Benín celebrará elecciones legislativas y municipales entre tensión política y seguridad

Guardar

Nairobi, 10 ene (EFE).- Benín celebrará este domingo elecciones legislativas y municipales en un contexto marcado por la tensión política, la inseguridad en el norte del país y un reciente intento de golpe de Estado, en unos comicios que se perfilan como determinantes de cara a las presidenciales previstas para abril próximo.

Las votaciones tendrán lugar apenas un mes después de que una intentona golpista protagonizada por militares amotinados sacudiera el país el pasado 7 de diciembre, aunque el levantamiento fue sofocado en cuestión de horas por las fuerzas armadas beninesas, con apoyo de Nigeria.

El bloque gobernante del presidente Patrice Talon parte como claro favorito para consolidar el control del Parlamento unicameral.

La coalición presidencial, integrada por tres partidos, domina actualmente 81 de los 109 escaños de la Asamblea Nacional y podría ampliar esa mayoría tras los comicios.

La principal fuerza opositora, el partido Los Demócratas, concurrirá a las elecciones legislativas, pero ha sido excluida de los comicios municipales y también de la carrera presidencial por no haber logrado reunir el número mínimo de firmas de patrocinio exigido por la ley electoral.

La oposición podría perder buena parte de sus 28 bancas ganadas en 2023 debido a la normativa vigente, que exige a los partidos obtener el respaldo de al menos el 20 % de los votantes inscritos en cada una de las 24 circunscripciones del país para acceder al reparto de escaños.

Los comicios se celebran en un momento delicado para el país, gobernado por Talon, de 67 años, desde 2016, ya que pese a un periodo de crecimiento económico, sus detractores le acusan de endurecer las restricciones contra la oposición política y de recortar libertades civiles.

La seguridad también figura entre las principales preocupaciones del electorado, ya que el norte de Benín ha sufrido ataques en los últimos años por parte de grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda procedentes de Burkina Faso y Níger, lo que ha provocado desplazamientos internos.

Según las Fuerzas Armadas de Benín (FAB) entre octubre y diciembre pasado neutralizaron a unos 45 presuntos terroristas, un número inferior a las bajas sufridas en abril de 2025, cuando al menos 54 soldados benineses murieron a manos del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, por sus siglas en árabe), leal a Al Qaeda.

Talon, que se encuentra al final de su segundo mandato de cinco años e imposibilitado de ser reelegido por la Constitución, eligió como sucesor al actual ministro de Finanzas, Romuald Wadagni, considerado el favorito para imponerse en las presidenciales de este año.

Wadagni se perfila para enfrentarse a Paul Hounkpe, el dirigente opositor moderado del partido Fuerzas Cauris por un Benín Emergente (FCBE), una formación minoritaria que ha firmado acuerdos de cooperación con partidos de la coalición gobernante.

Los candidatos legislativos de FCBE también podrían alinearse con el bloque oficialista si logran escaños el domingo.

En paralelo al proceso electoral, organizaciones de derechos humanos han alertado sobre el deterioro del espacio cívico en el país.

El director ejecutivo de Amnistía Internacional (AI) en Benín, Dieudonné Dagbéto, advirtió recientemente de una “ola de ataques contra medios independientes” y de detenciones arbitrarias de personas por expresar opiniones disidentes.

“El espacio cívico sigue reduciéndose en Benín, con ataques contra medios independientes y personas que siguen siendo detenidas arbitrariamente por disentir (…) las mujeres y los grupos marginados siguen enfrentándose a discriminación”, afirmó Dagbéto en un comunicado de AI.

En el plano internacional, la Unión Africana (UA) desplegó el martes una Misión de Observación Electoral de corto plazo para supervisar el final de la campaña, la jornada electoral y los primeros días posteriores a la votación.

La misión, integrada por 20 observadores procedentes de 14 países africanos, está encabezada por el embajador angoleño Calixte Aristide Mbari y permanecerá en el país hasta el próximo 15 de enero.

Según la UA, la misión evaluará el desarrollo del proceso electoral y elaborará un informe final con recomendaciones para mejorar futuros comicios, que será publicado en el plazo de un mes tras la proclamación de los resultados definitivos.

Con este telón de fondo, el país se encamina a unas elecciones que no solo definirán la composición del próximo Parlamento, sino también el equilibrio de fuerzas en un periodo clave de transición política. EFE