Seúl, 18 ene (EFE).- Seúl comenzó el despliegue operativo de su misil balístico más potente, Hyunmoo-V, el cual está diseñado para destruir búnkeres subterráneos, donde podría resguardarse la cúpula norcoreana o centros de mando clave durante un potencial conflicto.
El Hyunmoo-V es un misil tierra-tierra de alta potencia capaz de transportar una cabeza explosiva de hasta ocho toneladas. Su despliegue en unidades operativas comenzó a finales del año pasado, según informaron este domingo fuentes militares a la agencia local de noticias Yonhap.
El proyectil está concebido para destruir instalaciones fortificadas y búnkeres subterráneos, y constituye un pilar del mecanismo surcoreano de Castigo y Represalia Masivos (KMPR), integrado en el sistema de defensa de "tres ejes" del país. Este esquema busca responder de forma abrumadora a un eventual ataque nuclear o de otros misiles del Norte.
El Hyunmoo-V fue exhibido públicamente en desfiles militares celebrados en Corea del Sur en 2024 y 2023. Tras la ceremonia de 2024, Kim Yo-jong, influyente hermana del líder norcoreano Kim Jong-un, descalificó el misil antibúnker al tildarlo de una "inútil arma de gran tamaño".
"Dado que Corea del Sur no puede poseer armas nucleares al ser signataria del Tratado de No Proliferación Nuclear, creo firmemente que deberíamos poseer una cantidad considerable de misiles 'monstruo' Hyunmoo-V", dijo el ministro de Defensa surcoreano, Ahn Gyu-back, a Yonhap en octubre del año pasado. EFE
Últimas Noticias
Israel mata a una palestina en el sur de Gaza pese al alto el fuego en vigor desde octubre
Una mujer identificada como Sabá Ahmed Alí abú Jamea falleció abatida por disparos mientras caminaba en Jan Yunis, Gaza, en medio del frágil cese al fuego, sin que las fuerzas israelíes se hayan pronunciado sobre lo ocurrido

Cuatro heridos, entre ellos 2 activistas extranjeros, en ataque de colonos en Cisjordania
Aprende idiomas a carcajadas
La cooperación global permanece estable, pero avanza a modelos más flexibles, según McKinsey & Company y WEF
El informe de McKinsey y el Foro Económico Mundial revela que las alianzas internacionales afrontan una transformación sin precedentes, impulsando acuerdos adaptativos en tecnología, clima y comercio, aunque persisten riesgos crecientes en seguridad, paz y desarrollo social global
