La guerrilla del ELN libera a cinco policías colombianos que mantenía secuestrados

Cinco uniformados recuperan la libertad tras dos semanas retenidos en una zona rural de Norte de Santander, gracias a la intervención de la Defensoría, la Iglesia y la ONU, confirmó la Policía colombiana

Guardar

Los cinco agentes de policía identificados como Daniel de Jesús Granada Quiroz, Ramón Alberto Coronel Medina, Edwin Fabián Manosalva Contreras, José Ricardo Carrillo Romero y Carlos Eduardo Barrera recuperaron la libertad después de permanecer retenidos por más de dos semanas en una zona rural del departamento de Norte de Santander, en el noreste de Colombia. La Policía Nacional confirmó este lunes la liberación, la cual se realizó gracias a la intermediación y el acompañamiento de una comisión humanitaria conformada por la Defensoría del Pueblo, la Iglesia Católica y la Misión de Verificación de las Naciones Unidas. Según reportó el medio colombiano Blu Radio, los uniformados se encuentran actualmente bajo protección y han sido sometidos a exámenes médicos para determinar su estado de salud tras el cautiverio.

De acuerdo con la Policía Nacional, los agentes se encuentran en buen estado y reciben atención médica y apoyo institucional tras su liberación. Como difundió la institución en redes sociales, la mediación de la comisión humanitaria fue determinante para lograr que el grupo armado Ejército de Liberación Nacional (ELN) entregara a los policías, quienes permanecieron privados de su libertad desde el pasado 6 de enero. El organismo policial destacó que el operativo de entrega se realizó en una zona rural, y subrayó el trabajo de las entidades humanitarias presentes en el proceso.

La emisora Blu Radio detalló que los cinco uniformados fueron interceptados por miembros del ELN cuando transitaban vestidos de civil en un autobús de transporte público por la carretera que conecta El Zulia con Tibú, específicamente en la localidad de El Tablazo. Los involucrados se desplazaban en un área reconocida por el accionar de grupos armados donde se han registrado incidentes de este tipo, lo que contribuyó al grado de exposición de los policías durante el trayecto.

Desde el momento en que se supo del secuestro, el ELN difundió un comunicado expresando su intención de poner en libertad a los cautivos. Sin embargo, tal como consignó Blu Radio, el proceso de liberación se extendió por catorce días debido a circunstancias no especificadas, lo que generó preocupación en las familias y las autoridades nacionales.

La Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica actuaron como protagonistas en las gestiones humanitarias que facilitaron la salida de los policías. Por su parte, la Misión de Verificación de la ONU también participó activamente en el seguimiento y documentación de la operación, contribuyendo a la seguridad y transparencia del proceso de liberación.

La región del Catatumbo, donde sucedieron los hechos, se caracteriza por la presencia de actores armados ilegales y se han denunciado con frecuencia situaciones de violencia y retenciones de personal de la fuerza pública. La intervención humanitaria y la posterior entrega de los agentes respondieron a procedimientos establecidos para mitigar los riesgos tanto para los liberados como para quienes participaron en la comisión.

Según el reporte de la Policía Nacional, tras su liberación, los cinco agentes recibieron valoración médica inmediata y el acompañamiento de equipos institucionales destinados a la protección de derechos humanos, buscando garantizar la integridad física y psicológica de los afectados. La entidad reiteró su agradecimiento a las instituciones que posibilitaron el reencuentro de los uniformados con sus familias luego del operativo.

El caso pone en relieve los retos que enfrentan las autoridades en zonas fronterizas y rurales de Colombia, especialmente aquellas bajo influencia de grupos armados ilegales como el ELN, considerado por las autoridades como un actor de impacto en la seguridad del norte y noreste del país. Las liberaciones de este tipo suelen involucrar largos procesos de negociación supervisados por entidades nacionales e internacionales, según explicaron fuentes de Blu Radio y las redes oficiales de la Policía Nacional.