EE.UU. presiona a México para que sus militares luchen contra los carteles, según el NYT

Washington busca que tropas estadounidenses colaboren directamente en la localización y destrucción de laboratorios ilícitos en territorio mexicano, según fuentes oficiales al NYT, mientras el gobierno de Sheinbaum rechaza cualquier incursión extranjera

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El gobierno de Estados Unidos ha mostrado interés en que sus fuerzas de Operaciones Especiales y agentes de inteligencia participen de forma directa en redadas contra laboratorios clandestinos de fentanilo dentro del territorio mexicano, realizando acompañamientos a militares mexicanos y brindando apoyo en inteligencia y asesoría. Según detalló The New York Times, Washington transmitió formalmente esta petición a principios del año pasado y volvió a insistir en ella tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, en una operación en la que también fue detenida la primera dama, Cilia Flores, ambos señalados de narcotráfico y otros delitos en tribunales estadounidenses. El medio estadounidense expuso que el objetivo principal de la propuesta consiste en que los militares de ambos países ejecuten operativos conjuntos para localizar y destruir laboratorios dedicados a la producción y tráfico de fentanilo, en especial aquellos operados por grupos criminales en México.

De acuerdo con lo publicado por The New York Times, funcionarios estadounidenses consultados bajo condición de anonimato subrayaron que Washington pretende que soldados de sus Fuerzas de Operaciones Especiales y agentes de la CIA acompañen a militares mexicanos directamente durante incursiones dirigidas a desmantelar instalaciones donde se elabora fentanilo. Estos operativos se realizarían bajo mando mexicano, con los estadounidenses desempeñando funciones de asesoría e inteligencia, y responden a la preocupación de la Casa Blanca sobre el tráfico de opioides sintéticos hacia Estados Unidos, un flagelo que ha generado una crisis de salud pública por sobredosis a escala nacional.

El diario neoyorquino también recordó que la administración de Joe Biden autorizó vuelos secretos de drones de la CIA sobre territorio mexicano con la finalidad de ubicar laboratorios ilícitos de fentanilo. La información recabada en estos vuelos, que también permite rastrear el ingreso de precursores químicos a los puertos marítimos mexicanos, se entrega luego a unidades militares mexicanas, según puntualizó un funcionario estadounidense citado por The New York Times. Esta cooperación en materia de inteligencia militar se desarrolló sin la presencia directa de soldados o agentes estadounidenses en los operativos terrestres, pero la nueva propuesta va un paso más allá al solicitar participación física y acompañamiento en acciones en campo.

El planteamiento de Washington se inscribe en un contexto de tensión bilateral por la violencia asociada a los cárteles mexicanos y el tráfico de fentanilo, a lo que se suman recientes declaraciones desde Estados Unidos que han elevado la presión sobre el gobierno mexicano. The New York Times especificó que la insistencia para que ambos ejércitos trabajen juntos se renovó tras la detención de Nicolás Maduro, operación que marca un precedente en el despliegue directo de fuerzas de Estados Unidos en el extranjero contra figuras acusadas de delitos transfronterizos.

En ese ambiente, esta semana se registró una conversación telefónica entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum. Según consignó el medio, durante la llamada la presidenta mexicana reiteró de manera clara la negativa de su gobierno a toda forma de intervención militar extranjera en México. La comunicación tuvo lugar poco después de nuevas amenazas de Trump sobre la eventualidad de operaciones terrestres en territorio mexicano contra cárteles de la droga, lo que avivó la tensión diplomática entre ambos países.

Según añadió The New York Times, la propuesta estadounidense busca reforzar las capacidades mexicanas en la persecución de laboratorios de drogas sintéticas, considerando tanto la experiencia militar estadounidense como su capacidad en recolección y análisis de información. No obstante, la postura oficial del gobierno de Sheinbaum sostiene el rechazo a cualquier tipo de participación militar extranjera, defendiendo la soberanía nacional y el control exclusivo sobre las operaciones en su territorio.

El planteamiento sobre operaciones conjuntas no surge en el vacío, sino tras años de iniciativas de cooperación en inteligencia y seguridad bilateral. Anteriormente, el intercambio de información y la colaboración se habían limitado a trabajos de gabinete y asesorías técnicas, sin implicar la intervención física de militares estadounidenses en incursiones terrestres dentro del país vecino. El medio estadounidense puntualiza que la nueva propuesta amplía ese marco, proponiendo colaboraciones más directas en el terreno y compartiendo responsabilidades en la ofensiva contra el narcotráfico.

En síntesis, el reportaje presentado por The New York Times documenta los esfuerzos de Washington para ampliar la presencia de sus fuerzas en territorio mexicano, centrándose en la guerra contra el fentanilo y subrayando las diferencias de criterio entre ambos gobiernos respecto al alcance y los límites de la cooperación militar bilateral.