La Liga Árabe condena la demolición israelí de la sede de la UNRWA en Jerusalén ocupada

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El Cairo, 20 ene (EFE).- La Liga Árabe condenó este martes la "flagrante agresión" israelí llevada a cabo con la demolición del complejo de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) ubicado en Jerusalén Este, territorio palestino ocupado por Israel.

El organismo panárabe, compuesto por 22 países, denunció en un comunicado la acción liderada por el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, quien irrumpió hoy en la sede de la UNRWA en el barrio de Sheij Yarrah de Jerusalén Este y "supervisó la demolición de las estructuras dentro del complejo, la retirada de la bandera de la ONU y su sustitución por la bandera israelí".

La Liga consideró este ataque una violación del derecho internacional, de las resoluciones de la ONU y las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas sobre los privilegios e inmunidades de la ONU.

"Esta agresión continua y creciente contra la UNRWA forma parte del plan israelí para desmantelar el organismo, poner fin a sus operaciones en los territorios palestinos ocupados y eliminar la cuestión de los refugiados palestinos y sus derechos al retorno y a la indemnización", denunció la Secretaría General de la Liga Árabe.

La nota hizo hincapié en que "el continuo silencio internacional ante los repetidos ataques de Israel (...) ha animado al Gobierno de ocupación a seguir adelante con este peligroso plan", cuyo objetivo es el desplazamiento forzoso de la población palestina.

Por ello, instó a la comunidad internacional a tomar medidas inmediatas para presionar a Israel y adoptar medidas concretas, incluida la imposición de sanciones, para obligarlo a cesar estos ataques y permitir que la UNRWA cumpla con su mandato de la ONU.

Israel acusa a la UNRWA de tener vínculos con el movimiento islamista Hamás, aunque de momento solo ha presentado pruebas no concluyentes contra una decena de sus alrededor de 13.000 trabajadores en la Franja de Gaza.

En octubre de 2025, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) concluyó que Israel no ha probado los vínculos que alega entre la UNRWA y Hamás, ni la supuesta falta de neutralidad de la organización, al tiempo que ordenó al gobierno israelí "garantizar las necesidades básicas" de la población civil en Gaza.

Jerusalén, 20 ene (EFE).- El portavoz de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), Jonathan Fowler, calificó este martes de "un ataque sin precedentes" la demolición a manos de Israel de varios edificios de esta organización en su sede en Jerusalén Este, y dijo que debería ser "una señal de alarma".

"Se trata de un ataque sin precedentes contra la UNRWA y sus instalaciones, y también constituye una grave violación del derecho internacional y de los privilegios e inmunidades de las Naciones Unidas", dijo Fowler en un mensaje de voz a EFE.

"Esto es una gran fuente de preocupación, ya que debería ser una señal de alarma: Lo que le ocurre hoy a la UNRWA puede ocurrirle a cualquier otra misión internacional o diplomática en todo el mundo. Esto tiene que terminar", recalcó.

Según su relato y el de fuentes de la gobernación de Jerusalén, pasadas las 7:00 (5:00 GMT) de esta mañana, un contingente de soldados y policías irrumpieron en la sede de la UNRWA en el barrio de Sheij Jarrah, en el ocupado Jerusalén Este, y tras expulsar a los guardias de seguridad dieron paso a una excavadora que comenzó a demoler las instalaciones.

EFE atestiguó en el lugar el destrozo a algunas de las instalaciones de UNRWA y una gran presencia de fuerzas de seguridad israelíes, que tienen acordonada la zona e impiden el acceso de la prensa al complejo.

"El Estado de Israel es propietario del complejo (de la UNRWA) de Jerusalén donde opera actualmente la Autoridad de Tierras de Israel. Incluso antes de la aprobación de la legislación (vetando a este organismo) en enero de 2025, UNRWA-Hamás ya había cesado sus operaciones en este lugar", afirmó el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado justificando el asalto al complejo.

