Rutte defiende su perfil bajo en Groenlandia y dice que trabaja "entre bastidores" para rebajar la tensión

Pese a las crecientes fricciones por los planes estadounidenses sobre el Ártico, el máximo responsable de la OTAN afirma que solo una labor diplomática discreta permite evitar una crisis mayor y mantener la unidad entre los aliados transatlánticos

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El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, reconoció que la única forma viable para abordar las tensiones actuales por el Ártico radica en una diplomacia firme llevada a cabo fuera del foco público. Según informó Europa Press, Rutte explicó que su papel en la gestión de la crisis desatada por las intenciones de Estados Unidos sobre Groenlandia exige actuar en silencio y evitar declaraciones que puedan incrementar el conflicto dentro de la Alianza Atlántica.

Durante su participación en un panel titulado '¿Puede Europa defenderse a sí misma?', organizado en el Foro Económico Mundial en Davos, Rutte detalló que mantiene un perfil bajo deliberado ante la controversia suscitada por los planes estadounidenses de anexar parte de Groenlandia, territorio que pertenece a Dinamarca, país miembro de la OTAN. El medio Europa Press indicó que el dirigente justificó su estrategia de trabajar "entre bastidores" y criticó que cualquier comentario público sobre el tema restaría legitimidad a sus esfuerzos por reducir la tensión. "Mi papel como secretario general de la OTAN, cuando hay tensión dentro de la Alianza, la ha habido en el pasado entre Grecia y Turquía, ha habido otros momentos en los que hubo tensión, y mis predecesores siempre hicieron lo mismo y sabían que no debían comentar nada en público, eso es imposible", expresó Rutte, según consignó Europa Press.

El dirigente enfatizó que, si manifestara una opinión respecto a la posible anexión de Groenlandia por parte de Estados Unidos, perdería la capacidad de colaborar con otros líderes en la búsqueda de una solución. Reiteró que, aunque no ofrece comentarios públicos sobre la situación, está plenamente involucrado en gestiones internas para rebajar la tensión dentro de la OTAN. Europa Press reportó que, según las palabras de Rutte, "pueden estar seguros de que estoy trabajando en este asunto entre bastidores, pero no puedo hacerlo en público". También hizo hincapié en que la Alianza enfrenta momentos de tensión y que la experiencia histórica demuestra que la mejor respuesta consiste en una diplomacia discreta pero activa. "La única manera de abordarlas es llevar a cabo una diplomacia contundente", afirmó, en relación específica a los problemas que involucran la región ártica.

Rutte respaldó la importancia de la región del Ártico, destacando que líderes como el presidente Donald Trump y otros miembros de la OTAN comparten la opinión de que proteger el extremo norte resulta vital para la seguridad transatlántica. De acuerdo con Europa Press, Rutte señaló: "Y en lo que respecta al Ártico, creo que el presidente Trump tiene razón, otros líderes en la OTAN tienen razón. Necesitamos defender el Ártico".

En el mismo foro, el secretario general de la OTAN expuso el valor estratégico de la relación con Estados Unidos y Canadá. Según detalló Europa Press, recordó que desde la fundación de la Alianza Atlántica en 1949, estos países han considerado fundamental su participación no solo para la defensa europea, sino también para su seguridad nacional. Rutte agregó que el Ártico seguro, junto a un Atlántico protegido y una Europa estable, constituyen las prioridades para ambas orillas del Atlántico.

En referencia a la seguridad continental, Rutte indicó que Europa se encuentra protegida gracias a su contribución dentro de la OTAN y al sólido vínculo transatlántico que mantiene con Estados Unidos y Canadá. Europa Press informó que el dirigente subrayó que el refuerzo de la defensa ha sido resultado de los acuerdos alcanzados en la última cumbre de la OTAN en La Haya, donde los Estados miembro se comprometieron a aumentar el gasto en defensa hasta el 5% del Producto Interior Bruto.

La cuestión del gasto militar fue central en la intervención de Rutte, quien apuntó que para Estados Unidos resultaba motivo de molestia que los socios europeos no incrementaran sus presupuestos de defensa desde la década de 1960. Según consignó Europa Press, el secretario general se manifestó "contento" de que el presidente de Estados Unidos "esté ahí", dado que su presión impulsó a Europa a incrementar la inversión en defensa y a adoptar compromisos más sólidos sobre seguridad. Sugirió que la llegada de Donald Trump a la presidencia representó un punto de inflexión, forzando a países europeos—incluidos España, Italia y Bélgica—además de Canadá, a alcanzar el objetivo del 2% del PIB destinado a defensa para el año 2025; una meta que al inicio del año solo registraba un nivel del 1,5%. “Sé que muchos de ustedes critican a Donald Trump. Pero, ¿realmente creen que sin Donald Trump ocho grandes economías de Europa, entre ellas España, Italia, Bélgica y Canadá, que por cierto también está fuera de Europa, habrían alcanzado el 2% en 2025 cuando a principios de año solo estaban en el 1,5%? ¡De ninguna manera! Sin Donald Trump esto nunca habría sucedido”, puntualizó, según publicó Europa Press.

Finalmente, Rutte, quien previamente ejerció como primer ministro de los Países Bajos, remarcó la necesidad de que Europa asuma una mayor responsabilidad sobre su propia defensa. Europa Press recogió que el secretario general subrayó que, de no haberse producido la elección de Trump, los países europeos "nunca habrían tomado" decisiones clave para avanzar en materia de seguridad y adaptación a la nueva realidad internacional tras el fin de la Guerra Fría.