
Las recientes excarcelaciones de cinco ciudadanos estadounidenses por parte de las autoridades venezolanas han marcado un avance sustancial en la relación entre Washington y Caracas. Según publicó el medio, la Casa Blanca destacó la disposición de la vicepresidenta y presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para cumplir las demandas de Estados Unidos, lo que ha sido interpretado en Washington como una muestra de cooperación tras el importante acuerdo energético sellado recientemente entre ambos gobiernos.
De acuerdo con la información difundida, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Rodríguez ha respondido positivamente a las solicitudes de la administración estadounidense. “Hasta ahora, han cumplido con todas las demandas y solicitudes de Estados Unidos y del presidente. Hemos logrado un acuerdo energético de 500 millones de dólares, en gran parte gracias a la cooperación de Rodríguez”, precisó Leavitt durante una rueda de prensa oficial. El acuerdo energético contempla una inversión significativa y resulta de negociación directa entre ambos estados, destacando el papel del gobierno venezolano en facilitar la liberación de prisioneros de diversas nacionalidades, incluyendo a los cinco estadounidenses que recuperaron la libertad esta semana.
El medio detalló que la portavoz subrayó la percepción positiva de la Casa Blanca sobre el estado de la cooperación bilateral: “Al presidente le complace lo que está viendo y espera que la cooperación continúe”, citó al referirse a la postura de la máxima autoridad estadounidense tras estos desarrollos. Leavitt reiteró que la administración norteamericana mantiene una actitud vigilante y continuará monitoreando el grado de cumplimiento venezolano en los compromisos pactados.
Estas declaraciones se producen en un momento en que la diplomacia estadounidense y venezolana ha experimentado contacto directo de alto nivel. Según consignó el medio, el presidente Donald Trump y Delcy Rodríguez mantuvieron recientemente su primera conversación telefónica conocida desde que Rodríguez asumió como presidenta encargada ante la ausencia del presidente Nicolás Maduro, resultado del ataque estadounidense que derivó en la muerte de un centenar de personas y la captura del entonces mandatario. Karoline Leavitt explicó ante la prensa que el secretario de Estado, Marco Rubio, junto con otros miembros de la Administración, han sostenido comunicación continua con el gobierno liderado por Rodríguez con el objetivo de avanzar en la agenda compartida.
En paralelo a las declaraciones sobre la cooperación con el gobierno venezolano, la portavoz abordó la situación de la figura opositora María Corina Machado. Según reportó el medio, mientras el presidente Trump celebraba una reunión con Machado, Leavitt insistió en que la opositora “no puede gobernar Venezuela por falta de apoyo dentro del país”. Esta afirmación, argumentó la funcionaria, responde a una valoración basada en los análisis y reportes presentados por los asesores del presidente estadounidense, sosteniendo que la evaluación de Trump sobre la posición pública de Machado y su viabilidad política permanece sin alteraciones.
A pesar de lo anterior, la portavoz señaló la relevancia de la reunión entre Trump y Machado, resaltando que el presidente “esperaba con interés esta reunión y que fuera una conversación positiva y fructífera con Machado, quien es una voz realmente destacada y valiente para gran parte del pueblo venezolano”, de acuerdo con lo recogido por el medio. La Casa Blanca sostiene, no obstante, que el reconocimiento internacional de la opositora no se traduce en apoyo interno suficiente para asumir el liderazgo efectivo de la nación sudamericana.
El medio informó que la Administración estadounidense ha dado seguimiento minucioso a la situación política en Venezuela después de la captura de Nicolás Maduro y el ascenso temporal de Delcy Rodríguez. Entre los temas monitoreados permanecen la estabilidad institucional, la liberación de más detenidos extranjeros y los posibles ajustes a las sanciones y restricciones económicas impuestas sobre el país latinoamericano.
En el contexto del acuerdo energético, las autoridades estadounidenses valoran la magnitud del entendimiento alcanzado, estimado en 500 millones de dólares, como un avance significativo no solo para la economía venezolana sino también para diferentes actores internacionales que operan en el sector. El medio detalló que este paso fue posible tras múltiples negociaciones y la disposición mostrada por Caracas en colaborar con la excarcelación de detenidos y en la implementación de políticas favorables a los intereses estadounidenses.
La Casa Blanca, según reiteró Leavitt, seguirá revisando detenidamente cada uno de los movimientos del gobierno venezolano para asegurar que los compromisos continúan en la dirección pactada. En diversas ocasiones durante la rueda de prensa, la portavoz puntualizó que, si bien la cooperación ha sido satisfactoria hasta el momento, Washington se mantendrá alerta ante cualquier desviación o incumplimiento.
Por otra parte, la atención mediática sobre la relación bilateral se ha incrementado luego del impacto geopolítico causado por la captura y detención del expresidente Maduro, la designación de Rodríguez y las reacciones de la oposición interna encabezada por figuras como Machado. El medio destacó las múltiples ramificaciones de este proceso, tanto para la situación humanitaria de los detenidos como para la estabilidad en la región y el desarrollo de futuros acuerdos en sectores estratégicos.
El seguimiento estadounidense a la situación nacional de Venezuela y la disposición a mantener el diálogo y la cooperación con el nuevo liderazgo, conforme a lo informado por el medio, conforman la base de las acciones futuras y del interés en fortalecer mecanismos que favorezcan la estabilidad bilateral y la protección de sus ciudadanos en el exterior.