En el texto, el Gobierno israelí incide en que "el complejo no goza de inmunidad alguna" y que su confiscación se produce "de conformidad con el derecho israelí e internacional".

Estas palabras se basan en una reforma -de finales de diciembre de 2025- a la ley de 2024 por la que Israel había declarado a la UNRWA ilegal en el país, y según la cual la institución quedaba despojada de su inmunidad y privilegios, recogidos en la Ordenanza de las Naciones Unidas del 14 de diciembre de 1947.

Pese a ello, según Fowler, "Israel, al igual que todos los Estados miembros de la ONU, está obligado a proteger y respetar la inviolabilidad de las instalaciones de la ONU, sin excepciones".

Las disposiciones recogidas en la 'Ordenanza de las Naciones Unidas sobre Inmunidades y Privilegios' de 1947 garantiza la inviolabilidad de los locales de la ONU contra el "allanamiento, requisa, confiscación y expropiación", así como la inmunidad de sus funcionarios a la hora de ser detenidos o juzgados por el desempeño de su actividad.

Esta convención también exime a los organismos de las Naciones Unidas de toda contribución fiscal directa y de restricciones de aduana para importar o exportar bienes de uso oficial o publicaciones, y obliga a los Estados miembros a facilitar las comunicaciones; algo también vetado para las instituciones gubernamentales israelíes.

Israel acusa a la UNRWA de tener vínculos con Hamás, aunque de momento solo ha presentado pruebas no concluyentes contra una decena de sus alrededor de 13.000 trabajadores en la Franja de Gaza.

Diplomáticos y voces críticas creen que el objetivo final de Israel con estas leyes es intentar deshacerse del estatuto de refugiados del que hoy gozan más de 5 millones de palestinos -contando a los descendientes de los 700.000 expulsados o que tuvieron que irse tras la guerra de 1948-; pese a que el desmantelamiento de la UNRWA no lo eliminaría.

Jerusalén, 20 ene (EFE).- Excavadoras israelíes comenzaron a demoler este martes el complejo de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) ubicado en el ocupado Jerusalén Este, después de que Israel vetase hace un año su actividad en su territorio y quitara recientemente la inmunidad a sus inmuebles en una decisión inédita.

El portavoz de UNRWA, Jonathan Fowler, informó a EFE de que "poco después de las siete de la mañana de hoy, las fuerzas israelíes irrumpieron en el complejo de la ONU en Jerusalén Este, obligaron a los guardias de seguridad a salir del recinto y les confiscaron sus dispositivos".

"Quiero recalcar que este complejo es una sede de las Naciones Unidas", añadió Fowler sobre la sede de la UNRWA, ubicada en el barrio de Sheij Jarrá y que se encontraba vacía desde hace meses por el veto israelí a sus actividades.

EFE fue testigo en el lugar del destrozo causado a algunas de las instalaciones de UNRWA y de una gran presencia de fuerzas de seguridad israelíes, que tienen acordonada la zona e impiden el acceso de la prensa al complejo.

"El Estado de Israel es propietario del complejo (de la UNRWA) de Jerusalén donde opera actualmente la Autoridad de Tierras de Israel", afirmó por su parte el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado justificando la destrucción de los inmuebles de la organización, que fue declarada ilegal por Israel mediante una ley que entró en vigor en enero de 2025.

El pasado 30 de diciembre, el Parlamento israelí (Knéset) aprobó una reforma de dicha ley en la que, en una decisión sin precedentes y que choca con el derecho internacional, despojaba a esta organización de su inmunidad, al tiempo que decretaba la expropiación de sus locales en Jerusalén Este y cortaba sus suministros.

"El complejo no goza de inmunidad alguna y su confiscación por parte de las autoridades israelíes se llevó a cabo de conformidad con el derecho israelí e internacional", continúa la nota de Exteriores en referencia a la reforma legal israelí levantando la inmunidad.

