
La creación del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, por sus siglas en inglés), respaldado por la Autoridad Palestina, figura entre los aspectos más destacados del nuevo plan de paz impulsado desde Washington y anunciado este miércoles a través del enviado especial de Estados Unidos para Oriente Próximo, Steve Witkoff. De acuerdo con la información publicada por la agencia Europa Press, la segunda fase del plan propuesto por el presidente estadounidense Donald Trump prevé una administración palestina tecnocrática de transición para la Franja de Gaza, el desarme de todos los grupos armados no autorizados y la reconstrucción total del enclave, en un contexto de respaldo internacional y con supervisión humanitaria.
Según detalló Europa Press, esta nueva etapa del plan suma a la tregua vigente desde hace tres meses, la desmilitarización integral y la actuación de una administración transitoria, gestionada a través del NCAG. Tras el anuncio realizado por Witkoff del lanzamiento de un documento con veinte puntos principales, las instituciones europeas expresaron su respaldo y disposición a colaborar en la restauración y el establecimiento de la normalidad en la región, en coordinación con la Autoridad Palestina.
El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), bajo la dirección de Kaja Kallas, publicó un comunicado en el que celebró el inicio de la segunda fase de la estrategia estadounidense y enfatizó el apoyo a la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que respalda el proceso. El texto subraya la importancia del NCAG y confirma la voluntad europea de continuar colaborando a través de sus mecanismos humanitarios, de seguridad, diplomáticos y de cooperación, enfocados en respaldar a la población de Gaza y sus instituciones de autogobierno en transición.
El comunicado de la Unión Europea expresa la expectativa de que la aplicación del Plan de Paz contemple la desmilitarización de la organización Hamás, el envío de ayuda humanitaria a gran escala y la reconstrucción integral del territorio gazatí. Europa Press informó que, según el SEAE, la desmilitarización forma parte de una agenda más amplia para impulsar la estabilidad en la zona y permitir la llegada de recursos esenciales para la población afectada tras meses de enfrentamientos armados.
El lanzamiento de la segunda fase del plan de Washington se produce luego de más de tres meses desde la entrada en vigor de la primera etapa, centrada en el alto el fuego. No obstante, según recopiló Europa Press, más de 450 personas fallecieron por ataques israelíes en el enclave desde la entrada en vigor de dicha tregua, lo que resalta los desafíos existentes para consolidar una paz sostenible en Gaza. Este contexto de violencia persistente alimenta las demandas internacionales de una actuación coordinada para garantizar el cese de hostilidades, la protección de los civiles y la apertura de corredores humanitarios.
Según Europa Press, el respaldo europeo al plan de Trump incluye un enfoque en la gestión transitoria bajo control palestino y en estrecha colaboración con estructuras internacionales, con el objetivo de sentar bases para la reconstrucción y rehabilitación institucional. Las autoridades europeas destacan en su declaración la necesidad de la aplicación íntegra de todas las disposiciones del plan, inscribiendo su apoyo en una perspectiva donde la cooperación multilateral y la asistencia internacional desempeñan un papel central en el restablecimiento de la vida cotidiana en Gaza y en la prevención de nuevos ciclos de violencia.
El medio Europa Press recordó además que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU se mantiene como el marco político y jurídico que guía los pasos a seguir en la transición. La referencia a la reconstrucción total de Gaza y al desarme de “todo el personal no autorizado” refuerza la intención de erradicar estructuras armadas paralelas y facilitar un entorno para el retorno de la actividad civil, la rehabilitación de infraestructuras y la prestación de servicios básicos.
Frente a este panorama, la UE reitera su voluntad de participar activa y constructivamente en el proceso, canalizando recursos humanitarios y diplomáticos y ofreciendo mecanismos de cooperación dirigidos tanto a la asistencia inmediata como al fortalecimiento institucional de la administración gazatí transitoria, en lo que calificó como “apoyo de gran escala”, según reportó Europa Press. Esta disposición forma parte de una estrategia más amplia europea para apoyar procesos de paz y seguridad en Oriente Próximo, siempre sobre la base del derecho internacional y la cooperación multilateral.