
La proporción de artículos peligrosos procedentes de fuera de la Unión Europea ascendió a casi el 75% en 2025, siendo China el origen del 43% de los productos notificados, según reportó la Comisión Europea. Este aumento llevó a intensificar la colaboración con las autoridades chinas, con el objetivo de garantizar que las normas de seguridad del mercado europeo sean respetadas por los fabricantes y vendedores extranjeros. Sobre esta problemática, Michael McGrath, comisario de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección del Consumidor, destacó que las autoridades deben identificar el origen y responsables de los artículos, con el fin de proceder a su retirada efectiva.
De acuerdo con la Comisión Europea, el año 2025 marcó un récord en el número de alertas por productos no alimentarios peligrosos dentro del sistema europeo de alerta rápida. Según consignó el informe anual presentado este jueves, se contabilizaron un total de 4.671 notificaciones, un incremento del 13% respecto al año anterior y más del doble de las registradas en 2022. Tal como detalló el documento, las autoridades nacionales implementaron 5.794 acciones de seguimiento, lo que representa un 35% más que en 2024, para inmovilizar o destinar a la retirada del mercado los productos considerados riesgosos.
La publicación del informe anual por parte de la Comisión evidencia una tendencia ascendente en las notificaciones, vinculada principalmente al auge del comercio en línea y al significativo volumen de importaciones de terceros países. El sistema de alerta rápida posibilita que cualquier aviso llegue con celeridad a las entidades de vigilancia del resto de los Estados miembros y países del Espacio Económico Europeo, facilitando una respuesta coordinada que puede proteger a un número elevado de consumidores ante la aparición de productos inseguros.
La distribución de las notificaciones dentro del bloque europeo muestra que Italia volvió a encabezar la lista de países con mayor número de alertas, seguida por Alemania y Francia. Estas cifras se corresponden con los datos remitidos por las autoridades nacionales de vigilancia e integradas en el sistema comunitario.
El análisis del tipo de artículos notificados revela que los cosméticos encabezaron la clasificación durante 2025, representando el 36% del total de alertas. Les siguieron los juguetes, con un 16%, y los aparatos y equipos eléctricos, que sumaron un 11%. La principal razón para la emisión de alertas la constituyeron los riesgos para la salud derivados del uso de sustancias químicas peligrosas, que motivaron el 53% de las notificaciones. A esta categoría le siguieron el riesgo de lesiones, responsable del 14% de las advertencias, y el peligro de asfixia, que generó un 9%.
Entre los cosméticos, la presencia de la fragancia sintética BMHCA generó cerca del 80% de las advertencias relacionadas con esa categoría, debido a que se trata de una sustancia prohibida que puede provocar irritaciones en la piel y afectar al sistema reproductivo. Por primera vez, el informe recogió notificaciones relativas a esmaltes de uñas que contenían TPO, componente añadido a la lista de sustancias prohibidas en 2025 por sus efectos potencialmente nocivos en la salud prenatal y la posibilidad de desencadenar reacciones alérgicas.
Las acciones emprendidas tras la identificación de productos peligrosos comprendieron operaciones como la retirada de la venta en establecimientos, la confiscación en controles fronterizos, la eliminación de listados en plataformas de comercio electrónico y la petición de devolución a los usuarios que hubieran adquirido artículos afectados. Según explicó el comisario McGrath, la operatividad del sistema tiene la capacidad de frenar la circulación de productos inseguros con gran rapidez y de evitar posibles daños a gran escala.
El informe presentado por la Comisión Europea también aborda el efecto del comercio electrónico en la proliferación de alertas. Con más de 15 millones de paquetes pequeños ingresando a diario en la región, el surgimiento y consolidación de nuevas formas de compra en línea incrementó la exposición de los consumidores a artículos que no siempre cumplen las normativas de seguridad vigentes en la Unión Europea, reportó la Comisión.
Además, la Comisión subraya que la UE ha adoptado en los últimos meses normas más estrictas en materia de protección del consumidor y seguridad de productos. Entre las recientes disposiciones figura la obligatoriedad de que los mercados en línea que operan en territorio comunitario se registren en el portal Safety Gate, así como la designación de un punto de contacto único para atender cualquier requerimiento relacionado con la seguridad de los productos. El texto oficial señala que están previstas nuevas inspecciones coordinadas, centradas sobre todo en los canales digitales, para verificar el cumplimiento de los estándares europeos.
En relación a la futura legislación, la Comisión Europea indicó que se encuentra en proceso la actualización de las reglas de vigilancia del mercado, con la inclusión de estos aspectos en la futura Ley Europea de Productos, que podría aprobarse antes de finalizar el año. Con este marco, las autoridades comunitarias aspiran a afrontar los retos procedentes del auge del comercio electrónico y del flujo de bienes procedentes de países extracomunitarios, reforzar la seguridad del consumidor y agilizar la capacidad de respuesta ante la detección de artículos inseguros en el mercado europeo.
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