Budapest, 16 ene (EFE).- Las bajas temperaturas de los últimos días han congelado parcialmente las aguas de varios lagos y ríos de Hungría, razón por la que las autoridades del país han puesto en circulación sus rompehielos fluviales.
Los barcos se hicieron necesarios para facilitar la circulación en varios tramos del Danubio, el río que atraviesa Budapest, donde se formaron placas de hielo flotante, sobre todo en el puerto franco, al sur de la capital, así como en las cercanías de localidades de Gönyü y Kisköre, explicó el Cuerpo Operativo de Meteorología húngaro.
A esta situación se añade una persistente niebla.
Si bien las temperaturas han subido en las últimas horas hasta superar los cero grados centígrados, la prensa local advierte del riesgo de una nueva oleada de frío para la próxima semana en toda Europa Central.
El Danubio suele congelarse parcialmente, causando problemas en el transporte y comercio fluvial, aunque la frecuencia de este fenómeno es cada vez menor debido al cambio climático que ha traído inviernos más templados en los últimos años.
La última vez que el río se congeló completamente fue en 1963.
El lago Velencei, a unos 50 kilómetros al sur de Budapest, se encuentra actualmente congelado y las autoridades autorizaron el patinaje sobre hielo en su superficie, así como también en las partes meridionales del lago más grande de Hungría, el Balaton.