 'Khmer Times' detalló que la CHRC denunció demoliciones de viviendas situadas en territorios que Tailandia ocuparía de forma ilegal, así como impedimentos para que los desplazados por el conflicto regresen a sus hogares. La Comisión transmitió que la situación presenta un carácter urgente, al advertir sobre los bloqueos que, a su entender, constituyen violaciones graves de los derechos humanos. Dentro de sus señalamientos, la CHRC responsabilizó a las autoridades de Bangkok de infringir derechos fundamentales, entre ellos la libertad de movimiento, el derecho a la vivienda y la propiedad privada.

Durante el último año se ha intensificado la tensión a lo largo de la frontera, con múltiples enfrentamientos entre ambas naciones. Según consignó 'Khmer Times', la Comisión expresó una "grave preocupación" por el incremento de estos episodios, a pesar de que en diciembre las partes involucradas alcanzaron una tregua tras semanas de enfrentamientos armados.

El intercambio de acusaciones entre Camboya y Tailandia persiste, con denuncias recurrentes de violaciones al alto el fuego en la franja fronteriza. 'Khmer Times' reportó que los últimos enfrentamientos han provocado más de cien muertos y el desplazamiento de más de un millón de personas en ambos países, lo que subraya la dimensión humana y social de la crisis.

El llamado de la CHRC a Naciones Unidas se centra en la necesidad de vigilancia internacional para evitar abusos adicionales y garantizar la protección de los derechos fundamentales de los afectados por la violencia y los desalojos forzados. Según subrayó el organismo camboyano en declaraciones recogidas por 'Khmer Times', los hechos denunciados impactan especialmente en comunidades vulnerables que, como resultado del conflicto, han perdido acceso a recursos esenciales y a sus bienes.

La petición realizada por las autoridades camboyanas busca que Naciones Unidas establezca mecanismos de control y documentación sobre el terreno, en el marco de las obligaciones internacionales de ambos Estados en materia de derechos humanos. 'Khmer Times' puntualizó que, hasta el momento, tanto Camboya como Tailandia mantienen posiciones enfrentadas sobre la situación en la frontera, con reproches mutuos relacionados con la implementación de la tregua y el respeto de los compromisos alcanzados antes de diciembre.

Ante estos hechos, la Comisión de Derechos Humanos de Camboya reiteró su solicitud para que actores internacionales supervisen las medidas que adopten las fuerzas armadas en la zona y para que se garantice la protección de las personas desplazadas, incluidos su derecho al retorno y la recuperación de sus propiedades.

La controversia en la frontera también afecta las perspectivas de estabilidad en la región, puesto que, de acuerdo con las publicaciones de 'Khmer Times', la magnitud de los desplazamientos y las denuncias de abusos podrían dificultar nuevos acercamientos diplomáticos entre los dos países. En este contexto, la intervención de organismos internacionales es vista por la CHRC como una forma de prevenir nuevas violaciones y de contribuir al respeto de los principios fundamentales de derechos humanos que rigen en ambos territorios.