Álvaro Arbeloa y el reto de dirigir el banquillo del Real Madrid con la temporada iniciada

Álvaro Arbeloa asume la dirección técnica del Real Madrid tras la salida de Xabi Alonso, enfrentando el desafío de revitalizar un equipo que atraviesa una etapa irregular y la presión histórica sobre los técnicos nacionales en el club blanco

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Antes de ser elegido para liderar el vestuario del primer equipo, Álvaro Arbeloa contaba solo con varios meses al frente del filial del Real Madrid. Según detalló el medio fuente, el club blanco decidió nombrar al entrenador salmantino como relevo de Xabi Alonso, quien dejó su puesto después de casi ocho meses. Arbeloa encara el desafío de ponerse al frente del equipo merengue en una temporada ya en curso, además de enfrentarse con la presión histórica que pesa sobre los técnicos españoles en la entidad.

El Real Madrid hizo oficial la designación de Álvaro Arbeloa este lunes. De acuerdo con la publicación, este movimiento convierte al exjugador internacional en el sexto entrenador que asume el mando del primer plantel del club blanco en pleno desarrollo de la campaña durante el siglo XXI. El inicio de esta nueva etapa no resultó favorable, dado que el equipo fue eliminado de la Copa del Rey ante el Albacete Balompié, de la LaLiga Hypermotion, mostrando una actuación poco convincente.

El antecedente inmediato de un relevo de entrenador con la competición avanzada tuvo lugar en enero de 2016. En ese entonces, la destitución de Rafa Benítez llevó a Zinedine Zidane, quien dirigía al Castilla, a ocupar el banquillo del primer equipo. Con Zidane, el Real Madrid vivió una etapa de éxitos, incluyendo tres títulos consecutivos de la Champions League entre 2016 y 2018, y la conquista de la Liga española en 2017, según publicó el medio fuente.

Casos anteriores no ofrecieron los mismos resultados positivos. Mariano García Remón fue el primero en aceptar el reto bajo circunstancias similares, asumiendo en septiembre de 2004 tras la dimisión de José Antonio Camacho. Sin embargo, García Remón permaneció solo tres meses en el cargo. Posteriormente, en diciembre de ese mismo año, el club contrató al brasileño Vanderlei Luxemburgo, quien debutó en un partido reanudado a causa de una amenaza terrorista. A pesar de iniciar la temporada 2005-2006, Luxemburgo no obtuvo títulos y fue cesado en diciembre de 2005.

El sucesor, Juan Ramón López Caro, ascendió desde el Castilla, donde jugaba el propio Arbeloa, y terminó la temporada como entrenador del primer equipo. La falta de campeonatos lo alejó del cargo, y el club optó entonces por el regreso de Fabio Capello. El técnico italiano logró un nuevo título de Liga y una remontada destacada, pero pese a ello, la directiva presidida por Ramón Calderón lo despidió al concluir la temporada, tal como reportó el medio fuente.

A continuación, Bernd Schuster asumió las riendas, consiguiendo la Liga en su primer año, aunque en diciembre de 2008 fue destituido tras declarar que era “imposible ganar en el Camp Nou” pocos días antes de disputar el Clásico. El puesto recayó en Juande Ramos, ganador de la Copa del Rey y la Supercopa de España con el Sevilla en 2007, quien logró competir con el FC Barcelona de Pep Guardiola por el campeonato, pero no pudo conquistar ningún trofeo. Durante este periodo, el Real Madrid sufrió una contundente derrota por 4-0 frente al Liverpool de Rafa Benítez en la Champions League 2009, según detalló el medio fuente.

Durante la etapa más reciente de Zidane, luego de su primer ciclo brillante, el club apostó por Julen Lopetegui, quien fue cesado tras solo catorce partidos y seis victorias. Posteriormente, Santiago Solari, otro entrenador que venía del filial y exjugador, tomó el relevo. Mejoró los resultados pero el equipo cayó eliminado en una semana por el Barcelona en la Copa del Rey y en octavos de final de la Champions League ante el Ajax, mientras que en la liga perdió también el Clásico como local. Zidane volvió a tomar el mando, aunque sin replicar los éxitos europeos de su primera etapa, logrando solo el título de Liga en 2020, según consignó el medio.

El último técnico español en alcanzar una etapa exitosa en el Real Madrid fue Vicente del Bosque, quien asumió de manera interina a finales de 1999 tras el cese de John Benjamin Toshack. En cuatro temporadas y 185 partidos, Del Bosque consiguió siete títulos, incluyendo las Champions de 2000 y 2002, así como el campeonato de Liga. Pese a su palmarés, Del Bosque no fue renovado por la directiva de Florentino Pérez al término de la temporada 2002-2003, después de ganar la Liga, señaló el medio.

A raíz de todas estas experiencias, el desafío para Álvaro Arbeloa no se limita a retomar el rumbo deportivo del equipo al relevar a Xabi Alonso. Su tarea también implica desafiar la tendencia poco favorable de los entrenadores españoles en la dirección técnica del Real Madrid en las últimas dos décadas. El club lleva más de veinte años sin ver a un seleccionador nacional lograr grandes éxitos en el puesto más exigente del fútbol español, según repasó el medio fuente.