Rusia denuncia un ataque con lanchas tripuladas ucranianas contra un metanero ruso en el mar Mediterráneo

Treinta marineros rusos fueron evacuados luego de que embarcaciones ucranianas sin tripulación atacaron un buque gasero frente a Libia, según Moscú, que sostiene que la acción constituye “terrorismo internacional” y pide respuesta global

Guardar
Imagen XF4UJZ7NFJEZRPBAD54IBGLWNI

Las autoridades rusas han solicitado que la comunidad internacional tome cartas ante el reciente ataque con lanchas no tripuladas ucranianas a un metanero de bandera rusa, ocurrido en las cercanías de las costas libias, cerca de las aguas territoriales de Malta. Según consignó el medio ruso en un comunicado oficial, el Gobierno de Moscú califica esta acción como un caso de "terrorismo internacional y piratería marítima" y advierte sobre la gravedad de que estos hechos impliquen una supuesta connivencia con autoridades de Estados miembros de la Unión Europea.

El incidente ocurrió el 3 de febrero, cuando el metanero ruso 'Actic Metagaz' fue alcanzado por embarcaciones sin tripulación, en un ataque que Rusia atribuye a Ucrania, detalló el Ministerio de Transportes de Rusia a través de sus plataformas oficiales. Los tripulantes, un total de treinta ciudadanos rusos, se encontraban a bordo cuando se produjo el ataque frente a las costas de Libia y cerca de la jurisdicción marítima de Malta, territorio bajo legislación de la Unión Europea. Tras el suceso, los equipos de rescate rusos y malteses colaboraron y lograron evacuar a toda la tripulación, según informó el Ministerio ruso, que destacó la coordinación entre ambos países para lograr el rescate.

La cartera de Transportes rusa aseguró que la embarcación afectada transportaba una carga conforme a las normas internacionales vigentes, luego de haber iniciado su trayecto en Murmansk. El Ministerio hizo hincapié en que el tipo de agresión representa una infracción grave de las "normas fundamentales de la ley marítima internacional". Moscú instó a la comunidad internacional a no pasar por alto este tipo de acciones y remarcó su preocupación por la posible colaboración de autoridades de países miembros de la Unión Europea en este tipo de hechos, aseverando en su comunicado: "Estos actos criminales, cometidos en connivencia con las autoridades de Estados miembro de la UE, no deben ser ignorados por la comunidad internacional".

De acuerdo con la información proporcionada por los canales oficiales rusos y recogida por diversos medios, el suceso activó una operación conjunta de rescate en la que participaron tanto servicios malteses como rusos. Todos los miembros de la tripulación resultaron ilesos tras la evacuación.

Los reclamos rusos enfatizan el riesgo de estabilización y tensiones en el corredor marítimo del Mediterráneo, específicamente en zonas de jurisdicciones compartidas entre Estados cercanos, como Malta y Libia. Rusia sostiene la acusación de que se utilizó tecnología no tripulada de origen ucraniano para perpetrar el ataque, y vincula directamente las acciones a la responsabilidad del gobierno de Ucrania en la ejecución de operaciones militares fuera del Mar Negro.

El Ministerio de Transportes de Rusia recalca el carácter internacional del incidente, al implicar a países miembros de la Unión Europea en la ubicación geográfica del ataque y el contexto de tráfico marítimo internacional. Las autoridades rusas consideran que el ataque representa un precedente preocupante para la seguridad del transporte de hidrocarburos y otros materiales estratégicos en la región, según publicó el medio estatal.

El Gobierno ruso insiste en su pedido de una respuesta global, solicitando que organismos y gobiernos internacionales evalúen el alcance del incidente dentro del marco de la ley marítima y las convenciones vigentes sobre conducta en aguas internacionales y cercanas a zonas económicas exclusivas de terceros países. Según reportó el medio ruso, hasta el momento, Ucrania no ha emitido una respuesta oficial a las acusaciones, mientras la tripulación del ‘Actic Metagaz’ permanece bajo protección y custodia en lugar seguro.

Rusia concluyó su declaración subrayando la necesidad de actuar de acuerdo con el derecho marítimo y exhortando a la comunidad internacional a imponer medidas para disuadir futuros ataques que puedan implicar riesgos tanto para la seguridad de tripulaciones civiles como para la integridad de las rutas marítimas de abastecimiento energético global.