En dicha reforma se decretaba la expropiación en un plazo de 30 días de la sede de la UNRWA en Jerusalén Este y del Centro de Entrenamiento de Qalandia, que forma a jóvenes y está situado también en Jerusalén Este, cerca del puesto militar que lo separa con la capital de Cisjordania, Ramala.

La reforma fue condenada en su momento por contraria al derecho internacional, ya que supuestamente ningún Estado miembro de la ONU puede excluir unilateralmente de una convención que ha suscrito -en este caso la de inmunidades y privilegios de la ONU- a uno de los organismos de las Naciones Unidas.

Exteriores reitera en su comunicado de este martes las razones que adujo para decretar la ilegalización de UNRWA, afirmando que empleados suyos "participaron en la masacre del 7 de octubre y en el secuestro de israelíes".

"Numerosos empleados de la organización son terroristas de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina, y su infraestructura se ha utilizado para la construcción de túneles, el lanzamiento de cohetes y actividades terroristas", dice Exteriores.

En octubre de 2025, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) concluyó que Israel no ha probado los vínculos que alega entre la UNRWA y Hamás, ni la supuesta falta de neutralidad de la organización, y le ordenó "garantizar las necesidades básicas" de la población civil en Gaza.

Jerusalén, 20 ene (EFE).- El jefe de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, advirtió este martes que las demoliciones iniciadas por Israel dentro de la sede de esta institución en Jerusalén Este contradicen la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) del pasado octubre.

"Estas acciones, junto con los ataques incendiarios previos y una campaña de desinformación a gran escala, contradicen la sentencia de octubre de la Corte Internacional de Justicia, que reafirmó que Israel está obligado, en virtud del derecho internacional, a facilitar las operaciones de UNRWA, no a obstaculizarlas ni impedirlas", dijo el comisionado en un mensaje en X.

"El tribunal también subrayó que Israel no tiene jurisdicción sobre Jerusalén Oriental", añadió respecto al costado de la ciudad que ocupa desde 1967 y que se anexionó de forma unilateral en los 80.

En octubre de 2025, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) concluyó que Israel no ha probado los vínculos que alega entre la UNRWA y Hamás, ni la supuesta falta de neutralidad de la organización, y le ordenó "garantizar las necesidades básicas" de la población civil en Gaza.

Según el relato de un portavoz de la UNRWA y de fuentes de la gobernación de Jerusalén, pasadas las 7:00 (5:00 GMT) de esta mañana, un contingente de soldados y policías irrumpieron en la sede en el barrio palestino de Sheij Jarrah, en el ocupado Jerusalén Este, y, tras expulsar a los guardias de seguridad, dieron paso a una excavadora que comenzó a demoler las instalaciones.

EFE atestiguó en el lugar el destrozo a algunas de las instalaciones de UNRWA y una gran presencia de fuerzas de seguridad israelíes, que acordonaron la zona e impidieron el acceso de la prensa al complejo.

Este asalto se produce después de que el pasado 14 de enero fuerzas israelíes irrumpieran en un centro de salud de la UNRWA dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalén Este y ordenaran su cierre. También está previsto que se corte el suministro de agua y electricidad a todas sus instalaciones, incluyendo los centros de salud y educación, en las próximas semanas.

"Esto es consecuencia directa de la legislación aprobada por el parlamento israelí en diciembre (de 2025), que reforzó las leyes anti-UNRWA adoptadas en 2024", denunció Lazzarini.

En enero de 2025, entraron en vigor dos leyes que convertían a la UNRWA en ilegal en territorio israelí y establecían una política 'de no contacto' con organizaciones gubernamentales y otras entidades israelíes; lo que en la práctica dificulta que siga operando también en Cisjordania y Gaza ocupadas.

El pasado 30 de diciembre, el Parlamento israelí (Knéset) aprobó una reforma de dicha ley en la que, en una decisión sin precedentes y que choca con el derecho internacional, despojaba a esta organización de su inmunidad -garantizada como entidad de la ONU- y decretaba la expropiación de sus locales en Jerusalén Este.