El Gobierno asegura que ni es "equidistante" ni busca "agradar a nadie" en Venezuela e insiste en su oferta de mediación

España reitera su compromiso con la democracia en Venezuela y ofrece actuar como mediador si ambas partes así lo deciden, mientras defiende que el proceso debe ser definido únicamente por la sociedad venezolana y con respeto a los derechos humanos

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El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, destacó como una señal alentadora la liberación de cinco ciudadanos españoles detenidos en Venezuela, y expresó su esperanza de que pronto se logre la excarcelación de al menos uno más. Durante su intervención en el acto “Desayuno del Ateneo”, Albares afirmó que este avance es positivo bajo la gestión de Delcy Rodríguez, presidenta encargada, aunque reiteró la petición de que todos los presos políticos en Venezuela sean liberados. El ministro, según publicó la agencia Europa Press, subrayó que el Gobierno español mantiene la expectativa de que estos primeros pasos conduzcan a nuevas medidas en favor de los derechos y libertades fundamentales de la sociedad venezolana.

De acuerdo con la información proporcionada por Europa Press, Albares dejó claro que España mantiene una postura firme respecto a la crisis venezolana, rechazando cualquier acusación de equidistancia o de búsqueda de agradar a alguna de las partes involucradas. El titular de Exteriores enfatizó que el Ejecutivo busca que sean los propios venezolanos quienes determinen su futuro político, defendiendo un enfoque basado en la coherencia y la defensa de valores como la paz, la democracia, la justicia y el progreso social, los mismos que desea para otras naciones de América Latina y para España.

En el transcurso de su intervención, el ministro insistió en que España se ha distinguido de otros gobiernos al ser uno de los pocos países que ha denunciado de forma pública las detenciones arbitrarias y las violaciones de los derechos humanos cometidas en Venezuela, detalló Europa Press. Además, recordó que el Gobierno español no reconoció los resultados de las elecciones presidenciales celebradas en 2024 en dicho país y que lideró las iniciativas relativas a la imposición de sanciones internacionales contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro.

Al referirse al uso de la fuerza y las intervenciones externas, Albares recordó que España ha manifestado de manera clara su rechazo a cualquier acción unilateral proveniente de terceros países, argumentando que dichas iniciativas representan una violación del Derecho Internacional y no han traído la paz ni la democracia, sino situaciones de caos. En este sentido, reafirmó el compromiso del Gobierno español con el pueblo venezolano para impulsar una solución democrática y pacífica al conflicto, e insistió en que España está dispuesta a desempeñar un papel activo como mediador si ambas partes lo solicitan.

Sobre la posibilidad de una mediación, Albares expuso que España reúne condiciones particulares favorables para ese rol, principalmente por compartir la lengua española con Venezuela, así como por sus lazos históricos y fraternales. Resaltó que el Gobierno español mantiene canales de diálogo tanto con el régimen chavista como con representantes de la oposición, algunos de los cuales residen actualmente en territorio español. Aun así, recalcó que España no pretende imponer ninguna solución, posicionándose únicamente a disposición de los venezolanos.

En el plano internacional, el ministro se refirió a la conversación telefónica que sostuvo la semana anterior con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Según consignó Europa Press, Albares explicó que el diálogo se centró en la situación de Venezuela, el deseo conjunto de avanzar hacia una mayor estabilidad, la obtención de nuevas liberaciones y la creación de condiciones para que los ciudadanos venezolanos en el exterior puedan regresar y decidir libremente el porvenir nacional.

El ministro abordó también la labor del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en los intentos de mediación relacionados con la situación venezolana. Explicó que Zapatero no representa al Gobierno español ni actúa bajo su mandato, aunque el Ejecutivo reconoce y valora su gestión. Según puntualizó Europa Press, Albares solicitó respeto para el exmandatario y rechazó las críticas de falta de transparencia promovidas por partidos como PP y Vox, indicando que toda mediación internacional requiere cierto nivel de discreción. Destacó que, en la actualidad, Zapatero es un ciudadano privado, con derechos de mediación y actuación equivalentes a los del resto de expresidentes, y consideró que las críticas a su actividad resultan infundadas, dado que otros exjefes de gobierno no reciben la misma atención pública.

A lo largo de su intervención, el ministro reiteró la relevancia de que todo proceso de resolución del conflicto venezolano sea determinado de manera exclusiva por la sociedad local, respetando la soberanía nacional y los derechos humanos. Según insistió Europa Press, Albares enfatizó que España está comprometida únicamente con el pueblo de Venezuela, sin atender intereses de terceros ni asumir una posición de neutralidad excesiva en el conflicto.