Iberdrola pone en operación su megaproyecto de línea eléctrica entre EE.UU. y Canadá de más de 1.400 millones

Avangrid anuncia la entrada en funcionamiento de New England Clean Energy Connect, una interconexión clave de 233 kilómetros que abastecerá de energía limpia al noreste de Estados Unidos, fortaleciendo el suministro y reduciendo costes para comunidades y empresas en la región

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Durante la fase final de construcción del proyecto New England Clean Energy Connect (NECEC), se enfatizó la incorporación de tecnología que permite una transmisión eficiente de electricidad a largas distancias y el fortalecimiento de la calidad del suministro regional. En ese contexto, Avangrid —filial estadounidense del grupo español Iberdrola— anunció la puesta en funcionamiento de esta línea eléctrica de alta tensión que conecta Quebec, en Canadá, con la región de Nueva Inglaterra en Estados Unidos. De acuerdo con la información difundida por Iberdrola y consignada por la compañía, este es un megaproyecto que ha implicado una inversión aproximada de 1.650 millones de dólares, equivalentes a cerca de 1.421 millones de euros, y representa una de las infraestructuras energéticas transfronterizas más relevantes para el noreste de Estados Unidos.

Según informó Iberdrola, la nueva línea de transmisión cuenta con una longitud de 233 kilómetros y una capacidad de 1.200 megavatios (MW), suficiente para cubrir aproximadamente el 10% de la demanda eléctrica del estado de Massachusetts. NECEC inició su desarrollo en el año 2018 y, tras obtener los permisos federales y estatales necesarios, ha comenzado a transportar energía hidroeléctrica procedente de Canadá. Además, el proyecto ha asegurado contratos regulados y estables a 40 años con las principales distribuidoras de Massachusetts y con la empresa Hydro-Québec, fortaleciendo así la posición de ambas partes en el suministro eléctrico a largo plazo.

El medio detalló que NECEC incorpora el sistema convertidor HVDC, una tecnología de conversión de corriente continua de alto voltaje, que facilita la transferencia de grandes cantidades de electricidad entre redes que operan de forma asíncrona a ambos lados de la frontera. Esta innovadora infraestructura permite no solo transmitir energía a largas distancias con baja pérdida, sino también interconectar sistemas eléctricos distintos, contribuyendo así a la seguridad y flexibilidad del suministro regional.

La subestación de Buxton, ubicada en el estado de Maine, alberga dos equipos electrónicos Statcom, cada uno con una capacidad de 300 MVAR, según consignó Iberdrola. Estos dispositivos desempeñan un papel en el mantenimiento del voltaje y en la mejora de la calidad del suministro eléctrico, especialmente durante los periodos de alta demanda, y resultan fundamentales para el equilibrio y la fiabilidad de la red de Nueva Inglaterra.

Además de avanzar en la electrificación y la mejora de la competitividad del sistema energético de la región, Avangrid destaca el impacto económico y social del NECEC. Según publicó Iberdrola, la línea aportará cientos de millones de dólares a programas comunitarios y a diferentes iniciativas locales, lo que refleja el compromiso del grupo con las comunidades aledañas. Este beneficio económico directo se suma a la promesa de reducción de costes energéticos, un aspecto que se considera clave tanto para el desarrollo empresarial como para los hogares de la zona.

La protección ambiental ha formado parte integral del desarrollo del NECEC, según reportó la compañía. A lo largo de todas las fases del proyecto, Iberdrola ha implementado medidas tendientes a minimizar el impacto sobre los ecosistemas regionales, incluyendo la protección de unas 20.200 hectáreas para preservar la biodiversidad local y asegurar la sostenibilidad de la infraestructura.

Estados Unidos ocupa un lugar prioritario en la estrategia a 2028 de Iberdrola, que fue presentada en septiembre pasado. Según puntualizó la compañía, se prevé que el grupo invierta más de 16.000 millones de euros en el país hasta ese año, destinando la mayor parte a reforzar las redes eléctricas y de gas. El plan estratégico, encabezado por el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, prioriza la modernización y ampliación de infraestructuras tanto en Nueva York como en Nueva Inglaterra, donde la empresa da servicio a más de 3,4 millones de usuarios a través de sus filiales.

Según consignó Iberdrola, Avangrid posee más de 10,5 gigavatios de capacidad de generación distribuida en 24 estados, así como activos en empresas tanto gasistas como eléctricas en el nordeste. El grupo presta servicios energéticos a una base que supera seis millones de hogares y empresas en Estados Unidos, afianzando su presencia y proyección en un mercado que la energética define como estratégico para su crecimiento.

La entrada en funcionamiento de NECEC no solo marca un hito técnico y financiero para Iberdrola y su filial, sino que también se inscribe en el contexto de la transición hacia modelos energéticos más sostenibles en el noreste estadounidense. El proyecto se ha presentado como un apoyo a la electrificación regional, con potencial para reforzar la fiabilidad, favorecer la reducción de los costes energéticos y contribuir al desarrollo económico de las comunidades atendidas, todo ello manteniendo un compromiso con la sostenibilidad ambiental y con el abastecimiento de energía renovable a largo plazo, informó Iberdrola.